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MARADONA

Escrito por novoyatirarlatoalla 22-04-2007 en General. Comentarios (1)



En todo el blog hay decenas de entradas y se habla de casi todo lo divino y lo humano...
bueno , no tanto ...exageré bastante....el caso es que ya he recibido cientos de comentarios
 que van desde lo vulgar a lo erudito....pero la entrada  que ha recibido más comentarios
 es la de RONALDIÑO....así que a ver cuanto éxito tiene la entrada de MARADONA....
Añado una dirección donde clicando accedeis a un video de las mejores jugadas de Diego..
para verlo sin interrupciones , debeis dejar que baje todo y luego darle al enter y empezar a
verlo sin de un tirón....
http://www.pumbo.com/juegos.php?id=5170

y aquí la página oficial de Diego Armando Maradona:
http://www.diegomaradona.com/

Gol de Maradona México 86 (narrado por Victor Hugo Morales):
http://www.youtube.com/watch?v=2SeJDtyNiCk

Diego Armando Maradona, web dedicado al ídolo argentino. Grandes goles, estadisticas y
anécdotas de Maradona, uno de los 5 magnificos del fútbol mundial.
http://www.publispain.com/maradona/

De los libros que he leido sobre Maradona , quizas sea "VIVIR EN LOS MEDIOS" de
Leandro Zanoni el más interesante...de dicho libro dice Eduardo Galeano:
"ESTE LIBRO MUESTRA COMO LOS GRANDES MEDIOS PUEDEN CONVERTIRSE
EN FINES Y A VECES TERMINAN COMIENDO A QUIENES DE ELLOS SE ALIMENTAN.

os copio un capítulo....
www.vivirenlosmedios.com.ar
CAPÍTULO 3
EL CASO MARADONA
“Yo estoy en el medio de todos, cruzadito de brazos,
como si estuviera en una subasta y alguien con un
martillo dijera a ver, a ver... ¿Quién ofrece más? No
soy una mercancía, soy un jugador de fútbol”.
Tras el alejamiento de Delem, el técnico de Argentinos Juniors,
Maradona se cruzó duro en los medios con Próspero Consoli. El
presidente del club había dicho que Delem hacía distinciones
entre los jugadores y que Maradona llegaba tarde a los entrenamientos.
“Es un empleado más del club”, dijo el veterano presidente. Maradona
respondió desde El Gráfico con un nota titulada “Esta es mi verdad”,
defendiendo a Delem y explicando los motivos por los cuales el técnico
era más permisivo con él. También dijo que se sentía ofendido por no
haber sido consultado antes de echar a Delem, ya que él tenía derecho
a opinar porque había dado “la vida” por el club y había jugado infiltrado
para cumplir con los amistosos que le reportaban dinero a
Argentinos. “Yo soy consciente de que soy un empleado más del club.
¿Qué, ellos son los que mandan? Perfecto, pero yo pregunto, ¿quiénes
son los que entran en la cancha? Hasta hace no mucho hablaban del
‘Argentinos de Maradona’. ¿No merecía Maradona entonces que le
preguntaran qué pensaba?”.
Enojado, Maradona se ausentó a un par de entrenamientos y amenazó
con no volver si Delem no era reincorporado. Finalmente el problema
se resolvió y Maradona le dio todo su apoyo al nuevo técnico, Miguel
Ángel López.
A fines de 1979, todos los premios y elogios fueron para Maradona.
Ganó los Olimpia de plata y oro (al mejor futbolista y deportista del
año, respectivamente) y también los botines de oro y de plata que Adidas
entregaba al mejor jugador y al goleador del campeonato local. En
una encuesta que realizó El Gráfico sobre los mejores número diez de
la historia del fútbol argentino, cinco de ocho grandes glorias del fútbol
votaron por Maradona y el resto lo ubicó en el segundo lugar.
Pero con los elogios desmedidos llegaban también las polémicas,
siempre mediáticas. Tras perder por penales un cuadrangular de verano,
un grupo de hinchas de Argentinos Juniors silbó al equipo y
Maradona contestó: “La gente va al fútbol, paga una entrada y se cree
que tiene derecho a gritar lo que se le antoja. Seguro que a ese que grita,
la mujer no lo deja salir nada más que los domingos para ir a la cancha
y entonces se desahoga, insulta y se tranquiliza y vuelve a su casa hecho
un corderito”.1 Y no perdió la oportunidad para denunciar que
“hay demasiados intereses en juego. En el fútbol profesional se quiere
ganar de cualquier manera, pasan muchas cosas feas”.2
Maradona ya decidía cuándo y a qué medio daba entrevistas.
Guillermo Blanco le preguntó si le gustaba dormir “más de la cuenta”
y le reprochó que por su impuntualidad tuvo que postergar dos veces
la entrevista con Franz Beckenbauer (que después El Gráfico publicó
en tapa). Natalio Gorin, que recién ingresaba a la redacción de la revista,
recuerda: “Viene el Cosmos a Buenos Aires con Beckenbauer y el
día previo al partido en cancha de Vélez, cenó todo el plantel del
Cosmos en Los años locos, de la Costanera. Nosotros, junto a Blanco,
habíamos arreglado una nota con ellos dos, pero Maradona no fue. ¡Lo
dejó plantado a Beckenbauer! Un tipo que si bien estaba en el final de
su carrera, había salido campeón del mundo en el 74. Trasladado a hoy,
es más o menos lo mismo que Tévez no vaya a un encuentro pactado
con Maradona. Diego ya era un personaje distinto. Después se encontraron
dos minutos el día del partido en el vestuario de Vélez. Pudimos
sacar un par de fotos y fue tapa”.
LA DÉCADA DE LOS 80 SERÁ TODA SUYA
Apenas arrancó la década de los 80, el vicepresidente del Barcelona
de España, Nicolás Casaus, declaró: “Maradona es lo mejor que he
visto. Sueño con ficharlo para mi club. La década de los 80 será toda
suya”. La frase del dirigente activó el plan para comprar el pase, pero
también generó una gran controversia en la Argentina.
En mayo, Menotti le entregó a la AFA una lista de jugadores intransferibles
hasta después del Mundial de España 82, dos años más tarde.
Maradona, por supuesto, estaba en la lista. La razón oficial era que la
Selección nacional era prioridad número uno para la AFA y por lo
tanto, Menotti debía tener a todos los jugadores a su disposición.
Pero la lista se hizo tarde. Tres días antes, Maradona había firmado
un precontrato con el Barcelona a cambio de una suma récord: seis
millones de dólares por seis años. La estrepitosa cifra del acuerdo (nunca
antes pagada a un jugador profesional)3 causó gran repercusión periodística.
En conferencia de prensa, Maradona declaró: “Con el pase me
aseguro el porvenir”.4 Pero horas después, Julio Grondona declaró que
no permitiría que el pase se concretara. El conflicto se había desatado y
los medios, fieles a su costumbre, lo bautizaron “El caso Maradona”.
La dictadura, la AFA y gran parte del periodismo querían que
Maradona jugara en la Argentina y presionaron para impedir la venta.
Pablo Llonto explica: “En esa época había un consenso mayoritario de
que debía ser así. Errado, por supuesto. Como tantas cosas erradas que
hubo en esa época. ‘La Selección prioridad uno’ y todas esas boludeces
que con el tiempo uno se da cuenta. La cuestión de Maradona fue
aprovechada, como también fueron aprovechados otros logros. La
dictadura tuvo, increíblemente, la suerte de que su período coincidiera
con el boom deportivo en la Argentina. Reutemann, Monzón, Los
Pumas, Galíndez, Laciar, la Selección en el 78 y los juveniles en el 79,
el voley, Boca campeón del mundo, etcétera. Una cantidad de acontecimientos
deportivos impresionante. ¿Cómo no se iba a montar sobre
ellos para demostrar que eso era producto de que la Argentina estaba
cambiando?”.
Daniel Arcucci opina: “Había una mezcla de nacionalismo. La gente
cantaba en la cancha: ‘Maradona no se vende, Maradona no se va,
Maradona es argentino, patrimonio nacional’”.
Los medios serviles al Gobierno y a la AFA desplegaron todo su poder
para instaurar en la opinión pública la “imperiosa necesidad” de que
Maradona no abandonara el país. El Gráfico fue el medio que más énfasis
puso en el tema, pero una actitud similar tomaron los principales diarios
y revistas y los periodistas más influyentes del momento. En la conferencia
de prensa donde Maradona anunció la firma del precontrato con
el Barcelona, el clima era tenso porque los periodistas, más que preguntar,
le cuestionaban al jugador que se fuera del país. Maradona, con
una mezcla de fastidio y gracia, cortó la charla: “Muchachos, terminemos
pronto que mi mamá me está esperando con la comida”.
Con una habilidad inusual en un futbolista joven, Maradona generó
un debate que giraba sobre si era legal prohibirle a un jugador de fútbol
irse a trabajar al exterior. Aquel episodio sobre su pase se convertiría
en la primera gran operación mediática de su carrera.
Día a día, la prensa fue dedicándole cada vez más espacio al tema.

3 La cifra fue récord. El pase más caro de un jugador argentino había sido el de Daniel
Bertoni, que pasó del Sevilla a la Fiorentina de Italia por 1,7 millones de dólares.
4 El dinero acordado se repartiría de la siguiente manera: 500.000 dólares para Argentinos
Juniors cuando la operación se efectivizara. Del resto, para Maradona ingresarían
3,5 millones cuando viajara a España (previsto para fines de junio) y los restantes dos
millones serían pagados en cuotas sucesivas hasta junio de 1984. A esto se le debían
sumar los premios y la publicidad de los botines y camiseta que, por primera vez en la
historia, el club permitiría que llevara un anuncio.
Incluso llegaron a opinar sobre el tema personajes de la farándula y la
política. Desde la locutora Raquel Satragno (Pinky), pasando por la
vedette Moria Casán y Héctor Larrea y varios ministros de la dictadura.
Hasta el dictador Videla salió a ponerle paños fríos al asunto: “El
conflicto es un incidente más, una noticia que afecta por un día, un
hecho insólito. No creo que tenga más valor que eso”.5
Pero el entonces contralmirante y vicepresidente de la Federación
Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), Carlos Lacoste, tuvo que
desmentir haber dicho que le prohibiría al jugador salir del país. “Eso
sería atentar contra los derechos y libertades garantizadas por la Constitución
Nacional”,6 dijo con cruel ironía.
La cobertura periodística del caso dio para todo. Clarín llegó a publicar
una nota titulada “Maradona y la grafología”, de una especialista
que analizaba la personalidad del jugador a partir de su firma. Una
investigación del semanario Somos analizó los motivos por los cuales
el caso ocupó gran espacio en los medios. En el artículo, titulado “La
idolatría Maradona: Una pavada nacional”, opinaron psicólogos, sociólogos
y a hasta miembros de la Iglesia. Varios consultados coincidieron
en que el jugador era un chivo expiatorio, utilizado para que “las cosas
importantes no se sepan”. Otras personas opinaron que “no es cierto
que la gente no se conmueve por casos trascendentes, sino que los
medios no los reflejan”.7
Aunque luego se distanciaría de Maradona para siempre, Bernardo
Neustadt fue uno de los periodistas que en aquel momento defendió
públicamente al jugador: “Si hay personas que lo transforman en una
estatua nacional, que lo paguen”, dijo el creador de Tiempo Nuevo. El
publicista Hugo Casares propuso por televisión que los argentinos
donaran 50 centavos de dólar cada uno para que Maradona se quedara
en el país.
El periodista Horacio de Dios opinó en su columna habitual en
Gente titulada “¡Ufa con la Maradonitis!”: “No lo terminamos de
digerir y verlo con la camiseta de Argentina gritando el gol del Mundial
en Japón es una cosa. Y otra muy distinta es verlo con el gorrito de una
compañía aérea o un cepillo de dientes en la mano. Esto, por momentos
nos satura”.8
Además del circo mediático, la venta de Maradona se había convertido
en una cuestión de Estado. Quienes estuvieron a favor de la
transferencia fueron considerados “izquierdistas” o “antiargentinos”.
En 1980, Settimio Aloisio, un reconocido representante de jugadores
(de Gabriel Batistuta y Claudio Caniggia, entre otros) era miembro de la
54 www.vivirenlosmedios.com.ar
5 Gente (15.5.1980).
6 El Gráfico (27.5.1980).
7 Somos (16.5.1980).
8 Gente (3.1.1980).

