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Diccionario Intolerante

Escrito por novoyatirarlatoalla 23-11-2006 en General. Comentarios (0)
Diccionario Intolerante,con humor más abajo de estas lineas.
VIDEO SOBRE LA INTOLERANCIA:

http://www.dailymotion.com/visited/search
/espa%C3%B1oles/video/xsf3y_insultos-a-espanoles-y-agresion

Duración: 01:34
|
Realizado: 12 diciembre 2006
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Location: Santiago, Chile
Lareportera María José Ramudo, enviada especial a Chile por la cadenapública, había iniciado la retransmisión en medio de gritos deseguidores de Pinochet, que comenzaron a lanzar objetos que laperiodista trataba de esquivar con la mano que no sostenía el micrófonode TVE. "La situación es bastante complicada, los ánimos están bastantealterados. No parece fácil seguir hablando", manifestó Ramudo ante lacámara. También insistió en que los incidentes se estaban produciendo"pese a la presencia de carabineros" en la zona. En un momento de laretransmisión, un hombre le arrebató el micrófono de TVE y espetó endirecto ante la cámara: "Españoles, hijos de puta, váyanse a lamierda". "Que se vayan los huevones", gritaba una multitud. "Nos rodeanun montón de partidarios que hacen difícil nuestro trabajo, pese a quehay un montón de carabineros que, sin embargo, no intervienen", dijo lareportera, que fue impactada en el rostro por uno de los objetos. Laperiodista continuó hablando ante la cámara mientras le tiraban delcable del micrófono, hasta que se cortó la conexión. Un portavoz de TVEha lamentado la agresión sufrida por su equipo en Chile y ha subrayadoque la cadena pública "seguirá informando en directo" de la situaciónen el país "a pesar de la actitud de grupos minoritarios de exaltadosque apoyan al dictador chileno".

Y ahora sí.....mucho humor para quitar el mal sabor de boca....
Por Freddy Secundino
Lunes 26 de julio de 2004
 
Pero... si Dios es más fuerte que el diablo, ¿por qué Dios no mata al diablo y así él
no hará más hombres malos?
Daniel Defoe (1660-1731), escritor inglés
 
¡Todo es igual! Por eso digo: Él hace perecer al justo y al culpable. Si sobreviene una plaga mortal, Él se burla del dolor de los inocentes. Si un país cae en poder de un malvado, Él pone una venda ante los ojos de sus jueces. Y si no es Él, ¿quién va a ser?
La Biblia (Job, 9, 22)
 
Demasiado grande es mi culpa para que pueda soportarla. Tú me echas hoy sobre la faz de la tierra, y de tu presencia habré de esconderme. Andaré fugitivo y errante por la tierra, por lo que cualquiera que me encuentre, me matará.
La Biblia, Caín dirigiéndose a Yahvéh (Génesis, 4, 13)
 
Difícilmente alcanzo, sin rubor, cómo una virgen pudo concebir sin obra de varón.
Libro de Santiago (Liber Sancti Iacobi) (siglo XII)

ABREVIATURAS E INDICACIONES
abrev.                  abreviatura
a.C.                        antes de Cristo
adj.                        adjetivo
adv.                      adverbio
Anat.                    Anatomía
Astron.                Astronomía
Biog.                     Biografía
com.                     s. género común
Der.                       Derecho
ej.                          ejemplo
ext.                       extranjerismo
f.                             nombre femenino
fam.                      familiar, familiarmente
fig.                         figurado (a), figuradamente
Fil.                         Filosofía
Fís.                        Física
Geog.                    Geografía
Gram.                   Gramática
interj.                   interjección
intr.                      verbo intransitivo
lt.                           latín, locución latina
m.                          nombre masculino
Med.                     Medicina
Mil.                        Milicia
Min.                      Mineralogía
p.a.                        participio activo
Pint.                      Pintura
pl.                          plural
prof.                     profesiones
Pal.                        Paleontología
Psi.                        Psicología
Quím.                   Química
r.                            verbo reflexivo
Relig.                    Religión
s.                            sustantivo
tr.                          verbo transitivo
Zool.                     Zoología