Comisión Directiva de Argentinos Juniors. Para este libro recuerda:
“Viajé a Barcelona para negociar el pase y cuando volví, me esperaban
cuatro monos que me querían liquidar. Pintaron mi auto con ácido y
rompieron uno de mis bares. Yo, desde ya, estaba a favor de la venta
porque nosotros no podíamos tener un Mercedes Benz sin poder
ponerle nafta. Pero otros dirigentes no. Consoli era uno de ellos porque
utilizaba a Maradona como juguete. Una vez, Domingo Tesone –quien
después fue presidente del club y lo fundió– sacó una ametralladora de
un bolso y la puso arriba de la mesa. Me amenazó con que si seguía
jodiendo, me haría deportar por izquierdista”.
La postura de la Editorial Atlántida, por supuesto, estaba alineada a
la de la dictadura. Durante el conflicto, El Gráfico publicó editoriales,
sin firma pero escritas por Héctor Vega Onesime y Ernesto Cherquis
Bialo, según lo reconocieron ambos para esta investigación. “QUEREMOS
QUE MARADONA SE QUEDE EN EL PAÍS. No importa con qué
color de camiseta pero que se quede. Si el fútbol argentino deja ir a
Maradona a España no solo llorará al crack que se va: LAMENTARÁ
LA MUERTE POR VARIAS DÉCADAS DE UN FÚTBOL QUE GOZABA
DE LA MEJOR SALUD. Los hinchas argentinos, con sus problemas cotidianos,
no podrán ser felices si Diego se va”, exageraron.9
Vega Onesime explica: “Estaba convencido de que no había que
venderlo. Era una cuestión de convicciones y también comercial. No
hubo presión de nadie para que El Gráfico insistiera en que se quedara
a jugar en el país. Yo puedo hablar de lo que sé. Las editoriales las hacía
yo, nos alternábamos con Cherquis Bialo. Vigil jamás me exigió que
escribiera nada. A veces él te metía cosas, como la foto de los tres de la
Junta [Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti] festejando
el gol de la final contra Holanda en el Mundial 78. Admito que
teníamos que hacer algún tipo de concesión que no queríamos. Pero
dentro de todo, con Cherquis lo parábamos bastante… aunque después,
ya el tipo... se desbocó. Admito que El Gráfico, o los Vigil, tenían una
ideología que yo no compartía. Pero bueno, tengo una tranquilidad de
conciencia absoluta, porque yo nunca escribí una línea contra mi
conciencia. Nunca dije que los militares eran unos fenómenos ni nada
de eso. Nunca. Estoy absolutamente seguro”.
Cherquis Bialo también niega haber recibido presiones: “Nosotros
transitábamos un período de gracia independentista de la opinión. Incluso
no todos opinábamos igual en El Gráfico, en este tema o en otro.
No teníamos una bajada de línea. Éramos unos señores que estábamos
entre la realidad y el público, que no estábamos involucrados en negocios;
la empresa tampoco. Nuestro único negocio era vender ejemplares
para mantener la fuente de trabajo. Y entendíamos que la permanencia
9 El Gráfico (6.5.1980).
de la mayoría de los jugadores en el país, especialmente de Maradona,
habría de enriquecer esta cosa vigorosa y potente que es hoy la
Selección argentina como marca y que habría de significar la Selección
como ganadora de campeonatos mundiales y Top Ten en todas las
consideraciones de FIFA y de la prensa mundial. Nosotros no pedíamos
que Maradona no fuese vendido nunca más, sino que lo aguantaran
hasta el 82. Nada más. Pero Maradona estaba molesto y era lógico”.
Efectivamente, Maradona estaba molesto y así lo demostraba en casi
todos los reportajes de aquellos meses:
“–Diego, no hace mucho le dijiste a El Gráfico que no te interesaba
jugar en el exterior y que lo pensarías recién después de España 82.
¿Cambiaste de idea?
–Tengo derecho, ¿no?
–Es tu vida. Lo que me interesa conocer son los motivos de ese
cambio.
–Primero pienso que no abandono mi país. Voy a estar a las órdenes
de Menotti cuando él lo disponga. Me voy, me quiero ir porque se dio
algo que nadie podía imaginar, voy a ganar en el Barca lo que nadie me
puede pagar en la Argentina.
–Esta mañana leí en los diarios que Grondona y Lacoste no quieren
saber nada con tu pase. Estás en la lista de intransferibles.
–Ellos podrán decir lo que quieran pero el que se está jugando el
futuro soy yo.
–Alguien te habló del fútbol español...
–No entiendo.
–Quiero decir que se pega mucho, ¿lo sabías?
–Si, tengo noticias. Me tiene sin cuidado. El fútbol es único en
todas partes, me voy a preocupar cuando se juegue con una pelota
cuadrada”.
Guillermo Blanco, autor de aquellos reportajes, dice hoy: “Había dos
cosas distintas. Una era la cuestión deportiva y la otra, la cuestión
chauvinista que pudieran tener los militares para lograr un consenso en
la gente que por otro lado no lo tenían. La AFA aprobó una lista de
jugadores intransferibles y bueno... era una cuestión deportiva. Obviamente
esto estaba avalado por el técnico de la Selección, para elegir a
jugadores que estuvieran en el país. Irse significaba no tenerlo cerca y
un montón de cosas. El tema de los militares coincide. En su momento
fue hasta bien visto que las autoridades pensaran en que la Selección
era prioridad y no dejaran ir a los jugadores”.
–¿Por qué El Gráfico pedía con tanta insistencia que Maradona se
quedara a jugar en el país?
–Hay dos temas: uno es el interés periodístico, que casualmente en
este tema va acompañado al interés comercial. Son dos intereses
legítimos. El Gráfico en aquel entonces quería que Maradona se quedara
porque deportivamente le convenía al país, cualquier ciudadano
futbolero quiere tenerlo a Diego acá. Y además con Maradona acá
también le convenía a la revista desde el punto de vista comercial.
–Pero hoy en día sería una locura no dejar ir a un jugador…
–Pero cambiaron los tiempos y el contexto. Hoy todo se ve de otra
manera. La Selección no es la prioridad que era, hoy es imposible
retener a jugadores. Cambiaron las reglas de juego.
–¿No hubo una orden de bajar línea para que Maradona se quedara?
–Eso no lo sé.
–¿Usted recibió alguna orden de ese tipo?
–Obviamente que no. No estaría acá hablando en este momento
porque no tendría cara para hablar con nadie ni estar en una escuela de
periodismo. Eran políticas editoriales. El Gráfico pedía que Diego se
quedara como lo hacía cualquier persona en ese momento.
Lo que sigue es un extracto de un reportaje a Maradona publicado
en la revista Gente, que demuestra las dos posiciones (periodistasjugador)
que existían sobre el asunto.
“El dinero me permite darle todo lo que quiero a mi familia. No solo
estoy pensando en mis padres sino en la familia que algún día voy a
formar y en los hijos que voy a tener.
–¿Te quedarías en el país si algún club te ofreciera el mismo dinero?
–Sí, por supuesto. Pero veo eso muy difícil.
–Esa posición de no transar por menos dinero que el que ofrece el
Barcelona, ¿no es ambición desmedida?
–No, yo nunca fui ambicioso. Sólo quiero tener asegurado mi futuro
porque si un día me quiebran de una patada, ¿qué pasa con Maradona?
Tiene que ir a vender diarios...
–No es cuestión de exagerar. Usted está ganando ahora lo suficiente
como para no tener que vender diarios cuando deje de jugar...
–Seguro... pero... ¿usted me está haciendo una nota o me quiere
convencer para que me quede?
–No...
–Si a usted lo llaman de la revista Don Balón y le ofrecen dos
millones, ¿abandona Gente?... Ni espero que me conteste porque seguro
que dice que sí”.
¿MARADONA A RIVER?
Una de las posibles soluciones para destrabar el conflicto era que
River Plate comprara su pase. El Gráfico colocó en su tapa una foto de
Maradona poniéndose la camiseta de River (la había cambiado después
de un partido) y tituló: “Maradona a River, ¿una solución?”.10
10 “El día que Diego pudo pasar a River”, Olé (14.10.1999).
Una investigación de los periodistas Ricardo Gotta y Jorge López
realizada en 1999 para el diario Olé, contó detalles del pase frustrado
que “pudo cambiar la historia del fútbol”.11 En el informe se cuenta que
en el invierno del 80, Rafael Aragón Cabrera, presidente de River, se
interesó por el crack después de ver a su equipo perder 2 a 0 en el
Monumental, con Maradona haciendo maravillas y humillando a Fillol.
Las ofertas y contraofertas por el pase se extendieron hasta los primeros
meses de 1981, cuando apareció en escena Boca Juniors.
Otro de los clubes que se interesó por Maradona fue Juventus, de
Italia, una de las instituciones de fútbol más poderosas del mundo. Su
presidente, Giampiero Boniparti, viajó a la Argentina a principios de
junio para proponerle a Cyterszpiller que Maradona jugase a préstamo
en Italia durante un año y regresara a su país antes del Mundial 82, a
cambio de 1.300.000 dólares. Pero finalmente Juventus habría desistido
de comprar a Maradona porque el imperio FIAT (propiedad de su
presidente, Gianni Agnelli) atravesaba uno de los mayores problemas
sindicales de su historia. Agnelli, como veremos más adelante en la
etapa de Maradona en Italia, era también el dueño de los diarios
Corriere della Sera y La Gazzetta dello Sport, líder en deportes.
Cansado de esperar y de no recibir una respuesta concreta de Argentinos
Juniors ni de la AFA, Maradona se enojó: “Yo estoy en el
medio de todos, cruzadito de brazos, como si estuviera en una subasta
y alguien con un martillo dijera a ver, a ver... ¿Quién ofrece más? No
soy una mercancía, soy un jugador de fútbol. Por quedarme acá, corro
un riesgo muy grande porque si a Maradona le pasara algo, dejará de
servir y después nadie va a ofrecer un centavo por él”.12
SILENZIO STAMPA
En medio del conflicto, la Selección emprendió una nueva gira por
Europa. Los periodistas perseguían a Maradona para que hablara de su
pase, pero Menotti opinaba con fastidio: “Maradona no puede ser transferido.
Los jugadores vinieron acá a jugar, no a hablar”.13
En su libro Memorias de un periodista deportivo,14 Vega Onesime,
presente en aquella gira, escribió: “Sintiéndose apetecido, Diego comenzó
a pedir compensación económica para brindarse al requerimiento de
la prensa. Ya ascendido a la Selección adulta, participó de una gira
europea. Recalamos en Glasgow y, en el aeropuerto, Jorge Cyterszpiller
informó a los periodistas cuál era el monto de la ‘tarifa’ para acceder a