A a  a A  A a  a A  A a  a A  A a
Abaco. m. Cuadro con nombres movibles, usado por los gobernantes para darle chamba a sus incondicionales... Así se llama también un archipiélago cercano a Florida.
Abandonado, da. adj. Condición añeja de millones de ciudadanos en el mundo. Ya hasta la hicieron canción. La entonan mañana, tarde y noche, como en trance, pero los gobiernos hacen como que no los escuchan.
Abandono. m. Negligencia, gandallez. Política de gobierno.
Abaratar. tr. Altruismo de los campesinos con los comerciantes, al casi regalarles sus productos, creyendo que ellos también son muy pobres.
Abarcar. tr. Verbo conjugado al máximo por los gobernantes, sin importar aquella máxima que reza "el que mucho abarca, poco aprieta".
Abate. com. A palos.
Abigeato. m. En México, actividad ilícita que el gobierno suele endilgarles a los guerrilleros, con tal de imputarles un delito común detestable por la gente del campo.
Ablandar. tr. y s. En México, técnica empleada por policías durante los interrogatorios a presuntos delincuentes o activistas políticos. Para una declaración amplia y jugosa, los "ablandadores" suelen auxiliarse de utensilios como macanas, tablas de madera, agujas y otros. Es normal escucharle a los oficiales decir "Vamos a darle una ablandadita", en referencia a alguien que no quiere hablar en el momento en que ellos lo piden.
Abnegación. f. Modo de ser en desuso de una mujer ante su marido. De ahí el desbarajuste social cada vez más destructor.
Ábrego. Biog. Segundo apellido de un tristemente célebre narcotraficante mexicano, integrante del "cártel del Golfo", Juan García Ábrego, detenido en México en 1996 y entregado ese mismo día a Estados Unidos, que ya lo reclamaba como uno de los delincuentes más buscados por sus policías. Poco después de ser recluido en una cárcel de ese país, se descubrió que el hombre contaba con dos actas de nacimiento distintas: una con nacionalidad mexicana y otra estadunidense. Pero México nunca lo juzgará por los delitos que hubiere cometido en territorio nacional: pesan sobre él once cadenas perpetuas en el país vecino.
Absolución. f. Der. Decisión del juez que ya está cansado del caso y prefiere cerrarlo.
Abstemio, mia. adj. y s.Persona que no valora la virtud de los vicios.
Abuchear. intr. Lo que debería hacer el Congreso en pleno al Presidente, si no cumple con los propósitos anuales, además de ordenarle caminar por las calles para que el pueblo también reclame lo propio.
Aburrir. tr. y r. Lo que hacen los gobernantes cada vez que rinden un informe de actividades.
Abusar. tr. Demostrar que no se tiene ni madre ni abuela.
Acabada. adj. La política económica internacional.
Acaparador, ra. adj. y s. Comerciante voraz.
Acarrear. tr. En México, moda impuesta desde la tercera década del siglo XX por el otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), durante las campañas políticas o concentraciones públicas de otra índole.
Acaudillar. tr. Organizar y conducir a un grupo de suicidas utópicos que por medio de las armas pretenden quitar una intolerancia para imponer otra.
Acción. f. Hay de todo tipo, pero la de más reciente introducción en el argot ministerial es la compuesta acción concertada, que aunque no estaba tipificada como delito, acuñó en 1994 en un expediente criminal el abogado laborista Miguel Montes García, fiscal especial del crimen de Luis Donaldo Colosio, candidato a la Presidencia de México. Al encarcelar a los presuntos cómplices de Mario Aburto Martínez, asesino confeso, dijo que el grupo había realizado una acción concertada para matar al político. Y en la lógica de que a toda acción corresponde una reacción, en este caso la verdad se convirtió en acción concertada para ridiculizar al susodicho: nadie le hizo caso y no faltó quien lo calificó de loco. El juez dejó en libertad a los inculpados.
Acertijo. m. Los programas de gobierno para combatir la pobreza en un país.
Acierto. m. Este diccionario.
Acné. f. Exceso de líbido contenida. En los adolescentes, no se sabe si es producto de demasiada masturbación mental o sólo calor no sudado.
Acoger. tr... Que el mundo se va a perder.
Acogida. f. Hospedaje sexual.
Aconsejar. tr. Milenaria costumbre de hacer que los demás hagan lo que uno no haría.
Acosar. tr. Tener ganas de una cachetada...., o algo peor.
Acreedor, ra. s. Homo erectus del mundo de las finanzas que lucra con el dinero de un homo brutus.
Acróbata. com. Mono araña incrustado en la civilización.
Acuse. m. No sea cómplice de una falta.
Adivinanza. f. ¿Cuál es la última palabra de este diccionario?
Administración, pública. f. Conjunto de poderes en un país cuya labor es allanarle el camino al presidente, valiéndose de todos los recursos disponibles en la ley y..., sobre todo, fuera de ésta.
Adolescencia. f. Epoca de comezón en las axilas y el vientre..., por aquello del nacimiento de vello.
Aduana. f. Ministerio de la corrupción.
Adular. tr. Tener complejo de achichincle.
Adulterio. m. Te acostarás con la mujer de tu prójimo... sólo si te gusta.
Aeropirata. m. Un árabe.
Afable. adj. Hipócrita intolerante.
Afganistán. Geog. Extensión de desierto con montañas del Oriente Medio en el que habitan seres extraños, de otra civilización. A pesar de su antigüedad, fue descubierto en el 2001 por un explorador estadunidense, George Walker Bush, originario del estado de Texas, quien andaba buscando petróleo y se extravió. A partir de entonces, este territorio ha resultado idóneo como laboratorio de control mundial, con su conquistador como chief.
Afgano, na. adj. Nativo de Afganistán, quien hasta el año 2001 se enteró de que ya existía una civilización superior a la suya.
Agachona. f. Persona sacatona, falta de carácter, cobarde, que le saca al parche, pues... También es un ave acuática.
Agiotista. com. Gandalla, ojete.
Agitador, ra. adj. y s. Homo erectus suicida que supone que la vida puede ser mejor que la que vive y al protestar, junto con otros que piensan igual, sólo llama la atención de sus semejantes.
Agravante. p.a. En un juicio, motivo personal del juez para joder aún más al acusado.
Agravio. m. ¿Cuántos jueces sobreviven en tu nombre?
Agremiar. tr. Lo que hace la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero en sentido inverso al origen de la palabra gremio (ver Gremio).