11 Ib.
12 El Gráfico (1.7.1980).
13 Gente (27.3.1980).
14 Héctor Vega Onesime: Memorias de un periodista deportivo, Memorama, 2003.


una nota. Luego, en la conserjería del hotel, les pidió a los empleados
que ‘a Diego no le pasen ninguna llamada, salvo que sea un familiar’.
Alguien le preguntó con sorna: ‘Si llamo y digo que soy el primo, ¿me
lo pasan?’”.
El periodista Sergio Levinsky cuenta: “Maradona era prácticamente
tapado por Menotti y los medios argentinos cuando la Selección argentina
aterrizaba en cualquier país europeo para que el jugador no
hiciera ‘declaraciones difíciles’. Así que, en muchas oportunidades,
Maradona se quedaba en los aviones cuando otros bajaban, cuando los
medios extranjeros estaban interesados en él más que en los demás.
Aunque también en esto tuvo que ver Menotti, que siempre quiso
hacerlo a un lado para sobresalir él”.
En el medio de la gira, Maradona comenzó a impacientarse: “Hablaré
con Grondona porque no me gustaron algunas declaraciones. Dijo
que si yo renuncio a la Selección quedaría antipático con la gente. Ellos
son los que me obligan a ser antipático. –Y amenazó–: Si no pasa nada
en estos días, solicitaré un recurso de amparo”. Pero el abogado de la
AFA, el Dr. Santiago Agricol de Bianchetti, presionó a través de los
medios: “Si la justicia falla a favor de Maradona, se resquebrajaría toda
la estructura jurídica del fútbol profesional”.
Finalmente, como era previsible, a mediados de julio, Grondona
anunció en una conferencia de prensa: “Para la AFA hay un solo camino,
el que ya tomó. Maradona no tendrá su transferencia hasta después
del Mundial de España. Hay ofertas para que el jugador se quede en el
país, para mí muy importantes. Yo creo que Maradona se tendrá que
dar por satisfecho con ellas. Argentinos Juniors no va a ver un peso. El
club tendrá que esperar hasta después del Mundial para hacer su
negocio”.15
Algunos medios festejaron. Maradona salió en la tapa de El Gráfico
abrazando las banderas argentinas y de Argentinos Juniors. “Se queda”,
fue el título. La editorial decía: “Decide quedarse en su tierra para
buscar en ella su destino. Finalmente el equilibrio y la madurez le
otorgan el título de hombre a un joven que supo elegir: quizá menos
dinero, pero su definitiva tranquilidad, la de sus familiares y amigos”.
La revista no ahorró elogios para la AFA: “Con mesura iba llevando de
la mano a los actores de este episodio, tal como debe hacerlo toda
entidad rectora. Ejemplos de esta naturaleza son semillas generosas que
darán sus frutos en el momento menos pensado”. Sin embargo, en la
nota de cuatro páginas, Cyterszpiller dijo: “Que la gente sepa que Diego
se perdió cuatro ‘palos’ al no ir a Barcelona”.
Deprimido y con apenas 19 años, Maradona pensó en dejar el fútbol
por segunda vez en su carrera, como cuando quedó excluido del
Mundial 78.
DINERO DUDOSO

Para que Argentinos Juniors pudiera resarcir económicamente a
Maradona, tuvo que pedir un préstamo a la AFA. El jugador, entonces,
recibió un millón y medio de dólares en cuotas hasta el Mundial de
España, más lo ingresado por publicidad y premios. También le correspondía
el 25 por ciento de las recaudaciones de los 24 partidos
amistosos que se comprometieron a organizar en el interior del país. De
esa manera, a los 19 años, Maradona se convirtió en el jugador mejor
pago del país.
El dinero que le prestó la AFA a Argentinos Juniors provino de las
arcas estatales, según publicó en aquellos días La Razón. El 2 de junio
por la noche, Próspero Consoli y el entonces ministro de Bienestar
Social, el contraalmirante (RE) Jorge Fraga, se reunieron en secreto en
la sede del Ministerio. Allí acordaron los detalles del acuerdo. Los
400.000 dólares pertenecían al monto que el Gobierno le asignaba
anualmente a la AFA. La entidad disponía de esa suma para los gastos
“de mantenimiento y promoción de la Selección Nacional”. El Comité

15 El Gráfico (17.6.1980).


Ejecutivo de la AFA reconoció en ese momento que el préstamo era
“excepcional, porque es un caso excepcional”.
Pero ningún funcionario admitió en público los orígenes de ese
dinero. La información oficial que publicaron los medios fue que
Argentinos Juniors recibió un préstamo de la AFA de 400.000 dólares
a pagar en cuatro cuotas anuales. En la conferencia de prensa donde se
anunció que el jugador se quedaba en la Argentina, un periodista le
preguntó a Julio Grondona por el origen de los fondos. El titular de la AFA,
visiblemente molesto, contestó: “Con estas preguntas, en vez de estar
contentos, me parece que están perturbando la reunión”.
Hasta el día de hoy, el movimiento financiero jamás fue investigado
en ningún medio, pero sirve para comprender hasta dónde era capaz de
llegar el Gobierno con tal de retener a Maradona.
PAJARITO
Mientras tanto, las internas políticas en Argentinos Juniors arrinconaban
al presidente Consoli, quien veía en Carlos Guillermo Suárez
Mason a su principal opositor. Uno de los principales conflictos era la
venta de Maradona al exterior, pero también había otros. Fernández
Moores explica: “Lacoste estaba desesperado para que alguien hiciera
callar y pusiera ‘en caja’ al pibe Maradona, que no paraba de hacer
declaraciones para ese momento. Lacoste le insistía a Suárez Mason sobre
el tema cada vez que podía, pero para el General, Maradona no era
un muchacho dócil y fácil de callar. Entonces, para chicanearlo,
Lacoste le decía: ‘Vos sos el único general de la Nación que acepta
órdenes de un cabo sastre retirado’, por Consoli, obviamente”.
Suárez Mason fue uno de los miembros de la dictadura que más
influencia tuvo en el fútbol durante sus años de poder. Fue el jefe del
Primer Cuerpo de Ejército, el organismo que estuvo a cargo de la mayor
cantidad de centros clandestinos de detención durante la dictadura y
estuvo acusado de 635 delitos. Fue detenido por Interpol en 1987, en
los Estados Unidos. Murió en junio de 2005.
Hincha fanático de Argentinos Juniors, Suárez Mason fue nombrado
por Consoli presidente patrimonial del club y socio honorario número
uno. También intercedió por Maradona, para que el ídolo de La Paternal
pudiera viajar a Japón y ausentarse en el servicio militar. Suárez
Mason comentó en una entrevista publicada en la revista Noticias16
que el jugador le trajo desde Japón un perfume como agradecimiento.
Suárez Mason también apuró el contrato entre el club de sus amores
y las líneas aéreas Austral, para que la marca apareciera en la camiseta

16 Noticias (5.10.96).

que usaba el plantel de Argentinos Juniors a cambio de 300 mil dólares
anuales. Con ese dinero, el club podía pagarle a Maradona y hacerles
frente a la catarata de ofertas que recibía para jugar en el exterior. En
1979, durante la conferencia de prensa posterior a la firma del contrato,
Maradona dijo: “Agradezco profundamente a las líneas aéreas Austral
la posibilidad que me brindaron de seguir jugando en mi país”.
Un día antes del partido entre Argentinos Juniors y Boca, en una
entrevista con La Razón, Hugo “Loco” Gatti dijo que Maradona estaba
“inflado por los medios” y que le preocupaba su tendencia a engordar.
17 El arquero de Boca desató la polémica. Antes de empezar el partido,
Gatti se acercó a Maradona y le dijo: “Vos sos un fenómeno. ¿Cómo
voy a decir eso de vos? Olvidate”. Pero Maradona no se olvidó y esa
tarde le metió los históricos cuatro goles. Cuando terminó el partido,
Maradona se fue de la cancha ovacionado por la hinchada de Boca.
Comenzaba su romance con la hinchada boquense.
“Lo de Gatti creo que es un problema de locura. O tal vez de celos,
porque él fue, ya no es. Para mí fue un gran arquero. Pero hoy Gatti no
es nadie. Le están haciendo goles estúpidos. Tiene que hablar de
alguien para seguir siendo figura. Pero yo le hice goles siempre. Que
siga diciendo lo que quiera que yo mientras le haga goles voy a estar
tranquilo”, dijo Maradona en el vestuario.
Otra de las polémicas que Maradona tuvo durante 1980 fue con
Menotti. Los roces con el técnico comenzaron por un intento de hacerlo
jugar en otra posición y sobre el fin del torneo se generó un
conflicto que casi provoca que Maradona abandone la Selección.
El motivo fue una superposición de partidos entre Argentinos Juniors
y la Selección. El equipo de Maradona había hecho una excelente
campaña en el Nacional, clasificándose tres fechas antes para las
finales. Maradona era el goleador (con 18 goles, el 54% de los convertidos
por el equipo) y también, de acuerdo con los puntajes que ponía
El Gráfico, el mejor jugador del torneo.
El sueño más grande de Maradona, después de haber alcanzado la
gloria máxima con la Selección juvenil y de ser una figura consagrada
en el equipo mayor, era salir campeón con el club que lo vio nacer.
Sabía que sus días en Argentinos Juniors estaban contados. Pero el
destino le volvió a jugar una mala pasada. En el Nacional de 1979 no
había podido jugar las finales por una suspensión injusta; tampoco
pudo estar en los festejos del subcampeonato de 1980 por culpa de una
enfermedad y, justo cuando Argentinos se perfilaba como gran candidato
al título, no podría estar en las finales del Nacional porque debía
concentrar con la Selección, que se preparaba para el Mundialito de
enero en Uruguay. Allí participarían en un mini torneo todos los equi-

17La Razón (8.11.1980).