Agricultor, ra. s. En México, especie en extinción debido al abandono por parte del gobierno y los comerciantes voraces, más que por la falta de lluvias.
Agua. f. Quím. ¿Qué haremos cuando se acabe? ¿Desalinizaremos el mar? ¿Quién será el dueño del negocio? ¿Cuántas guerras habrá por ella?
Aguafiestas. com. fig. El autor y los lectores de este diccionario.
Agüero. m. Al terminar de leer esto, el autor dejará de ser intolerante... durante unos segundos.
Aguinaldo. m. Tarjeta de crédito para las borracheras de las fiestas decembrinas... También era el apellido de un caudillo de la independencia de las Filipinas, Emilio Aguinaldo (1871-1954).
Agusanarse. r. Último deseo de los suicidas.
Ahorrar. tr. En México, durante las últimas décadas del siglo XX, la utilización del término llevaba a los presidentes del país a la imploración frente al pueblo. Pero éste, hambriento, no entendía qué debía ahorrar, si lo poco que ganaba cada quien apenas alcanzaba para sobrevivir. Hubo días en los que, al despertar, el dólar ya costaba el doble que el día anterior. Llegó un nuevo gobierno, pero todos continuaban como en trance, incluido el propio presidente, quien no había escapado, claro, a las aciagas décadas pasadas. Por eso él ya no pidió ahorrar, sino que lo ahorrado se invirtiera en changarros (ver Changarro), a fin de hacer del país una empresa rentable y atractiva para el extranjero. Ese fue su discurso cuando buscaba el voto ciudadano. Pero continuó en campaña siendo mandatario: durante su administración viajó por todo el mundo, diciendo lo mismo en todos lados, aunque hubo casos en que los legisladores le prohibieron viajar fuera del país.
Ajeno. adj. El dinero que hace ricos a los funcionarios públicos y a los banqueros.
Ajo. m. Cómo apestas.
Alá. Relig. Fregada la vida que les diste.
Alameda. f. Zona rosa de adolescentes apresurados y solitarios arrepentidos.
Alarma. f. ¡El mundo se asfixia, el mundo se asfixia!
Alborotador, ra. adj. y s. Candidato para la cárcel, según las autoridades.
Aldea. f. La Tierra.
Alianza. f. En política, la unión de dos o más partidos que quieren asegurarse una mayor cantidad del dinero público que les toca por ley, para repartírselo entre unos cuantos dirigentes.
Alimaña. f. Legislador sin partido o "independiente" que quiere que lo tomen en cuenta para todo. = fam. Hermano intrigoso.
Alimento. m. Biol. Sustancia que ni sólida ni líquida conocen millones de niños en el mundo. Otro tanto más murió ya sin conocerla.
Alunizar. intr. Alucinar.
Allanar. tr. En México, práctica cotidiana de las fuerzas de seguridad pública, incluidos los militares.
Amancebamiento. m. Condición cada vez más común entre hombres y mujeres que quieren evitar trámites burocráticos y pérdida de tiempo en caso de separarse.
Ambidextro. adj. En México, policía de tránsito que recibe el soborno igual con la mano derecha que con la izquierda.
Ambulante. adj. En México, obrero o profesionista desempleado que se dedica a vender mercancía diversa en la calle, sin pagar impuestos, para ganar el doble que en su trabajo de cobro por nómina.
Ameno. adj. Este diccionario.
América. Geog. ¿Sólo para los norteamericanos?
América Latina. Geog. Patio trasero de Estados Unidos.
Americanista. com. En México, fanático del equipo de futbol América, odiado por los seguidores de las chivas rayadas del Guadalajara.
Amistad. f. Virtud humana que en política se transforma en conveniencia... El político, orador, filósofo y literato latino Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.), alguna vez aseguró que difícilmente se dan verdaderas amistades entre los que se dedican a la carrera de los honores y a la política.
Amnistía. f. Perdón urgente e incuestionable del gobierno cuando le tiene miedo a un preso que antes tildó de delincuente, agitador social y enemigo del pueblo.
Amor. m. Sentimiento extraño, estado de trance temporal que afecta a una persona hasta poco después del matrimonio. Bajo sus influjos se han cometido infinidad de suicidios, asesinatos y guerras.
Amordazar. tr. En México, práctica cotidiana no sólo de los secuestradores, sino de los policías cuando torturan al detenido (ver Ablandar).
Amparo. m. Der. Recurso de corrupción que utilizan muchos jueces para aumentar su quincena.
Ancianidad. f. Período en que una persona se vanagloria de lo poco que hizo y demerita lo mucho que dejó de hacer. = Com. Curiosidad de nietos, estorbo de hijos.
Androcracia. f. Situación social que vive el mundo, a pesar de que sean mayoría las mujeres. Ellas dicen que por eso el mundo está como está. ¿Será?
Anexar. tr. En política internacional, práctica diplomática (o a la fuerza) de Estados Unidos con los países pobres.
Antes. adv. La vida era mejor. Al menos eso se decía hasta el siglo XX.
Apestar. tr. Estar demás en una reunión.
Apolítico, ca. adj. Hipócrita intolerante que no tolera a los intolerantes hipócritas.
Apóstata. com. Político que cambia de partido porque no le dan lo que quiere, sin merecerlo.
Aquelarre. m. Reunión de mujeres casadas para hablar de sus maridos.
Árabe. adj. y s. Enemigo eterno de los judíos.
Arancel. m. Abuso de un país poderoso sobre uno débil.
Archivar. tr. En México, práctica común de las autoridades con asuntos que les son adversos.
Arma. f. Instrumento cada día más útil para ganar la guerra y mantener la paz... O para dar guerra aun habiendo paz.
Armonía. f. Enfermedad a punto de ser erradicada de la Tierra.
Arquitecto, ta. Prof. Constructor que le deja a nuestra casa un resquicio por donde puedan meterse los ladrones.
Arrastrado. adj. Condición de algunos gobernantes con sus homólogos de países poderosos. = Com. Sirviente.
Atraco. m. Norma número uno de los comerciantes.
Atrocidad. f. Rúbrica de una guerra.
Autodeterminación. f. Derecho que hace mucho dejaron de gozar ciertos pueblos.
Averno. m. Fiesta a la que no quieren asistir los creyentes... También es el nombre de un río de Italia, llamado así porque, según decían, era la  puerta de entrada a los infiernos.
Aviador. m. En México, asalariado del sector público y del privado a quien le pagan no por trabajar, sino por ser familiar o amigo del que paga.
Avión. m. Pesadilla de los estadunidenses desde la mañana del 11 de septiembre de 2001.
 