pos de los países que habían sido campeones del mundo: Argentina,
Alemania, Brasil y Uruguay.
Como preparación, la Selección debía jugar amistosos durante
noviembre y diciembre, la mayoría en el interior del país. Maradona le
pidió permiso a Menotti para jugar las finales con Argentinos Juniors,
pero el técnico se lo negó. Entonces, el jugador amenazó con no jugar
el Mundialito y se desató una polémica. Enojado, Maradona no jugó el
primer amistoso en Mendoza, acusando una dudosa molestia en la
rodilla. La prensa habló de un “desplante público a Menotti”. Ante el
escándalo, el técnico intentó calmar los ánimos: “Yo no puedo entrar
en suspicacias con respecto a la no venida de Diego. Creo que está lesionado.
Lo que le pedí a su representante es que me mostrara un
certificado médico porque sabía que esto iba a suceder. […] Yo creo que
tendría que definirse. Saber si quiere jugar en Argentinos Juniors o en
la Selección. ¿O acaso es el único jugador que lamentó no estar en las
finales?”.18
A los pocos días, Maradona y Menotti se encontraron en la casa del
técnico. El jugador le volvió a pedir permiso para jugar las finales con
su club prometiéndole no faltar a ninguna convocatoria de la Selección.
Según El Gráfico, que publicó una tapa con la polémica titulada
“Toda la verdad del conflicto”,19 el diálogo fue el siguiente: “Quiero
que me entienda –le pidió Maradona–. Yo no estoy ni en contra del
Proceso, ni en contra de nadie. Creo que di muestras de querer a la
Selección. Yo di todo para que Argentinos se clasificara y ahora veo
que mis compañeros tienen que pelear solos las finales”. El técnico le
explicó que no estaba obligado a jugar el Mundialito ya que él “invitaba”
a los jugadores y estos decidían su participación. También le dijo
que era una locura jugar demasiados partidos porque su nivel descendería
y en vez de valer seis millones, valdría uno. “Mi trabajo es cuidar
su prestigio, créamelo. Lo importante es que después del Mundialito
usted, en vez de valer seis, valga diez”, habría dicho el técnico. Pero
Maradona le respondió que jugar al fútbol era lo que más le gustaba
hacer y que, si se lo propusiese, podría hacerlo todos los días.
El jugador no aseguró su participación en Uruguay.
Desafiante, Maradona no solo puso en ridículo al técnico, sino también
a la AFA y a la dictadura, que promocionaba el Mundialito como
una nueva oportunidad para conseguir prestigio internacional.
Sin embargo, la fuerte presión de la AFA, Menotti y la prensa (algunos
medios trataron a Maradona de “caprichoso”) hizo efecto y
Maradona finalmente se unió a la Selección. Sin su mejor jugador,
Argentinos Juniors no pudo pasar de la primera vuelta en las finales y
Rosario Central fue el campeón.

18 El Gráfico (27.10.1980).
19 El Gráfico (2.12.1980).


El impresionante nivel futbolístico y la fama mediática hicieron de
Maradona un producto comercial inigualable. Continuaba siendo la cara
de varias publicidades (Austral lo aseguró en 200.000 dólares y le pagaba
20.000 mensuales más premios), renovó su contrato con Puma por
1.200.000 dólares hasta 1982 y participó en otra película de cine, Te
rompo el rating, con Jorge Porcel y la vedette Moria Casán.
Según una investigación publicada en el semanario Somos,20 los
bienes de Maradona a fines de 1980 eran tres autos (dos Mercedes Benz
–con chofer– y un Ford Taunus negro) y tres propiedades: una casa en
la calle Cantilo 4575, tasada en 800.000 dólares, otra en la calle
Lazcano y una quinta en la localidad bonaerense de Moreno, que
costaba 400.000 dólares. Además, Maradona Producciones funcionaba
en una oficina de tres ambientes ubicada en el centro porteño.
Además, el artículo comentaba las excentricidades de Maradona a la
hora de gastar su pequeña fortuna. “Tiene 40 pares de zapatos, 50 camisas
italianas y usa perfume Paco Rabanne”.
A Maradona le gustaba ir a los llamados teatros de revista, saludar a
las vedettes en los camarines y salir fotografiado en las revistas cuando
iba comer a restaurantes frecuentados por la farándula, como Los años
locos, Fechoría y Look, en la Costanera. Allí los famosos lo saludaban
como a uno más, le pedían autógrafos y camisetas y trababan amistad
con él. Juan Alberto Mateyko, Moria Casán, Susana Giménez, Alberto
Olmedo, Gerardo Sofovich, Juan Carlos Calabró (en pleno auge de su
programa El Contra), Jorge Porcel y Palito Ortega eran algunos de los
que tenían contacto con el crack. Mientras tanto, algunas revistas ya
comenzaban a insinuar que la famosa noche porteña encandilaba al
pibe humilde y sencillo surgido de Villa Fiorito.
EL FIN DE LA INOCENCIA
La polémica generada en torno a su pase cambió para siempre la
relación de Maradona con los medios. Por primera vez en su carrera, la
prensa se había ocupado de asuntos de su vida privada que no tenían
relación con el fútbol. El jugador quedó envuelto en polémicas que si
bien no tuvieron consecuencias directas, sirvieron para que los límites
comenzaran a correrse para siempre.
El periodista Luis Gregorich escribió en ese momento un artículo
para la revista Goles Match donde planteaba brillantemente la trampa
en la que empezaba a caer Maradona. Lo llamó “El mito de la inocencia”.
21
“Para muchos argentinos, Diego Maradona es la imagen encarnada

20 Somos (26.12.1980).
21 Artículo de Luis Gregorich publicado en Goles Match, N° 1713, octubre de 1981.


de la inocencia, la juventud y el genio. Esas imágenes suelen ser especialmente
reconfortantes en momentos de desintegración colectiva,
porque tienden un puente imaginario entre la realidad y el deseo, entre
lo que cada uno es y lo que hubiera querido ser. No importa que un
Maradona triunfal implique a millones de fracasados; las emociones
míticas no se alimentan de lógica.
El propio Maradona cultiva, conscientemente o no, toda la puesta en
escena de un muchacho bueno y simplote de veinte años, con su rostro
ingenuo coronado por un discreto afro look, y que cada tanto se irrita
por las intrusiones en su vida privada y por el asedio periodístico. A
veces, es claro, los planos se superponen, la vida real se mezcla con el
mito, y pasa a haber dos Maradonas, cada uno de los cuales tironea
para su lado. La mejor metáfora de este desdoblamiento de la personalidad
está en la fórmula narrativa, en tercera persona, con que el
futbolista se refiere a sí mismo en las entrevistas que le hacen:
‘Maradona no está peleado con Menotti, Maradona quiere que lo dejen
tranquilo…’. Los que aceptan y disfrutan el mito, se identifican con las
penas del héroe y justifican religiosamente todas sus actitudes. Hay,
ciertamente, una inquietante desviación moral en el hecho de que,
mientras no nos sentimos conmovidos ante los millones de desocupados,
las ollas populares y las arbitrariedades de los poderosos, nos
hacemos cargo, de buen grado, de las quejas de uno de los jóvenes
argentinos más célebres y mejor pagados, y cuyo porvenir, sin duda,
está infinitamente más garantizado que el del país en el que ha nacido.
Pero vale la pena insistir: la función del mito es la conservación y la
conformidad, no el cuestionamiento. […]
En este cuadro, todo lo que podría pedirse a Maradona es que no
llevara su ficción de inocencia a extremos risibles, hasta hacer sospechar
a la gente que detrás de sus desplantes hay causas más prosaicas
que la angustia personal. Incluso el mito necesita cierta aureola de
verosimilitud para que, entre todos, lo sigamos construyendo.
Maradona no puede suponer que seguirá gozando de todas las ventajas
de la fama, sin sufrir ninguna de sus –ligeras– desventajas.
Y lo demás –que por hablar de Maradona se silencian otros temas
mucho más importantes, que esta vociferación histérica encubre omisiones
más hondas–, no toca a la responsabilidad del jugador, simple
peón dorado en un tablero al que no maneja, sino a la de todos
nosotros, cómplices de la ficción y del conformismo, que vivimos al
amparo de una falsa inocencia y que no hemos sido capaces de ganar
nuestra propia libertad.”
Los dos primeros años de la década significaron para Maradona un
punto de inflexión en su carrera. Los medios lo convirtieron en un mito
y sufrió una sobreexposición que duraría por siempre. Ni él mismo
distinguía su vida privada de la pública. Después de los meses más
duros desde su debut como profesional, a fines de 1980, escribió una

significativa carta en El Gráfico donde parecía despedirse de su
juventud.22
Durante los primeros días de 1981, el presidente Consoli dijo: “A
Maradona no lo podemos mantener, me siento fracasado. Esta linda
aventura de tener a Maradona en Argentinos está llegando a su fin. Que
Maradona es patrimonio nacional, es mentira. Solo para disfrutarlo,
porque para mantenerlo es de muy poca gente”.23
La venta a otro club argentino era inminente.
El pase volvió a ocupar espacio en los medios. A fin de año, El
Gráfico pidió: “Este talento se debe quedar en el país. […] Los viejos
fantasmas han vuelto a la carga. Lo queremos para verlo todos los domingos,
con cualquier camiseta pero aquí, en la Argentina. […] ¿Qué
dirigente es capaz de convertirse en 1981 en el hombre que logró para
su club al mejor jugador del ancho continente?”.24
BERNIE
Desde que se emitió por primera vez en 1969, pero sobre todo durante
las décadas de los 70 y los 80, el programa Tiempo Nuevo, de
Bernardo Neustadt, se convirtió en un clásico del periodismo político
televisivo. El periodista fue el dueño de los programas políticos más
vistos de la historia de la televisión argentina, instaurando su estilo
particular. El programa se emitió con éxito durante más de 25 temporadas
desde todos los canales de aire.
Neustadt, el hombre que dijo que Videla era lo mejor que le podía
haber pasado al país,25 fue durante años el mayor enemigo de Maradona
en los medios. Los orígenes de la disputa se remontan a los últimos
años de la década de los 70, cuando Maradona comenzó a reprocharle a
Neustadt los continuos ataques. Pero el conflicto que derivó en la pelea
ocurrió en 1980, cuando Maradona fue invitado al programa Videoshow,
que conducía Neustadt junto a Enrique Llamas de Madariaga y
Guillermo Salatino. Se rumoreaba que a Maradona le iban a pagar para
participar del programa. Según su versión, Neustadt no quería que se


23 Gente (1.1.1981).
24 El Gráfico (23.12.1980).
25 Opina sobre Videla: “Un austero, un sobrio del poder. Me gusta mucho”. También
declara tener una simpatía natural por el Proceso. Gente (12.5.1980).