B b  b B  B b  b B  B b  b B  B
Baba. f. Saliva viscosa que sale cuando alguien se queda con la boca abierta porque algo le sorprende. O sea, alelado. De ahí que se diga en tono de burla: "Eeeehh, la baba".
Babero. m. Pieza que debiera tener mayor sentido de existencia porque hay demasiados babosos sueltos en el mundo. Normalmente, a los bebés se lo cuelgan del cuello las mamás que no quieren lavar mucho.
Babia, estar en. fig. y fam. Es lo mismo que decir: "Estar en la baba". Actitud que adopta un chavo cuando ve pasar ante sí a una doncella 90-60-90... Según la mitología, Babia es la Diosa de la juventud, venerada en Siria. Así se llama también una zona al noroeste de España.
Babieca. com. fig. Se usa muy poco, aunque no suene ofensivo, pero dícese de una persona imbécil. Debe ser lo contrario en los animales, porque así se llamaba el caballo del Cid Campeador (Rodrigo Díaz de Vivar), al que a la muerte de éste, durante dos años y medio nadie le pudo montar. Fue enterrado por los fans del Cid con los honores de un héroe, frente al monasterio de Valencia.
Baboso, sa. adj. ¿Cuándo vas a cambiar?
Ballena. f. Zool. Mamífero cetáceo cuyo proceso de desaparición se lo debemos, en gran parte, a los hambrientos restauranteros japoneses, que lo venden como una exquisitez..., lo cual es cierto.
Bandido. m. Dícese de la persona que vestida de funcionario público saquea las arcas y la bondad sociales, en beneficio propio.
Banquero. m. El que se dedica a exprimir el dinero de los demás, y lo que le resulte, que normalmente es mucho más de lo que le dieron a resguardar, lo pone en su cuenta.
Basta. f. Deja de estar molestando.
Bautismo. m. Relig. Condena moral de la Iglesia.
Bebedor. adj. y s. Que se gasta con amigos y prostitutas el dinero para la comida de sus hijos.
Beldad. f. Mujer capaz de demostrar en unos minutos cuántos babosos andan sueltos en la calle.
Belicista. adj. y s. El discurso del gobierno de Estados Unidos.
Bendecir. tr. Charlatanería disfrazada de bien divino que hace creer a los creyentes lo que no pueden explicar.
Benevolencia. f. La que practicaban los narcotraficantes grandes con comunidades pobres de su país, a finales del siglo XX, como el colombiano Pablo Escobar Gaviria, tan buena persona con miles de campesinos abandonados por su gobierno (construyó pueblos completos), que muchos de ellos comparan su muerte (acribillado por la policía) con la de Jesucristo, le lloraron durante varios días y constantemente le llevan flores a su tumba.
Berrinche. m. Demostración cursi de la intolerancia.
Berrinchudo, da. adj. Persona cuya intolerancia, en vez de causar miedo u odio, provoca risa.
Bestia. f. Homo sapiens.
Best-seller. adj. extr. Este diccionario.
Besuquear. tr. fam. Tiene doble acepción: lección afectiva o erección efectiva.
Bezote. m. Beso con azote... Así se llama también una arracada que algunos indios usan en el labio inferior.
Biafra. Geog. Miseria... Perdón, Nigeria.
Biberón. m. Auxiliar de las madres cuando el bebé quiere la mama para otra cosa y no para alimentarse.
Bien. m. Valor supremo de este diccionario.
Bienaventurado, da. adj. Quien tenga en sus manos este diccionario porque suyo es el reino de la intolerancia.
Bigamia. f. Potencia sexual que no se puede echar a perder en una sola cama.
Blanquear. tr. Aportación singular de los narcotraficantes a la lengua. Dícese de la acción de invertir el dinero obtenido por la venta de drogas. Aunque en el argot policiaco se utiliza más el sinónimo lavar. Así, cuando detienen a uno de estos delincuentes, las autoridades informan que "lavó millones de dólares en hoteles, restaurantes y otros negocios".
Blindaje. m. Protección cuasi segura que alguien le pone a su automóvil porque sabe que no actúa bien y sus víctimas podrían matarlo.
Bobería. f. Todo lo que se diga en contra de este diccionario.
Boda. f. Acto solemne para demostrarle a la sociedad cuán estúpido se puede ser en la juventud.
Bolsear. tr. En México, carrera aún no reconocida por las autoridades educativas, pero que cada día la ejercen más jóvenes y tiene a sus especialistas en las grandes ciudades. En la capital del país se enseña maestría y doctorado en la materia.
Bomba. f. Mil. Pieza de Laico, ca. adj. y s. Que le viene valiendo un comino toda la música que tiene que ver con rezos, rosarios, Padrenuestros, Avemarías y todos esos ritmos cuyo sonsonete no le es grato.
Lambiscón, na. adj. Achichincle sin carácter ni personalidad.
Lamentable. adj. Que haya tantos lambiscones en el mundo.
Lamento. m. Arrepentimiento privado, lástima pública... Cuenta la leyenda que "La llorona", más allá del dolor, después de perder a sus hijos se volvió loca, murió y su alma en pena vive gritando: ¡¡Aaaay, mis hiiiijos!!
Langosta. f. Que no es lancha.
Lanzada. adj. y f. En México, dícese de la mujer desinhibida al querer ligar con un hombre. Es común escuchar decir "Esa chava es bien lanzada".
Lascivia. f. Propensión de los actores y actrices porno.
Lástima. f. Lo que provoca un político cuando tiene que dejar el cargo que ocupa por incapacidad.
Lata. fig. Cualquier discurso que Fidel Castro hiciera escuchar a sus adversarios: no sólo los opacaba verbalmente, sino anímicamente porque su verborrea siempre duraba horas cuando se le permitía.
Latente. adj. Una guerra que acabe con el mundo.
Látex. m. Anticonceptivo común desde que se descubrió el Sida.
Latinos. m. pl. Próxima mayoría ciudadana en Estados Unidos.
Lavadero. m. Conjunto de negocios de un narcotraficante.
Lavadora. f. Homo erectus del sexo femenino domesticado que utilizan los narcotraficantes para lavar el dinero producto de la venta ilícita de drogas.
Lavaplatos. com. Homo erectus que lava dinero del narcotráfico en pequeñas cantidades.
Lavativa. f. Tapabocas para machistas y enhorabuena de homosexuales.
Lealtad. f. Entrega total, más allá de la intolerancia, aunque haya quienes la prostituyan con máscara de amistad en el rostro del mejor postor... El poeta griego Esquilo (525-456 a.C.) decía que es una enfermedad natural en los poderosos el no poder fiarse de los amigos.
Lección. f. Este diccionario.
Lector, ra. adj. y s. En México, homo erectus in brutus que ni in vitro se arriesga a crear el gobierno, por miedo a aquella máxima que reza que un pueblo letrado es más peligroso que uno ignorante. Aunque los hay en un total aproximado del uno por ciento de la especie a nivel nacional, pasará mucho tiempo para que igualen a los desarrollados en Europa, de donde llegó esa rara costumbre de leer.
Lectura. f. Lo que le hace falta a la humanidad, a fin de dejar de ser ignorante.
Lechero. adj. En México, el que por la mañana reparte besos y caricias a la mujer del desconocido, cuando éste se ha ido a trabajar. También lleva la leche para los niños.
Legal. adj. Razón del juez en cuestión.
Legislar. intr. Meterse en las vidas ajenas redactando leyes incompletas.
Legitimar. tr. Último recurso de una persona para que dejen de molestarla.
Leguleyo. m. Un gran porcentaje de los egresados de la carrera de la abogacía.
Lencería. f. Espejismo de los libidinosos sueltos en la calle.
Lengua. f. Anat. Órgano situado en la boca de los animales, que sirve para gustar de la idiotez, deglutir la dignidad propia y articular sonidos intolerables.
Lenón. adj. y s. Homo erectus del sexo masculino que caza, aprisiona y comercia con el sexo de miembros del género femenino de su especie.
Lesbiana. adj. y s. ¡Qué lástima!... Según la historia, es también el gentilicio de Lesbos, isla del mar Egeo, cuyos habitantes honraban a Dionisio (Baco), rendían culto a Apolo y eran de costumbres corrompidas y licenciosas (ver Safo).
Letra. f. Cada uno de los signos del habla de los intolerantes.
Letrado, da. adj. Intolerante con escuela.
Lexicografía. f. Artimaña para descomponer léxicos o diccionarios. Dicho con mayor intolerancia, es el ocio de coleccionar todas las palabras de un idioma -y otras inventadas- y darles el significado que a uno le dé la gana ... El Larousse menciona como los primeros diccionarios el de la Real Academia de España, Diccionario de la Lengua Castellana (1726-1739), en Francia el Thresor de la Langue Française, de G. Ninot (1606), en Italia el Vocabulario degli accademici della Crusca (Venecia, 1612), en Alemania el Deutsches Worterbuch, iniciado en 1852 por los hermanos Grimm, y en Inglaterra el New English Dictionary (1884-1928)... Pero además de éstos y los miles que hay de regionalismos en el mundo, está el del periodista estadunidense Ambrose Bierce (1842-1913), Diccionario del diablo, inicialmente llamado Diccionario del cínico... Y por encima de todos, claro, éste.
Ley. f. Regla de acción impuesta por una minoría en contra de la mayoría... De todos los tipos existentes (divina, natural, positiva, fuga, marcial, del embudo...), la que más duele a muchos cuando se aplica es la ley seca, en un día de cruda.
Libertad. f. Estado del ser que, haga lo que haga, se decide a hacerlo sin antes reflexionar al respecto, aun con conocimiento de causa. Es también autonomía, autodeterminación de los seres irracionales... El político y ensayista italiano Nicolás Maquiavelo (1469-1527) opinaba que Dios no quiere hacerlo todo, para no quitaros el libre albedrío y aquella parte de gloria que os corresponde.
Libertino, na. adj. y s. Homo erectus que supone que el placer no tiene tregua, le da rienda suelta y termina sin saber qué es.
Libro. m. Instrumento muy útil para combatir la ignorancia... Entre los libros famosos que han dejado huella imborrable, figuran La Biblia, El corán, La República, de Platón; La ciudad de Dios, de San Agustín; La divina comedia, de Dante Alighieri; Obras de William Shakespeare; El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra; El origen de las especies, de Charles Darwin; El capital, de Carlos Marx; El libro de viajes, de Marco Polo... El escritor francés Jean de La Bruyère (1645-1696), dijo que en el oficio de escribir un libro, como el de construir un reloj de pared, hace falta tener algo más que espíritu para ser autor.
Linchamiento. m. Lección definitiva de buen comportamiento que la sociedad da a los delincuentes cuando la autoridad no responde a las denuncias, ya sea por complicidad o por negligencia. Es una práctica que al parecer se irá incrementando conforme la policía se coluda más con el hampa.
Liviano, na. adj. Homo erectus a quien se le lleva rápidamente a la cama con fines sexuales.
Loco, a. adj. y s. La persona que hace lo que los demás no quisieran hacer y piensa lo que los otros no pueden pensar... Según Friedrich Nietzsche (1844-1900), quien después de escribir una de las obras filosóficas más candentes y perdurables de la historia, con su teoría del Superhombre y del eterno retorno, dijo que "lo que nos vuelve locos no es dudar, sino estar convencidos de algo". Poco después de escribir esto en Ecce homo, redactó El anticristo, la obra cumbre de su inmoralidad, y se volvió loco, muriendo dos años más tarde en tales condiciones.
Lubricar. tr. Llenar de besos y caricias a una mujer.
Lucifer. m. Padre de la intolerancia.
Lujuria. f. Virtud de los libertinos. Apetito que puede ser ordenado o desordenado de los placeres carnales.
 
M m  m M   m  m M  M m  m M m
Machete. m. En México, nuevo estandarte de protesta, a partir de que el gobierno federal anunció la construcción del aeropuerto internacional alterno en Texcoco, Estado de México, en el año 2001. Los campesinos originarios de la zona donde se dijo que se construiría la nueva terminal aérea, al darse la noticia, comenzaron a realizar mítines y a desfilar por calles de la capital del país tallando sus machetes en el asfalto y mostrándolos en lo alto, al grito de "¡Tierra sí, aviones no". El día en que el secretario de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola, acudió a la Cámara de Diputados a explicarle a los legisladores porqué tal decisión, y no la otra propuesta de sede en Tizayuca, estado de Hidalgo, dijo que los campesinos de la zona estaban satisfechos (les expropiaron sus tierras a cambio de unas cuantas monedas), y muy seguro de sí dijo que hasta los patos (migratorios de Canadá que cada año llegan a la zona) estaban de acuerdo en que se construyera allí la moderna obra del gobierno de Vicente Fox, quien hacía poco tiempo había sacado del poder al septuagenario PRI, según él, "a patadas"... Del mismo modo como su gobierno designó la sede del nuevo aeropuerto.
Machismo. m. Debilidad del llamado "sexo fuerte".
Macho. adj. y s. Ser del sexo masculino que, generalmente debido a algún trauma, más que por incultura, no sabe comportarse como hombre ante una mujer.
Madrastra. f. Aborto de madre, para algunos hijastros.
Madrina. f. En México, lección de "buen comportamiento" o "estate quieto" para un ciudadano común, impartida por policías, sin costo alguno y a cualquier hora (ver Ablandar). Dícese también del profesor que imparte estas lecciones.
Madurar. tr. e intr. Lo que urgentemente necesita la raza humana.
Mafia. f. Asociación de personas de ambos sexos cuyo fin es evitar que entren otros a su restringido grupo, si no cumple con ciertos requisitos. Las hay en todo, como la plaga: en la calle, en la política, en la cultura, en la farándula, en las finanzas, et al. Una de las condiciones es, por ejemplo, ser amigo o familiar de alguno de ellos. (El término nació en 1282, en Palermo, Italia, donde la población se reveló en contra de los franceses para liberar a Sicilia, con el lema "Morte alla Francia Italia anela -Muerte a Francia Italia anhela-; las iniciales de estas palabras dieron origen al vocablo Mafia).
Malbaratar. tr. Lo que hace el pobre con sus productos al vendérselos al rico, a fin de evitar que éste empobrezca y ya no le compre más.
Malcomer. intr. Costumbre de habitantes de países pobres, a fin de no distraer a los ricos de su hábito de biencomer.
Mamila. f. y adj. En México, gracioso, ordinario, vulgar. Abundan, de todas las clases sociales, políticas y culturales.
Mancebo. m. El que está aprendiendo a masturbarse.
Manicomio. m. Asilo donde debería estar la mayoría de los gobernantes del mundo, junto con sus colaboradores más cercanos.
Manilargo, ga. adj. s. fig. y fam. En México, metamorfosis en policías de tránsito cuando detienen a un automovilista y éste, en lugar de pagar la multa correspondiente, "ayuda" al oficial en su ahínco por graduarse con honores en la carrera de la corrupción. El número uno fue Arturo Durazo Moreno El negro, quien hizo lo que quiso con la ciudad de México, donde fue el responsable de la seguridad pública durante el sexenio de José López Portillo (1976-1982). A base de extorsión, corruptelas, componendas, ajusticiamientos, amenazas y muerte por doquier, amazó una gran fortuna. Más tarde fue arrestado con varios delitos en su contra, estuvo preso unos años, vivió un tiempo después en el anonimato, hasta fallecer de muerte natural, poco antes de terminar el siglo XX.
Mano. f. Anat. Extremidad de un brazo que por lo regular se usa para meterla en la cartera ajena.
Mapache. m. Zool. En México, homo erectus que habita en las urnas en tiempo de elecciones y se alimenta de votos robados.
Maquillaje. m. Recurso barato de algunas mujeres para que los hombres las traten, al menos, con hipocresía.
Marido. m. Homo erectus que en unión conyugal casi no habla, y cuando lo hace, es para decir la última palabra al tomarse una decisión. La lección la aprende desde joven, pero la memoriza hasta que se da cuenta que tiene que hablar. Por lo regular, lo último que dice en casa es: "Sí, mi amor".
Marino. m. adj. Dícese del envidiable homo erectus del sexo masculino que hace felices a muchas mujeres al estar con ellas muy poco tiempo, y sólo por temporadas, dejándolas en libertad de darle rienda suelta a la líbido mientras el viajero altruista anda lejos de puerto haciendo lo que le corresponde.
Marina. f. adj. Dícese del homo erectus del sexo femenino que no sólo comparte el camarote con los marinos, sino que de cada puerto puede llevarse un banco de esperma cada vez que arribe a él.
Mariposón. adj. y m. Insecto chupador muy versátil de la especie sapiens, que muda con frecuencia de acompañante en la cama.
Masturbación. f. Gentileza del homo erectus con sus órganos sexuales, sin que éstos le pidan atención.
Matriarcado. m. Sistema social en el que la mujer domina sin hablar y al hombre le corresponde abrir la boca..., aunque sea sólo para decir estupideces.
Matrimonio. m. Relig. Sacrificio público de dos seres por propio convencimiento y riesgo, tendiente a realizar toda clase de perversiones que no llevaron a cabo estando solteros.
Menopausia. f. Med. Estado físico tardío de la mujer para darle salida a los pecados carnales, so pena de ponerse de mal humor.
Mensualidad. f. Pago mensual que la mujer tiene que pagar con sangre de sus entrañas, inclusive sin haber disfrutado de un hombre.
Mercado. m. En política, contratación pública de soberanía y autodeterminación de un país sobre otro. Doctrina que empezó a ponerse en práctica a finales del siglo XX.
Mercadotecnia. f. En política, recurso mercantil que utilizan los asesores en la materia para hacerle creer a los ingenuos que el político que se promueve es el ideal, aunque resulte un homo erectus bisoño e insensible social.
Mercenario. m. Mil. Homo erectus brutus licenciado por su gobierno para practicar el deporte de eliminar a seres semejantes, pero de otra nacionalidad. Muy comunes en la antigüedad, la Edad Media, el Renacimiento..., y en la actualidad.
Microbús. m. En México, vehículo de transporte a la muerte.
Misógino. m. Homo erectus brutus del sexo masculino que odia a las mujeres por ser inferior a ellas.
Modestia. f. Pecado de los fanfarrones y virtud de los recatados.
Mono, na. adj. m. Zool. Nombre genérico de los animales cuadrumanos, de notable parecido a los primates.
Monógamo. adj. Víctima de una sola mujer.
Monosabio. m. Ser del sexo masculino que cree que lo sabe todo y no sabe nada... Así se llama también al mozo de la plaza de toros auxiliar del picador y de otros oficios subalternos.
Montonero. m. En México, cobarde que gusta de asociarse con otros iguales para no llorar solo cuando se le hace ver su suerte.
Moral. f. Árbol cuyos frutos son la bondad o la hipocresía, dependiendo del intolerante que lo siembre.
Morbo. m. Curiosidad bien sana.
Mordaz. adj. Este diccionario.
Motel. m. Hotel situado al borde de la lujuria, especialmente destinado a albergar a los automovilistas casados o a los libidinosos solteros.
Mujer. f. La que ha llegado a la edad de merecer. La que ya sabe por dónde masca la iguana (ver Iguana).
Mujeriego. adj. Mariposón. Dícese del ser del sexo masculino que cumple con su obligación suprema de no dejar sola a ninguna mujer.
Mulo, a. f. Zool. Hijo o hija de asno y mujer, o de hombre y burra.
Mundo. m. Conjunto de todas las cosas por destruir.
Muslo. m. Anat. Camino a la zona de perdición del homo erectus.