le pagara a un futbolista porque según explicó muchos años después
“si lo llevan para jugar, que le paguen, pero si va a hablar, no corresponde”.
26
Maradona fue al programa porque Neustadt estaba de viaje. Pero el
periodista regresó antes de lo previsto y llegó al estudio una hora antes
de empezar el programa. Cuando se cruzó con Maradona, el jugador le
habría dicho: “¿Vio?, al final me pagaron por estar acá”. En su libro
autobiográfico No me dejen solo Neustadt escribió: “Toda mi bronca se
convirtió en una gran indignación. Me sentí traicionado por mis
compañeros y agraviado por ese chico que empezaba a confundirse. Lo
miré. Recordé su origen humilde, consideré que era una víctima de las
circunstancias y le tuve lástima”.27 Sin embargo, Llamas de Madariaga
contaría años después en una carta de lectores en El Gráfico una
versión muy diferente a la de Neustadt. “Entró Maradona en el estudio
y, al ver a Neustadt, nos dijo que ‘creía que este señor estaba en Hong
Kong, pero ya que volvió antes y la gente sabe que voy a estar en este
programa, aprovecharé para contestarle lo que dijo de mi mamá’”.28
A partir de aquel incidente, la relación empeoró. Neustadt se dedicó
a criticar a Maradona cada vez que pudo, y el jugador a contestarle. En
sus columnas habituales en El Gráfico, el periodista escribió párrafos
del estilo: “Algún problema mayor tiene este ídolo que no es MODELO
HUMANO. Este Diego Maradona al que Dios le dio los dones del talento
–no tuvo que estudiar nada para llegar– e igual peca por ingratitud
humana. Es REINCIDENTE EN SU INGRATITUD. Si hiciera un
master, con seguridad le darían el título de INGRATO”.29
En 1994, cuando Maradona les disparó balines de aire comprimido
a los periodistas, Neustadt lo acusó de “patotero”, entre otras cosas. El
ídolo le respondió: “¿Pero cómo puede hablar de mí? Neustadt es todo
lo que un argentino no quisiera ser. Cómo puede dedicarme todos los
días cinco o diez minutos... Neustadt es un tipo que borró su pasado,
¿cómo puede hablar de mí? Si cuando le sacan una fotito piden que no
se cosas rarísimas. Nunca me voy a olvidar los centros de compras de
artículos electrónicos, unos edificios impresionantes de siete pisos.

Ahí fue la famosa anécdota del rulo de Diego.34 Él firmaba miles de
autógrafos en cualquier lado. ¡Qué manera de firmar! Se le acalambró
la mano, parece un chiste, pero lo vi cuando se acalambró”.
–¿Es cierto que Maradona fue amenazado en Guatemala?
–Sí. El Ejército Guerrillero de los Pobres, que era el movimiento
guerrillero más importante que tenía Guatemala, se quería hacer famoso
secuestrando a Diego. Eran muy peligrosos y Diego tenía que
estar rodeado de guardaespaldas. En Cuba habían secuestrado a Juan
Manuel Fangio como un hecho propagandístico para trascender a nivel
mundial. Diego se cagaba de risa porque yo le decía que parecía
Lorenzo Miguel, siempre rodeado de guardaespaldas. No nos podíamos
alejar mucho del hotel, que era espectacular. Éramos una troupe que
íbamos a todos lados juntos.
EL FIN DEL PROCESO
El año 1981 había arrancado mal para la Selección argentina. El desempeño
del equipo en el Mundialito de Uruguay en 1980 había sido
pobre y había quedado eliminado a pesar de tener a sus máximas figuras
(algunas llegaron especialmente del exterior, como Osvaldo Ardiles,
Daniel Bertoni y Mario Kempes) y a Maradona y Ramón Díaz, que habían
salido campeones juveniles.
El equipo de Menotti no lograba encontrar el poder ofensivo que le
había rendido tantos frutos. El Gráfico se preguntó: “¿Por qué, Flaco?
¿Por qué nos quedamos afuera? ¿Por qué hay que considerar que esto
no fue fracaso? ¿Por qué retrocedimos?”.35
Al igual que el Gobierno, el ciclo de Menotti en la Selección comenzó
a recibir cada vez más críticas de los medios.
La fuerte crisis económica que atravesaba el país y el alejamiento de
Videla del gobierno (“Una misión cumplida. Una etapa histórica”, dijo
Gente)36 fueron debilitando el Proceso militar. Menotti ya no gozaba de
la protección periodística que había tenido y se convirtió en un blanco
fácil para las críticas. En un reportaje de la revista La Semana, el técnico
opinó sobre la situación económica argentina. Dijo, entre otras
cosas: “Desearía la revisión de errores a la solución de los problemas
que nos ahogan y que todos vemos” y también cuestionó que la cantante
Mercedes Sosa, perseguida durante la dictadura, no hubiera podido
cantar en el país por estar exiliada en el exterior. La nota provocó una
gran polémica y comenzaron los rumores sobre su destitución. Rápida-

34 Un chico japonés le pidió a Maradona uno de sus rulos. El jugador agarró una tijera,
se lo cortó y se lo entregó, en medio de las risas de todos los presentes.
35 El Gráfico (13.1.1981).
36 “Las 80 caras del 80”, Gente.


mente, el capitán Daniel Passarella salió al cruce: “Si Menotti se va, nos
iremos muchos”, amenazó.
Mientras el clima previo a un mundial estaba lejos de ser el ideal, la
agencia de noticias oficial Telam recordaba en sus despachos todos los
beneficios económicos y bienes que Menotti había adquirido bajo “este
sistema que ahora critica”. Hasta el cantante Ramón “Palito” Ortega le
recriminó cobrar 15 mil dólares mensuales durante tres años sin trabajar
(en alusión a los años anteriores al Mundial del 78).
Para ponerle paños fríos al asunto y apoyar públicamente a Menotti,
en febrero, el presidente Leopoldo Fortunato Galtieri visitó la concentración
de la Selección en Mar del Plata. Después de abrazar efusivamente
a Menotti, Galtieri se sacó fotos con el equipo y lamentó no
poder ir al Mundial porque “en el país hay muchas cosas que atender”,
según le dijo a la docena de periodistas presentes. Luego saludó a
Maradona acariciándole la cabeza y le dijo: “El triunfo está en vos,
pibe”. La gran operación de prensa de Galtieri fue un éxito: al día
siguiente, su foto junto a Menotti y Maradona salió en la tapa de los
diarios.
Tiempo después, en plena euforia democrática, Menotti fue muy
criticado por su rol durante la dictadura militar y, entre otras cosas, por
aquel abrazo con Galtieri. En 1998, cuando se cumplieron 20 años del
Mundial 78, el periodista de la revista Viva, Jorge Llistosella, le realizó
un reportaje a Menotti, quien se defendió: “Cuando vino [Galtieri],
estábamos entrenando. A tal punto que no paré el entrenamiento.
Aquello fue un operativo político y de prensa. No es que yo fui a la casa
de Galtieri. El entrenamiento era a puerta cerrada y, oh casualidad,
había cincuenta periodistas cuando Galtieri llegó. Con el señor entraron
periodistas, camarógrafos, fotógrafos. Tipos que yo podría nombrar,
y no me interesa hacerlo, pero entraron cincuenta. Porque si todos
estábamos en la lucha, nadie iba a ir a sacarle una foto a Galtieri, ¿no?
Sí, estoy en paz”.
En los partidos amistosos previos al Mundial, el equipo no jugaba
bien y los resultados no acompañaban. Si Maradona (físicamente agotado)
no jugaba bien, el equipo no lograba el funcionamiento ideal.
Después de empatar 1 a 1 con Checoslovaquia y Alemania, Clarín
opinó: “Con Maradona apagado es muy difícil que otras luces puedan
encenderse y alumbrar en el cuadro nacional”.
Menotti estaba molesto con los periodistas que criticaban el juego
del equipo. Cada reportaje terminaba en una larga discusión. Varias
veces dijo: “Los periodistas no saben nada de fútbol” y los desafiaba
permanentemente a “debatir ideas” para ver cuánto sabían de táctica y
además los invitaba a dirigir el equipo.
Durante la madrugada del 2 de abril, la Argentina invadió las Islas
Malvinas y le declaró la guerra a Gran Bretaña. Ese mismo día, miles de
personas fueron hasta la Plaza de Mayo a ovacionar a Leopoldo Galtieri.

Exultante por un patriotismo desmedido, la multitud aplaudió las soberbias
palabras del militar: “Si quieren venir que vengan, les presentaremos
batalla”.
Margaret Thatcher pasó a la ofensiva y la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) pidió que cesaran las ocupaciones y que ambos
países se prestaran a la negociación. Mientras tanto, en la Argentina la
gente donaba joyas y dinero y tejía ropa para los soldados.
El canal ATC organizó un programa especial conducido durante un
día completo por Cacho Fontana y Pinky llamado 24 horas por Malvinas.
El programa era para recaudar fondos y, de paso, exaltar el
espíritu patriótico de la audiencia. Decenas de famosos se juntaron a
cantar el Himno Nacional y donaron objetos personales para los fondos.
En representación de Maradona, Cyterszpiller entregó un cheque
de cien millones de pesos. Según el libro Estamos en el aire, que repasa
minuciosamente la historia de la televisión argentina, aquel programa
especial logró reunir algo más de un millón y medio de dólares.37
Mientras tanto, la dictadura entendió al fútbol como un elemento
indispensable para aumentar el patriotismo que proliferó en la mayoría
de la población durante la guerra. La recaudación de algunos partidos
amistosos que jugó la Selección fue destinada al Fondo Patriótico de
Malvinas. En las tribunas, se llegaron a quemar banderas inglesas y en
las cercanías de los estadios se repartieron panfletos con un gaucho argentino
(similar a la mascota del 78) pisando a un tigre con la camiseta
inglesa. Cuando el equipo entraba en la cancha, la gente coreaba “el que
no salta es un inglés” y los jugadores daban saltitos en la mitad de cancha.
Pero a pesar de la euforia nacionalista, el equipo argentino jugaba
mal. Después de enfrentar a URSS, Bulgaria y Rumania, jugó su peor
partido contra el Benfica, de Portugal. Ganó 1 a 0, pero el público despidió
con silbidos al técnico y al equipo. Maradona viajó a descansar a
Esquina, Corrientes, y en una entrevista de Guillermo Blanco para El
Gráfico, se defendió de las críticas: “Los que me silbaron por ahí son
los mismos que piensan que yo no entreno, que no me brindo, que no
quiero hacer las cosas bien. No puedo entender cómo se pueden equivocar
tanto, si yo estoy concentrado desde hace dos meses. ¿A qué fui
a Mar del Plata? ¿A mirarle la cara a Menotti? No sé, no entiendo. La
gente no sabe esperar a muchos jugadores. […] La gente tiene que
entender que Maradona no es una máquina de dar felicidad. No es una
máquina de tirar besos y sonrisas. Soy un tipo normal, común y
corriente que hizo feliz a la gente, seguro, y eso a Maradona también lo
hizo feliz. Ahora cuando a Maradona no le salen las cosas o tiene uno
o diez partidos malos, ¿a Maradona no se lo perdonan? Cuando yo

37 Carlos Ulanovsky, Silvia Itkin y Pablo Sirvén: Estamos en el aire, Buenos Aires, Planeta,
1999.


anduve mal en Boca decían que era porque estaba gordo; ahora, cuando
le hago dos goles a Instituto, le empato a River en cancha de ellos,
cuando ganamos el Campeonato, entonces era el tipo más flaco de la
Argentina. ‘¡Qué físico que tenés, qué físico privilegiado!’ Y cuando
andaba mal era un gordito que no podía jugar... ¿Cómo es?”. 38
El 25 de abril, Gran Bretaña retomó las islas Georgias y estableció
una zona de exclusión de 200 millas para delimitar la zona de combate.
Sin embargo, el 2 de mayo el submarino inglés Conqueror hundió el
crucero General Belgrano fuera de la zona de exclusión con 400 vidas
argentinas que se perdieron en el mar. La derrota argentina era inevitable,
a pesar de que el canal oficial ATC difundía información falsa.
El 11 de junio llegó al país el papa Juan Pablo II en busca de paz y
dos días después la Argentina firmó la rendición en un buque inglés.
El 14, una manifestación protestó en Plaza de Mayo porque no aceptaba
la derrota y fue duramente reprimida por la Policía.
La Selección nacional llegó al Mundial representando a un país
inmerso en la indignación y la tristeza, atravesando una profunda crisis
económica y en el fin del período más oscuro y sangriento de su
historia.
PERIODISMO NEGRO III
Durante la guerra, la revista Gente tituló en su tapa con la ya famosa
frase “Estamos ganando”,39 mientras Alfredo Astiz les permitía el ingreso
a las islas solo a los periodistas que respondían a los intereses de
la dictadura. Las noticias y las fotografías eran chequeadas y amoldadas
a conveniencia del Estado Mayor Conjunto, que también presionaba a
los corresponsales extranjeros que trabajaban en el país. Además, entre
otras restricciones, no estaba permitido informar sobre las bajas argentinas.
Los medios se dedicaban entonces a ridiculizar la figura de
Margaret Thatcher mediante fotografías trucadas y títulos explosivos.
El Gráfico cambió su tradicional logotipo rojo y blanco por otro con
los colores de la bandera argentina y donó mil ejemplares para los soldados
en guerra. “Junto a cada revista vamos todos nosotros. Un
abrazo, hermanos argentinos”, decía una de las editoriales. Cuando la
derrota fue un hecho consumado, la misma editorial escribió: “La vida
continúa. Falta ahora que nuestro cielo y nuestro mar se limpien de
avasallantes intrusos vestidos de soberbia y sinrazón”. Por su parte, el
semanario Somos tituló pocos días después de la invasión del 2 de
abril: “Ganamos. ¿Y ahora qué?”.

38 El Gráfico (20.4.1982).
39 Gente (6.5.1982).

Buena parte del periodismo cuestionó la presencia del equipo argentino
en el Mundial mientras su país se encontraba en guerra. “Lo
hemos conversado mucho con los muchachos y lo que podemos
aportar desde allá es jugar lo mejor posible para alegrar a nuestros
soldados”, dijo Maradona.
A pesar de las críticas, el 28 de mayo la Argentina viajó a España y
se alojó en la bella ciudad de Alicante. El día del arribo, Menotti dio
una conferencia de prensa sólo para medios extranjeros y cuando se le
preguntó por la guerra en Malvinas, dijo que estaba orgulloso de que en
su país “se presente una unidad nacional” y que “por primera vez se
plantee una lucha abierta contra el colonialismo y el imperialismo que
ha sojuzgado permanentemente a la América latina”. También, en otras
declaraciones, Menotti afirmó que “desde nuestro humilde puesto
debemos intentar darle al mundo a través del fútbol, una imagen cabal
de lo que somos”.
En el vuelo hacia España, periodistas de El Gráfico le entregaron a
Maradona una carta escrita por un soldado argentino en Malvinas. La
revista publicó la carta y la foto de Maradona leyéndola.
Según varios de los periodistas entrevistados para este libro, al
técnico argentino la concentración en Alicante se le fue de las manos.
La mayoría de los jugadores estaban más preocupados por elegir el club
europeo en donde jugarían después del Mundial que por salir campeones.
Para colmo, se supo que finalmente Maradona había arreglado
su pase al Barcelona y la concentración argentina se llenó de
periodistas de todo el mundo para entrevistar al “Pibe de oro” (como lo
llamaban los medios españoles). Las paredes de las calles en Barcelona

se empapelaron con afiches del ídolo con la camiseta azulgrana y la
frase “Estos son mis colores”.
El desorden en Alicante era completo. Menotti les prohibió la entrada
a los periodistas argentinos que lo criticaban y la mayoría de los
entrenamientos eran a puertas cerradas. El periodista Carlos Ares
recuerda: “Yo colaboraba en el diario El País. Fui a Alicante a cubrir la
concentración para la agencia DYN y para El País. Al día siguiente de
la llegada del equipo, los diarios titularon ‘Llegó el campeón’ y cosas
por el estilo. Pero yo, en la primera nota que hice desde Alicante, diez
días antes del Mundial, titulé: ‘Argentina tiene 10 días para evitar el
desastre’ y contaba por qué el equipo venía mal. El día de la nota, fui
al entrenamiento y un colaborador de Menotti me prohibió la entrada
por orden del técnico. ¡Me querían matar! Los jugadores me mandaban
mensajes a través de otros periodistas. Conocía tanto, pero tanto la
intimidad de aquel equipo que yo cubría desde afuera y lo mandaba a
Ezequiel Fernández Moores (que cubría conmigo para DYN) para que
me dijera qué pasaba en el entrenamiento. Yo con eso hacía mi crónica,
porque conocía a todos los jugadores a la perfección”.
En el debut, la Argentina perdió sorpresivamente con Bélgica 1 a 0.
Maradona, muy marcado y golpeado, no pudo sobresalir. Menotti,
tratando de calmar los ánimos, dijo: “Ha sido una mala noche”.
Contra Hungría, el equipo jugó muy bien y ganó 4 a 1. Maradona,
que convirtió dos goles, se desquitó: “Debíamos luchar contra todo y
me dolía que de pronto no valiésemos nada, cuando poco antes se nos
había endiosado. Esta falta de equilibrio es lo que más me preocupa
dentro del mundo del fútbol”. El tercer partido fue contra El Salvador
(2 a 0, pero jugando otra vez mal) y luego vinieron los más difíciles:
Italia (1 a 2) y Brasil (1 a 3). Argentina, contra los pronósticos, quedó
afuera del Mundial. Maradona estuvo muy marcado en el partido contra
Italia por Claudio Gentile, quien abusó del juego brusco y le pegó
todo tipo de patadas frente a un árbitro complaciente.
Contra Brasil, en la tarde más negra del ciclo Menotti, Maradona se
fue expulsado cuando, harto de ser el centro de todos los golpes, le dio
un planchazo a Batista. Se fue caminando lento, cabizbajo, con barba y
en medio de los silbidos del público. Con lágrimas en los ojos, dijo: “Mi
mayor ambición como futbolista, ser campeón del mundo en mayores,
se me frustró. Pienso en la gente y me vuelvo loco. ¿La expulsión? Que
cada uno la tome como quiera. Lo único que sé es que levanté la pierna
con el botín en plancha para protegerme, sin intención. A veces, uno se
cansa de recibir. Lamento que le haya causado una lesión a Batista,
espero que sepa comprenderme. Es la mayor amargura de mi vida”.
Carlos Ares sabía que el equipo iba rumbo al fracaso. “Tenía el dato
de una división en el plantel. Passarella era el líder de la camarilla de
los ‘viejos’ y [Enzo] Trossero era el de los ‘nuevos’. Diego se mantenía
al margen. Él ya era una estrella y se manejaba solo. Había bronca

porque Menotti a los viejos les permitía todo y a los nuevos no. Vos te
dabas cuenta de entrada que había algo que no funcionaba. Estaban
todo el día en la playa. Todo mal venía ahí. No era una concentración
seria ni había un laburo serio. Estaba Pata Villanueva por ahí, Claudia
y las mujeres de varios. Y además, había algo fundamental: a Menotti
le importaba todo un carajo. Tenía una mina que estaba buenísima, a tal
punto no le importaba nada, que se dejó fotografiar de lejos con ella.
Era una sueca, una turista que andaba por ahí. Y por el otro, él había
arreglado como cinco contratos para hablar en exclusiva con diferentes
medios del mundo y cobraba una fortuna. No le importaba nada”.
Por su parte, el director de El Gráfico, Héctor Vega Onesime, cree
que “Menotti sufrió un poco el mareo natural de un tipo que ganó todo
y hace todo bien. Estaba en la postura ‘yo me las sé todas’”.
Horacio Pagani cuenta que Maradona estaba disconforme por la
posición en que lo hacía jugar Menotti. “El Rengo Cyterszpiller me
venía a torear y me decía que como yo era amigo de Menotti, le pidiera
que lo hiciera jugar en la posición de Diego. Porque lo ponía de nueve
y Diego era diez. Yo le decía: ‘Gordo, ¿me estás jodiendo? Diego es el
mejor jugador del mundo y tiene que entrar en la cancha y jugar donde
se le cantan los huevos, no tiene que cumplir ninguna orden del
entrenador’”.
Los cortocircuitos entre el jugador y el técnico también fueron confirmados
por Vega Onesime. “Hasta que llegó Maradona, la estrella de
la Selección era Menotti. Cuando llegó Diego, lo eclipsó. Había chispazos
entre ellos. A Diego lo marcó mucho la eliminación del 78.
Además, Menotti estaba convencido de que era el Mundial del Pelado
Díaz. En una charla de café, en España, donde también estaba Carlos
Ferreira [periodista de El Gráfico], el Flaco me dijo: “El mundo habla
de Maradona, pero este va a ser el Mundial del Pelado Díaz”.
Cherquis Bialo cree en las teorías conspirativas. “El equipo no tenía
hambre, había cerrado el ojo del tigre. Siempre después de los grandes
objetivos alcanzados se da una especie de achanchamiento. Y
básicamente se fracasó porque Maradona estaba lesionado. Le pegaban
con una impunidad total. Había un enfrentamiento con la FIFA. Argentina
era campeón otra vez. Y Joao Havelange, presidente de la FIFA
y ex presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol… El partido
con Brasil, donde lo expulsaron a Maradona, fue una carnicería. En ese
Mundial lo mataron a patadas. Ese Gentile lo asesinó. Había piedra
libre para devastar al equipo argentino”.
La mayoría de los medios argentinos y los españoles crucificaron a
Maradona. Sostenían, básicamente, que había fracasado y que todavía
le faltaba mucho para ser el mejor jugador del mundo y convertirse en
“el nuevo Pelé”.
El ex astro brasileño fue contratado por Clarín para comentar el
Mundial en una columna exclusiva y aprovechó el espacio para casti-