N n  n N  N n  n N  N n  n N  N n
Nacer. intr. Lo que no debió suceder con los dictadores y los corruptos.
Nacimiento. m. Lo peor que le puede suceder a un niño en un hogar paupérrimo.
Nacimiento de Venus. Anat. y pint. Lo que le ocurre a una adolescente cuando se descubre los primeros vellos púbicos... También se llama así un cuadro de Sandro F. Botticelli, que junto con la Primavera, según algunos críticos, es de lo mejor logrado por el autor. Se exhibe en la Galería de los Oficios, en Florencia, Italia.
Nacionalidad. f. Trauma al que se han enfrentado los habitantes de países que han cambiado de nombre o que después de estar unidos con otro u otros, han retomado el viejo nombre que había desaparecido cuando se hizo la unión. A finales del siglo XX se desató una cadena de esta naturaleza, encabezada por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), gobernada por el comunista moderado Mijail Gorbachov. Al poner en marcha su glasnot (modernización) y su perestroika (apertura), el separatista ruso Boris Yeltsin lidereó el rompimiento en Rusia y varias repúblicas hicieron lo propio, no sin enfrentar los problemas obvios, hasta la guerra, como sucedió con Chechenia, a la que el propio Yeltsin y sus sucesor, Vladimir Putin, bombardearon hasta destrozarla. El efecto ruso abarcó toda Europa. En Yugoslavia, después de una cruenta guerra de "limpieza étnica", la federación de Estados quedó hecha añicos, sin siquiera retomar el viejo diseño, la vieja división política que tuvo en algún tiempo, a principios del siglo XX.
Nacionalismo. m. Ambición de poder extrema que, normalmente, tiene como final el desastre político o algo parecido. Fue el común denominador de los discursos de los gobernantes del siglo XX, sobre todo en Europa, donde más repercusiones drásticas ha tenido.
Naciones Unidas. f. Ambiciones unidas. Reacciones unidas. Facciones unidas. Degradaciones unidas. Imposiciones unidas... También es la entidad internacional de países cuyo fin es, según ellos, mantener la paz y la seguridad en el mundo, cosa que no ha sucedido hasta ahora. Fue constituída el 26 de junio de 1945, en San Francisco, California (EUA), por las naciones que pelearon en contra de Alemania durante la segunda Guerra Mundial (1939-1945), encabezados por Estados Unidos.
Naco. adj. y m. El que no comprenda este diccionario... En Argentina, Bolivia y Uruguay, es un pedazo de tabaco que se mastica.
Nadería. f. Lo que dan los países ricos a los países pobres para hacerle frente a la pobreza.
Nafta. f. Abreviatura en inglés del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, y que entró en vigor el 1 de enero de 1994, el día que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) irrumpió a la luz pública en México, asaltando y tomando por unas horas varios municipios de Chiapas, estado del sureste mexicano, al mando del subcomandante Marcos, el guerrillero poeta que conmovió al mundo por su amplia cultura y su virtud para escribir poemas y cuentos... También es un líquido incoloro y más ligero que el agua, que es buen combustible y se obtiene al destilar el petróleo, por cierto abundante en México, cuyo principal comprador es Estados Unidos, que en el TLCAN lleva las de ganar respecto del hidrocarburo.
Nalga. f. Una de las partes anatómicas de la mujer más apreciada por los hombres. En México también se usa como sinónimo vulgar al hacer referencia a una joven de buen cuerpo, cuando un chavo le dice al otro "Qué buena nalga, mira".
Nalgada. f. La que todos los hombres que se sientan tal desearían darle a mujeres hermosas al pasar a su lado.
Nalgón. adj. En México, algunas personas lo usan como albur o en plan jocoso. Por ejemplo, es común escuchar decir "¿Te crees muy pájaro nalgón?", cuando a alguien se le cuestiona alguna virtud o capacidad física o intelectual.
Napalm. m. Químico usado en las bombas incendiarias que Estados Unidos lanzó sobre la población militar y civil de Vietnam durante la guerra sostenida por ambos países, a finales de la década de los sesenta (s. XX), y que cobró miles de víctimas inocentes.
Napolitano. adj. Mmmmmm... qué sabroso flan.
Narcoanálisis. m. En México, lo que hacen periodistas, investigadores, militares y policías en relación con el narcotráfico, aunque los gobernantes siempre se quedan cortos y no combaten el crimen integralmente, y el dichoso análisis no sirva para nada... Dícese también del tratamiento empleado en medicina para enfermos cuyo estudio neuronal consiste en poner al paciente en un estado de relajación por medios químicos.
Nariz. f. Anat. Órgano del que se aprovechan los humanos para meterse en lo que no les importa, así sea aguileña, perfilada, respingada, griega... u operada.
Narval. m. Zool. Uno de los cetáceos marinos que está por desaparecer, debido, claro, al hombre, que lo caza furtivamente para comer su carne y utilizar su enorme colmillo como adorno o para hacer piezas de colección. Es originario de los mares árticos.
Natalidad. f. Descontrol mundial.
Naufragar. intr. Mal de la humanidad en su intento por salvar al mundo de la guerra.
Nazi. m. ¡Lárgate a otro planeta!
Negligencia. f. Ejercicio cotidiano del homo erectus brutus del servicio público cuando tiene que tratar con especímenes que no son de su familia.
Nepotismo. m. Regla de los gobernantes o funcionarios públicos que designan a alguien de su familia en un cargo, a fin de evitar que algún desconocido se lleve el dinero que les corresponde robar a ellos.
Nigromancia. f. Lenguaje de los muertos con que le dicen a algún humano supersticioso interesado en escucharlos cómo está la fiesta en el infierno.
Ninfómana. adj. y f. Mujer que no puede estar sin comer tacos (ver Taco).
Niñez. f. Periodo del homo erectus en que aún no sabe ser intolerante, pero está a un paso de serlo. Es también el tiempo en que uno conoce las estupideces de los mayores y aprende a evitarlas.
Novio, a. m. y f. La persona que sin conocernos se entrega, y ya conociéndonos, quiere alejarse.
Nuclear. adj. La guerra que acabará con el mundo.
Nuera. f. La culpable de desmejorar la raza.
 