gar duramente a su sucesor. Pelé escribió: “¿Y Maradona? El joven que
con anterioridad al inicio del torneo fue coronado como ‘el rey del
Mundial’ aun tiene dificultades para mantener ese estatus (para nada
envidiable por cierto). [...] Claudio Gentile ‘tapó’ a Maradona. Tampoco
él se mostró muy gentil. ¿Pero qué esperaba de los italianos? ¿Pacifismo
futbolístico? [...] no está en cuestión el talento individual de Maradona.
Sin embargo, hasta el momento aún necesito pruebas de que Diego es
lo suficientemente hábil como para darse cuenta de cuáles son los
cambios estratégicos que se requieren para dar a su seleccionado un
mayor potencial”.
Toda la prensa mundial criticó al árbitro por no haber sancionado a
Gentile, que recibió apenas una tarjeta amarilla. De los 22 fouls que los
jugadores italianos hicieron durante el partido, 10 fueron para Maradona.
Sin embargo, Pelé prefirió llamar a las patadas “cadenas italianas”.
Maradona respondía: “Los que tratan de impedir que juegue son los
que no saben hacer otra cosa. A mí me gusta esto, todavía. Porque siempre
tengo la esperanza de hacer una buena jugada, un lindo gol. Sé que
esto va a seguir hasta que me retire. Soy un jugador profesional y no
tengo más remedio que asumirlo. La culpa no la tienen los marcadores,
la tienen los árbitros”.
Desde Europa, las críticas no cesaban: “El Fenómeno tiende a la
obesidad. El Fenómeno tiene también otros problemas. Basta con
mirarlo, cuando corre y cuando camina, o también cuando está parado:
su espalda no es recta y la práctica deportiva intensa revela cada
defecto. ¿Cómo podría no tener defectos el hijo de una secular miseria?”,
escribió duramente el periodista italiano Giorgio Reinei.40
El clima no era el mejor. Cuando Maradona regresó a su país con la
Selección, ni Menotti ni el capitán Daniel Passarella viajaron con el
plantel. En cambio, se quedaron en Europa o se incorporaron a sus
nuevos clubes. En el aeropuerto de Ezeiza, Maradona enfrentó a los
periodistas y dijo: “Volví porque sentía la necesidad de dar la cara ante
la gente. Ahora espero olvidarme de este Mundial lo antes posible”.
Cinco años después, en un reportaje en la revista Súper Fútbol,
Maradona recordó:
“–El equipo no tenía nada que ver con el del 78...
–No, era totalmente distinto. No había ganas de gloria, hambre de
suceso. El plantel siempre se manejó muy bien.
–¿Estás seguro de que ningún jugador se bandeó?
–Segurísimo. Todo el mundo respetó las concentraciones del Flaco.
Me acuerdo que estuvimos encerrados tres meses en la Villa Marista,
una exageración. En España cada uno se reguló de acuerdo con los per-

40 Il Giorno (29.6.1982).


misos que otorgaba el técnico, que no fueron muchos. Nadie fue a
tomar sol como se dijo entonces. En ese sentido el grupo respondió, el
asunto era cuando salíamos a la cancha; nos dábamos cuenta de que
nos faltaba algo, esas ganas de ganar...”.
PUNTO FINAL
La empresa de medios que estuvo más ligada a la dictadura fue Editorial
Atlántida. El Gráfico, Gente, Somos y Para Ti fueron las publicaciones
que más cuestionamientos por parte de la opinión pública y del
periodismo recibieron en aquellos tiempos de nuevos aires democráticos.
El periodista Alfredo Leuco afirma: “Atlántida fue la editorial
que acompañó a la dictadura como cómplice, como prima hermana.
Por eso en el 84 en Gente hicieron una depuración muy grande. Se
renuevan e intentan democratizarse. Estaban más pluralistas, más de
acuerdo con la democracia. Ahí es cuando entré en la revista”.
En cuanto al fútbol, la figura de Menotti fue el centro de las críticas.
Una vez que Argentina quedó eliminada, y a diferencia de la postura
tomada durante todo el ciclo de Menotti, El Gráfico publicó una
extensa editorial titulada “Punto Final”.41 Fue escrita por su director,
Héctor Vega Onesime: “Acaso por primera vez en su historia moderna
el fútbol argentino no puede encontrar ni en la AFA ni en sus capas
dirigentes a los culpables. Organización, planificación, respaldo…
TODO estuvo al servicio de la Selección, al servicio de los planes
elaborados por el cuerpo técnico. Por eso el cerco que limita el terreno
de las explicaciones no va más allá de César Luis Menotti y sus
elegidos”.
Onesime escribió también sobre la desorganización que había en la
concentración argentina, con los familiares y esposas de los jugadores
permanentemente presentes, de la soberbia de los integrantes del plantel
que se sentían campeones del mundo antes de empezar el torneo y
de la falta de hambre y motivación. “Los once futbolistas que integraron
el equipo del partido-debut eran campeones del mundo: 9 del 78 y
2 (Maradona y Díaz), del juvenil de Japón. Por lo menos 9 tienen ya
destino europeo asegurado. ¿No es válido y hasta admisible suponer
que el fuego de la conquista estaba apagado o por lo menos mustio? –Y
concluye, tajante–: Este proceso nos exige seguir adelante rescatando
de él lo más valioso. Este proceso debe continuar sobre los fundamentos
de sus principios filosóficos aunque los nombres deban ser
otros”.
Menotti se defendía: “Los que me atacan son los tipos que no res-

41 El Gráfico (9.7.1982).


ponden a los verdaderos intereses nacionales, esos que manipulan los
medios de comunicación y se pusieron todas las camisetas políticas, de
acuerdo con el gobierno de turno, y nunca hablaron claro sobre quiénes
manejan el poder económico del país”.
Para este libro, Onesime explica: “Creía en ese momento que el
periodismo tenía que fijar una posición, aun sabiendo que escribir eso
tenía un costo muy grande para mí. Para mí era mucho más fácil
escribir algo liviano y acomodarme y decir: ‘Bueno, se perdió y listo’.
Yo escribí lo que sentía en ese momento. Tal vez me equivoqué, o estuve
mal… no sé... Pedí la cabeza de Menotti y era duro, había ocho años
de trabajo exitoso atrás”.
La durísima editorial provocó una implosión en la redacción y
marcó un antes y un después en la historia de El Gráfico. Varios periodistas
consultados para este libro contaron que Onesime entró
gritando a la redacción y ordenó: “¡Ahora hay que matarlo a Menotti!”.
Su idea era alinear al staff detrás de su artículo editorial. Pero los tres
redactores más importantes de la revista, Guillermo Blanco, Juan José
Panno y Carlos Ferreira, renunciaron. Juan José Panno explica:
“Renuncié por una cuestión de solidaridad y porque no me gustó la
forma que tuvieron de imponer una línea editorial que obligaba a criticar
al equipo, a Menotti, a Diego. Jamás habíamos recibido una orden
de ningún tipo, tampoco para elogiar a Menotti ni a la Selección ni al
Mundial 78. Si así lo hice, fue porque creí a muerte en lo que Menotti
decía y hacía con el equipo y porque hacía jugar un estilo de fútbol que
a mí me identificó siempre. Yo me enamoré de Menotti cuando él
hablaba como hablaba. Era una cosa extraordinaria que a nuestro fútbol
le pase lo que le pasó con la llegada de él. Pero después del Mundial
de España, todo cambió en la revista. Cuando éramos funcionales a sus
intereses, estaba todo bien, y cuando dejamos de serlo, chau. No coincidimos
y creímos que nos tocaron el culo y nos fuimos. Pero también
nos fuimos, creo hoy, porque se había cumplido una etapa en El
Gráfico”.
“Hay que entender a El Gráfico como una revista que forma parte de
Editorial Atlántida, dirigida por los Vigil, con toda la ideología que eso
representa –dice Carlos Ares–. El Gráfico es eso. Pensaba sólo en su negocio.
Le importó siempre un carajo Maradona o quien sea. Cuando lo
tuvo que matar, lo mató. Igual que a Menotti. No había pasado ni media
hora de la eliminación del equipo y ordenaron pegarle a Menotti. En
ese momento era más negocio pegarle y listo. El periodismo deportivo
tiene dos negocios muy claros: el triunfo o la derrota, nunca el medio.
Mientras Menotti gana, el negocio es ese. En cuanto perdió Menotti, el
negocio es hacer mierda al que perdió”.

RENOVACIÓN Y CAMBIO

Con la renuncia de los redactores con más experiencia, El Gráfico
inició su renovación. Daniel Arcucci fue uno de los periodistas jóvenes
que ingresaron con aires frescos en la redacción. Hoy es jefe de Deportes
en La Nación, y explica: “No se puede no enmarcar a El Gráfico de
aquella época en un cambio que se venía dando en todo el periodismo.
Empezaba a irrumpir la televisión, los suplementos deportivos también
iniciaban una renovación y bueno, fue un quiebre necesario que hizo
El Gráfico. Una camada de periodistas que se van, tipos que para nosotros
fueron nuestros modelos. Con quienes crecimos leyendo la revista,
ellos eran nuestros referentes. Fue un impacto”.
Una nueva generación de periodistas irrumpió en el El Gráfico: Hugo
Suerte, Adrián Maladesky, César Litvak, Gonzalo Abascal y Arcucci.
Vega Onesime abandonó la dirección y su lugar lo ocupó Cherquis
Bialo, secundado por Aldo Proietto.
Gonzalo Bonadeo cree que “cuando termina la dictadura, el medio
deportivo por excelencia, que era El Gráfico, lejos de profundizarse, lo
único que hizo fue banalizarse. Entonces, te encontrás con que en el
año 84, en la página tres de El Gráfico, en lugar de estar Bochini, está
una mina en bolas. Aborrezco esos años de El Gráfico. Esos años de
Proietto me parecieron tristísimos. Leí muy poco la revista en aquella
época”.
Enojado por las críticas y también por solidaridad con su amigo
Guillermo Blanco, Maradona interrumpió su relación con la revista
durante tres años. En agosto de 1982, en una entrevista para el diario
español El País, Maradona dijo: “En la Argentina hace rato que no pueden
hablar más que de Maradona y el fútbol. Hasta ahora con Maradona
y la Selección tapaban todo lo que querían tapar”.
EL DESTAPE DEMOCRÁTICO
En medio de una profunda tristeza general por la derrota en Malvinas,
una grave crisis económica y la indignación por las denuncias a
los militares por sus crímenes y violaciones a los derechos humanos,
a fines de 1982 la Argentina atravesaba un momento histórico: el retorno
a la democracia. Aunque con algunas dificultades, poco a poco los partidos
políticos volvieron a funcionar y se fijaron elecciones presidenciales
para el 30 de octubre de 1983. Triunfó el radical Raúl Alfonsín
con el 52% de los votos. El periodismo no estuvo ajeno a lo que se
llamó “el destape de la democracia”. Los medios, sobre todo los
escritos, vieron en la libertad de expresión una suerte de reivindicación
y también de negocio, ya que como escribió Carlos Ulanovsky en su
libro Paren las rotativas, “existía una crisis en las ventas, atribuida

fundamentalmente a la falta de credibilidad en la actuación del periodismo
durante el gobierno militar y la guerra de Malvinas”.42 Los
medios, entonces, se ocuparon de destapar las atrocidades que la dictadura
había cometido. Surgieron publicaciones cuyas temáticas giraban
en torno a los derechos humanos y al compromiso con la política, como
El Periodista, y otras como la revista Libre, que trataba con audacia y sin
censura temas como la homosexualidad y el lesbianismo, y publicaba
fotos de desnudos de actrices y vedettes famosas.