O o  o O  O o  o O  O o  o O  O o
Obedecer. tr. Lo que hace la mayoría de los países del mundo ante las decisiones de Estados Unidos.
Obesidad. f. Estado físico que tan sólo de imaginarlo, aterra a las mujeres. Es un mal psicológico de las chicas que se dedican, sobre todo, al modelaje, quienes para evitar una apariencia obesa, se someten a dietas a veces de consecuencias mortales. Se da también en algunos deportistas y bailarinas.
Objetar. tr. Actitud que adoptan los gobernantes que quieren tener problemas con Estados Unidos, cuando éste ha tomado una decisión.
Objetividad. f. Lo que toda la vida se le exigirá a un juez, aun a sabiendas de que el resultado puede ser adverso.
Obra. f. Lo que recibe el WC de parte de una persona cuando quiere desalojar el vientre. Se dice que alguien obró mal cuando ha estado enfermo del estómago o no hace sus necesidades fisiológicas del modo correcto.
Obrero, ra. adj. y s. Persona que trabaja y trabaja en el negocio de otros, pero nunca le alcanza lo que le pagan.
Obscenidad. f. Lo que dicen los políticos cuando prometen solucionar problemas como la pobreza, la inseguridad, la falta de agua, etcétera.
Observatorio. m. Astron. Lugar donde hombres y mujeres soñadores tratan de ver algún punto en el universo desde el cual algún ser extraño les haga señales luminosas que los oriente sobre la posibilidad o no de existencia de vida en otros lares del infinito.
Obsesión. f. Psi. Sentimiento que exprimenta todo lector al empezar a leer este diccionario y de inmediato quiere deborarlo completo.
Obstinado, da. adj. Mula.
Ocaso. m. y fig. Lo que al parecer le está sucediendo a la humanidad.
Occidente. m. Geog. Parte del mundo que odian los musulmanes y los árabes, sobre todo después de que Estados Unidos y sus aliados bombardearon Afganistán, a finales del año 2001, para derrocar al régimen talibán -que llevaba media década gobernando con leyes antihumanitarias- y para detener al multimillonario Osama Bin Laden, presunto autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre de ese año en Nueva York y Washington, lo que originó la llamada primera guerra del nuevo siglo.
Ociosidad. f. Estado físico y anímico de una persona, del que salen ideas que ofenden a Dios y las leyes morales, o satisfacen a todos los demonios.
Ocurrencia. f. Este diccionario.
Odio. m. Que no haya tenido una mejor definición de este término, sólo porque es el sentimiento que inspira un intolerante.
Odontólogo, ga. m. Med. Especialista que cobra sólo por dejarnos boquiabiertos un rato.
Ojete. m. Homo erectus brutus redondo y reforzado por el que no pasa nada... También significa ojal redondo en ciertos bordados.
Onanismo. m. Autoflagelación sexual de quienes no tienen ni a quién darle un beso.
Oposición. f. En política, minoría que a pesar de eso le hace la vida imposible al gobierno.
Opus Dei. m. Organización de intolerantes espirituales que fundó en 1928, en Madrid, España, monseñor José María Escrivá, hoy santo, cuya única finalidad ya empezaron a lograr con la santificación de su líder.
Optimista. adj. y s. Homo erectus que cree que con una sonrisa todo estará bien, excepto lo que tenga relación con quienes no piensan igual.
Oratoria. f. Técnica exclusiva del homo erectus para aburrir a través del lenguaje a una muchedumbre de homo erectus brutus.
Oreja. f. En México, homo erectus a quien el gobierno le paga para escuchar en un teléfono intervenido lo que no le importa, sobre todo de los opositores políticos.
Orgasmo. m. ¡Aahh! ¡Aaaahhh! ¡¡Aaaaaahhh!! ¡¡Aaaaaaaaaahhhh!!
Orgullo. m. Impertinencia de los tontos para autocomplacerse o para tratar de engañar a los inteligentes.
Osadía. f. Este diccionario.
Ostracismo. m. En política, calabozo para neutralizar a los opositores peligrosos... Según la historia, en el siglo V a.C., el gobierno de Atenas imponía este castigo a los ciudadanos que consideraba una amenaza para el régimen.
Oxígeno. m. Quím. Mezcla gaseosa de poco consumo en las grandes ciudades, donde la gente prefiere respirar otro tipo de combinado químico, producido por uno mismo.
 