42 Carlos Ulanovsky: Paren las rotativas, Buenos Aires, Espasa, 1997.

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En 1980 los clubes más poderosos del mundo querían comprar a Maradona. Los medios exageraron
una polémica en torno al valor de su pase: 8 millones de dólares, el jugador más caro de la historia
hasta ese momento. La dictadura militar también presionó para que el ídolo se quedara a jugar en la
Argentina y trabó un pase millonario al Barcelona, en 1980. Finalmente, el pase de Maradona a Boca
en 1981 fue generado por el jugador con la ayuda de algunos medios.
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22 “Siento la necesidad de expresar el agradecimiento que tengo por mucha gente.
1980 fue para mí un año especial. Mi apellido, varias veces, estuvo ligado a distintas
circunstancias; alegres, difíciles, ingratas, controvertidas. Soy consciente de haberme
equivocado en algún momento. ¿Quién, siendo tan joven, no se equivocó? Pero como
tengo exacta dimensión de lo que represento para muchos jóvenes de mi país me esfuerzo
todos los días para ser el mejor”.
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El periodista Alfredo Leuco junto a Maradona, en la gira que Boca
realizó por Asia en enero de 1982. Leuco fue el enviado especial de
Clarín y compartió momentos inolvidables junto a Maradona, como
cuando en Guatemala el Ejército Guerrillero de los Pobres amenazó
con secuestrar al ídolo.

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MICHAEL MOORE A BUSH

Escrito por novoyatirarlatoalla 21-04-2007 en General. Comentarios (2)



CARTA DE MICHAEL MOORE A BUSH

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Querido Presidente:

¿Así que hoy es el día de su "momento de la verdad", el día que "Francia y el resto del mundo deben poner sus cartas sobre la mesa"? Estoy contento de que ese día ya haya llegado. Porque, te voy a decir un par de cosas, después de haber aguantado 440 días tus mentiras e intrigas, no estaba muy seguro de si podría soportarlo por más tiempo. Así que me siento feliz de escuchar que, por fin, hoy es el Día de la Verdad, porque tengo unas cuantas verdades que me muero de ganas por compartir contigo:


1. No hay virtualmente NADIE en América (salvo los comentaristas chalados y los noticiarios de la FOX) que crea que la guerra es un buen invento. Créeme. Pásate por los alrededores de la Casa Blanca o por cualquier rincón del país e intenta encontrar como mínimo cinco personas DESEOSAS por hacer "caza al iraquí". ¡NO LOS ENCONTRARÁS! ¿Por qué? ¡Porque ningún iraquí ha venido en ningún momento a matarnos! Ningún iraquí nos ha amenazado con esa idea. Mira, tío, así es como piensan la mayoría de americanos: si algo no nos afecta realmente como una amenaza para nuestras vidas, entonces, lo creas o no, ¡no queremos matarle! ¡A que mola esta forma de ir tirando!

2. A la mayoría de americanos *los que nunca te han votado* no les enloquecen tus armas de destrucción masiva. Conocemos los temas que realmente afectan nuestras vidas cotidianas *y ninguno de ellos empieza por I o acaba por Q. Esta es nuestra verdadera amenaza: los dos millones de desempleados que has creado desde que funciona la administración Bush, el mercado de valores se ha convertido en un chiste cruel, nadie sabe si con su pensión de jubilación va a poder pasar, el gas cuesta ahora casi dos dólares... y la lista sigue y sigueeee. Y bombardeando Iraq no se arreglan estos problemas. Seguro que si te vas todas estas cosas mejoran.

3. De igual modo a como lo expresó Bill Maher la semana pasada, ¿como te corroe por dentro el hecho de perder las encuestas de popularidad junto con Saddam Hussein? Tienes a todo el mundo en tu contra, Sr. Bush. Y entre ellos, tu séquito de americanos.

4. Incluso el Papa se ha manifestado en contra de esta guerra.
Dice que es PECADO. ¡El Papa! Pero es que aún es peor, ya que ¡Dixie Chicks también están en desacuerdo! ¿Cómo te corroe por dentro no haberte dado antes cuenta de que estás solo en esta guerra? Por supuesto, es una guerra en la que no tendrás que luchar en persona. Como cuando estuviste "missing" mientras las personas sin recursos eran conducidos hasta Vietnam en tu
lugar.

5. De los 535 miembros del Congreso, ¡sólo UNO (el Senador Johnson de Dakota del Sur) tiene un hijo o una hija alistados en las fuerzas armadas! Si realmente quieres que apoyemos a América, por favor, envía a tus hijas gemelas a Kuwait ahora mismo y consígueles uniformes que las protejan de los peligros químicos. Y que cada miembro del Congreso con hijos en edad de hacer el servicio militar también sacrifiquen a su prole por la guerra.

¿Qué me dices? ¿No PIENSAS que sería lo justo? Bueno, ¡hey!,
supongo... o no.

6. Amamos a Francia. Sí, ellos nos han dado una verdadera lección en todo este asunto. Sí, algunos de ellos pueden ser condenada y encantadoramente molestos pero, ¿acaso has olvidado que les debemos el nombre de nuestro país? ¿has olvidado su participación en la Guerra de la Revolución que ganaron por nosotros? ¿que nuestros grandes pensadores y nuestros fundadores *Thomas Jefferson, Ben Franklin,...* pasaron muchos años en parís, donde pulieron los conceptos en los que se fundamentan nuestra Declaración de Independencia y nuestra Constitución? ¿Que fue Francia la que nos dio nuestra Estatua de la Libertad, que fue un francés el que construyó el Chevrolet y que un par de hermanos franceses inventaron el cine? Y ahora se están comportando como verdaderos amigos: diciendo la verdad sobre ti, directa y sin tapujos. Deja de cagarte en los franceses y agradéceles que se comporten adecuadamente por una vez. Sabes, realmente deberías haber visto más mundo antes de haberte hecho presidente. tu ignorancia sobre el mundo no sólo te hace parecer estúpido, sino que te arrincona y no te deja ver más allá de tu pequeño mundo.

Bueno, ánimo, HAY buenas noticias. Si continúas de esta forma con esta guerra, muy probablemente acabará pronto, porque estoy seguro que no hay muchos iraquís que quieran sacrificar sus vidas para salvar a Saddam Hussein. Después de que "ganes" la guerra, disfrutarás como loco con las encuestas de popularidad en las que todo el mundo desea ver un ganador *¿y a quién no le gustaría ver a un buen tonto del culo en ellas, ahora y siempre?*. Así que hazlo lo mejor que puedas en esta carrera por la victoria, teniendo siempre en mente las elecciones del próximo año. Por supuesto, esto aún queda mmmuuuuyyyy lejos, por lo que, mientras tanto, enarbolemos con fuerza la guerra mientras vemos como se va por el retrete nuestra raquítica economía.

Bueno, ¡hey!, quién sabe, ¡puede que encuentres a Osama unos días antes de las elecciones! Mira, ¡empieza a pensar así! ¡Mantén la esperanza viva! ¡Mata iraquís... ellos tienen nuestro petróleo!

Tuyo,

Michael Moore

Desde Mexíco a la Argentina.

Escrito por novoyatirarlatoalla 21-04-2007 en General. Comentarios (0)


Aunque es una noticia del 2003 , es conveniente no olvidar lo que ha ido
 ordenando Bush a lo largo de su mandato...

posteado de :nubedepedos.blogspot.com


El gobierno estadounidense ha comprado el acceso a bancos de datos sobre cientos de millones de habitantes de diez países latinoamericanos, desde México hasta la Argentina, -- aparentemente sin su consentimiento o conocimiento -- a fin de permitir que una gran cantidad de agencias federales rastreen a extranjeros ubicados en Estados Unidos.



Una compañía en los suburbios de Atlanta, ChoicePoint Incorporated, ha recopilado la información en el extranjero y la ha vendido en los últimos 18 meses a autoridades estadounidenses de una treintena de agencias, incluyendo investigadores del Servicio de Inmigración que la han utilizado para arrestar a indocumentados.


La práctica forma parte de una tendencia característica del actual gobierno de Estados Unidos, cada vez más hambriento de información, que ha comprado datos personales tanto de estadounidenses como de extranjeros, y los obtiene de empresas comerciales como ChoicePoint y LexisNexis.


Las autoridades estadounidenses consideran los datos acerca de los extranjeros como parte de un mecanismo de seguridad que permite a los encargados de la ley y al sector turístico echar un vistazo a los antecedentes de personas que entran a Estados Unidos.

Combinada con otros datos, la información también puede utilizarse para identificar a terroristas potenciales o descubrir documentos falsos de identidad, según afirman funcionarios gubernamentales y empresariales.

(El día en que Bush diga que sospecha que "la Argentina tiene armas de destrucción masiva", en lugar de asombrarte y poner cara de pejerto, ahora ya sabés cómo empezó todo.) 
jueves, abril 10, 2003
 

Reinicia tu vida

Escrito por novoyatirarlatoalla 21-04-2007 en General. Comentarios (0)
INTERNET LIFE EXPLORER


Ha ocurrido un error interno en su vida privada y una de las relaciones sentimentales que estaba manteniendo será cerrada. Es recomendable que guarde toda la información, cierre todos los programas y, después, reinicie su vida.
Si el problema persiste, consulte al proveedor del programa.

(Puta madre...¡de nuevo!)
posteado de : nubedepedos.blogspot.com


Diccionario Guerra de Irak

Escrito por novoyatirarlatoalla 21-04-2007 en General. Comentarios (0)



Brevísimo Diccionario de la Guerra en Irak

posteado de : nubedepedos.blogspot.com

Amenaza: Cuando los Estados Unidos miran hacia un país que tiene petróleo y no se somete fácilmente a los intereses de la Casa Blanca.
Armas de destrucción masiva: Excusa para invadir un país petrolero.
Delirio místico: El presidente Bush asegurando que Dios está de su lado.
Demócratas: Especie norteamericana de tímidos y blandos en extinción.
Dictador: Presidente amigo de los gobiernos norteamericanos que de pronto otro gobierno norteamericano declara enemigo.
Diplomacia norteamericana: Arma de destrucción masiva.
Guerra de liberación: Genocidio y destrucción de una cultura milenaria, según Donald Rumsfeld.
Guerra humanitaria: Destrucción masiva de poblaciones civiles, según Colin Powell.
Guerra Santa: Eso. Esso.
Naciones Unidas: Comunidad de todos los gobiernos del mundo que miran guerras por televisión.