P p  P p  p P  P p  p P  p P  P p
Paciencia. f. Conformismo disfrazado de virtud que ha llevado a la muerte a millones de personas en el mundo, mientras esperan que su gobierno les ayude a paliar la lacerante pobreza en la que viven.
Pacificador, ra. adj. y s. Que le gusta meterse en los problemas de los demás. A lo largo de la historia mundial ha ayudado para que sigan viviendo muchos que bien podrían pasar a mejor vida.
Pacifismo. m. Estado de desesperación extrema al que llega una persona que pretende resolver los problemas ajenos.
Pacheco, ca. adj. Condición física y anímica de una persona después de fumar mariguana.
Padrastro. m. Aborto de padre, para algunos hijastros que suponen que el individuo quiere quedarse con la herencia del papá ya muerto.
Paella. f. ¿Y pa' él?
Paga. f. No seas trácala.
Pagador, ra. adj. y s. Que no le gusta que le cobren lo que debe.
Pagano, na. adj. y s. Dícese de la persona descarriada a quien el cristianismo le ha colgado una cruz para identificarlo como violador de las normas morales impuestas por esta doctrina.
Pagaré. m. No pienses que soy tracaloso.
Palacio. m. Residencia o edificio de lujo donde puede morar una familia o un gobernante con su familia. El lugar donde más palacios hay en el mundo es la ciudad de México, también conocida como "La ciudad de los palacios", donde tienen uso público o privado. El más sui géneris es el Palacio de Lecumberri, la cárcel más temida en los años sesenta y setenta del siglo XX en el país. En ella estuvieron recluidos famosos delincuentes, así como los líderes del movimiento estudiantil de 1968. En ella escribió sus ideas el revolucionario José Revueltas. Allí abonó su arte David Alfaro Siqueiros. El edificio dejó de ser protagonista de negras historias (dentro de sus paredes se encontraron osamentas humanas) para convertirse en el Archivo General de la Nación, adonde se guardan algunos pormenores de la represión estudiantil de 1968 y la llamada "guerra sucia" contra la guerrilla de los setenta.
Palero, ra. adj. y s. En México, dícese de la persona sin carácter, cuya función es sólo adular a su superior o a quien considera superior. Son muy notorios en política.
Palestina. Geog. Hasta ahora, ni ha sido tierra de promisión para los judíos, ni tierra santa para los cristianos. Más bien, se ha convertido en laboratorio de guerra eterna. Después de décadas de indecisión, la Organización de las Naciones Unidas votó en el 2002 por la creación de un Estado palestino. No obstante las costumbres judía y cristiana, Palestina no se menciona en la Biblia. Según Marguerite Yourcenar, en su novela biográfica Memorias de Adriano, Palestina fue creada en el siglo II por el emperador Adriano, "el dividno Adriano Augusto, hijo adoptivo de Trajano, conquistador de los Partos, nieto de Nerva, sumo Pontífice, investido por la XXII vez de la Dignidad Tribunicia; tres veces Cónsul, dos veces vencedor, Padre de la Patria". Pero el griego Heródoto de Alicarnaso (480-425 a.C.), considerado el "Padre de la Historia", así como los autores latinos contemporáneos y posteriores a él, hablaron de Palestina refiriéndose a todo el territorio de Israel. Con los siglos, al dominar por completo Israel tales tierras, los separatistas se desprendieron del yugo judío y durante décadas han luchado por autonomía e independencia. En la era moderna, fueron los palestinos quienes iniciaron los secuestros de aviones de pasajeros como medida de presión en contra del gobierno israelí o de los países que lo apoyan. Fueron ellos los creadores de la llamada "intifada", que no es más que la guerra a pedradas y uno que otro bombazo... Pero también entre ellos se formaron los grupos extremistas más arrojados y violentos de la historia mundial, con hombres y mujeres-bomba, en respuesta al trato de Israel a los separatistas de Gaza y Cisjordania, encabezados por el mítico Yasser Arafat.
Paliativo. adj. La ayuda económica de las grandes potencias o de los organismos financieros internacionales, en favor de naciones pobres.
Palíndromo. m. El 20 de febrero del año 2002 al escribirse así: 20-02-2002.
Pandemonio. m. fig. El Congreso de un país.
Pandilla. f. Gabinete de gobierno.
Pandillerismo. m. Vocación de algunos políticos para cometer atracos en contra del pueblo.
Papel. m. Hoja delgada que hasta el siglo XXI de nuestra Era se obtenía industrialmente de las fibras vegetales. Dejó se usarse cuando éstas se extinguieron.
Paraíso. m. Relig. Lugar inventado por un pecador terrenal vidente que al morir seguramente se escapó del infierno para fundar su propio negocio y venderles ilusiones a los vivos que suponen un futuro consciente después de muertos.
Parásito, ta. adj. En política, dícese del homo erectus que se adhiere a otro partido para poder comer.
Parasitosis. f. Med. Desestabilización interna y desprestigio público que causa un político extraño y de recién ingreso en un partido con militantes a quienes no les simpatiza.
Paridad. f. En finanzas internacionales, el nivel que los ciudadanos de un país le exigen a su gobierno para su moneda en relación con el dólar, a sabiendas de que nunca sucederá.
Pasaporte. m. Autorización gubernamental para que después de conocer otros países, un individuo se vaya del suyo cuando le dé la gana.
Patriotismo. m. Debilidad política de un ciudadano e hipocresía ciudadana de los políticos.
Patrón, na. s. Culpable de que la familia no coma bien.
Pauperismo. m. Fenómeno social creado y mantenido por los gobernantes.
Pavo. m. Zool. Ave doméstica que mitiga el instinto asesino del homo erectus cuando su degustación la asocia a festividades religiosas, costumbre impuesta por los anglosajones.
Paz. f. Término que significaba el fin de un conflicto, pero que ahora sólo se conoce en las familias que lo llevan como apellido.
Peatón, na. s. En México, la persona que para pasar la calle le pide permiso a un homo erectus brutus que conduce un automóvil.
Pecado. m. Relig. Infracción inventada por un intolerante espiritual en contra de sus semejantes.
Peculado. m. Acción consciente y voluntaria de los funcionarios públicos de comer, vestirse y divertirse con el dinero de los demás, sin que éstos se den cuenta.
Pedagogo, ga. s. En México, el que instruye o educa a jóvenes en asuntos de la peda..., o sea, la borrachera.
Pedante. adj. y s. Que se cree un sabio y no es más que un corriente homo erectus brutus. No es una estupidez propia del sexo masculino, también los hay en los otros.
Pederasta. adj. y s. Homo erectus brutus al que no debieron parir, pero ya parido no merece más que le corten lo que llama pene y por el resto de su vida ponérselo en una vitrina en su celda, en un frasco con líquido de conservación, y lo obliguen continuamente a ver las escenas más sangrientas de Apocalipsis now. Se engendran entre los mortales comunes y corrientes y entre los que promueven el Evangelio, sólo que a éstos, la Iglesia no los considera culpables de un delito o una patología, sino sólo de un pecado o víctimas de una "debilidad espiritual", mientras que con los primeros es todo lo contrario. Allá por el año 2002, el Papa Juan Pablo II ordenó "cero tolerancia" a los sacerdotes o clérigos pederastas y su expulsión de la Inglesia. Pero como toda tolerancia es eterna, y a pesar de los castigos, continuó habiendo religiosos abusadores sexuales de infantes.
Pedrada. f. La increíble y triste historia de los cándidos y primitivos palestinos de Gaza y Cisjordania que han pretendido matar a los desalmados israelíes (armados con tanques y aviones), lanzándoles piedras, con la mano, resortera u honda..., aunque han sido sólo una distracción para la guerra cruel, que han sostenido los verdaderos independentistas a base de atentados con bombas, ya sea en coche o pegadas al cuerpo de un suicida... A pedradas también se puede jugar de niño a matar lagartijas y pájaros de diversos tamaños, además de las personas que no son de nuestro agrado.
Pelotas, en. adj. Aplíquese al hombre que anda desnudo.
Peluca. f. Recurso desesperado pero idóneo de las mujeres con complejo de personalidad.
Pena. f. Anat. Miembro viril de los trasvestis.
Pene. m. Anat. Miembro a veces viril que quisieran tener los trasvestis.
Penitencia. f. Relig. Sacrificio autoimpuesto de quienes se dejan influir por los intolerantes espirituales, con la estúpida creencia de que la acción los liberará realmente de todo lo que consideren malo.
Penitenciaría. f. Chiquero humano de un gobierno totalitario y represor, para "readaptar" a la sociedad a quienes han cometido un delito.
Penoso, estar. adj. El hombre cuyo miembro a veces viril nomás no levanta.
Pensador, ra. adj. Sssssssshhhhh... El pensador es una estatua de Lorenzo de Médicis, obra de Miguel Ángel, que está en la tumba de los Médicis, en Florencia, Italia, y es también una estatua de Augusto Rodin, en exhibición en el Museo Rodin, en París, Francia.
Pensión. f. En México, derecho a percibir ciertos frutos durante la vida del que la goza, pero que en lugar de eso el gobierno da unas cuantas monedas que alcanzan para ciertas frutas compradas en el tianguis.
Perdurable. adj. Este diccionario.
Pereza. f. Una de las virtudes de los intolerantes. Complejo de vacaciones eternas... El filósofo ateniense Sócrates (470-399 a.C.) afirmaba que no es perezoso únicamente el que nada hace, sino también el que podría hacer algo mejor que lo que hace.
Perfeccionar. f. Cualidad de pocos, trauma de muchos.
Perfume. m. Esencia que nos permite acercarnos con más confianza a alguien y alzar los brazos sin temor a obligar al que está al lado a taparse la nariz... Para fantasear con el tema, hay que leer El perfume, gran novela de Patrick Süskind.
Perico. m. En México, un sujeto cualquiera que consume cocaína, acción que a la vez recibe el nombre de pericazo.
Perseverancia. f. Terquedad no apta para intolerantes, pero que en amores normalmente sí funciona.
Persuadir. tr. y r. Cualidad que el hombre no ha podido imitar a la mujer.
Perverso, sa. adj. y s. Que está más allá del bien y del mal, y de cualquier opinión intolerable y descalificadora.
Pésame. m. Expresión para nuestros adversarios.
Pesimismo. m. Tendencia de los masoquistas a ver las cosas por el lado más favorable.
Petróleo. m. Min. Sustancia combustible, líquida, negra y viscosa, formada por carburos de hidrógeno, que bien puede provocar una guerra mundial de exterminio.
Petulancia. f. Hedor que suelen portar con orgullo ciertos homo erectus brutus.
Planchar. tr. Pasar el cuerpo caliente sobre el de otra persona, para darle calor.
Plebiscito. m. Procedimiento por el que se somete a un ciudadano para aprobar o rechazar una propuesta gubernamental que acaba por imponer el gobierno.
Plutocracia. f. Dictadura del dinero, actualmente conocida como globalización.
Pobreza. f. Estado en el que se carece de toda idea de lo que es vivir. Es un término en desuso, puesto que ya no hay pobres en el mundo.
Pocilga. f. y fam. Lugar donde solían encerrarse los pocos pobres que alguna vez hubo en la Tierra.
Policía. f. En México, cuerpo de inseguridad con uniforme, encargado de iniciar el desorden público, violar las leyes, planear y ejecutar los crímenes.
Poligamia. f. Afán de no echar a nadar a los espermatozoides en una sola laguna. Quienes lo practican, navegan con la máxima de que nadie puede bañarse dos veces en las mismas aguas.
Política. f. Descortesía y mal modo de portarse. Artimaña o tranza con que se conducen los asuntos públicos en beneficio propio.
Progreso. m. Acto de salir adelante que era propio de la raza humana, pero con el tiempo dejó de impulsarlo.
Propaganda. f. Acción propia del homo erectus brutus consistente en difundir mensajes con el propósito de embrutecer aún más a sus semejantes.
Propina. f. Gratificación por un servicio que siempre se le hará grande a quien la da y raquítica a quien la recibe.
Propuesta. f. Tú di que sí y serás feliz... Trampa del homo sapiens para atrapar a sus presas. Es de dos tipos: decorosa e indecorosa. Ejemplo de la primera: "Te doy un millón de pesos a cambio de acostarte conmigo". Y de la segunda: "Te ofrezco todo el amor del mundo a cambio de que vivas conmigo".
Prudencia. f. Vicio que nos hace perder los peligros que buscamos.
Psiquiatra. m. Médico especialista en volvernos más locos de lo que normalmente estamos.
Pudor. m. Cobardía para enseñar las miserias que son cubiertas por la ropa.
Pudridero. m. Cámara de diputados o de senadores de un país adonde se destinan las leyes antes de ser expuestas al linchamiento público.
Puente. m. En México, construcción muy sólida de los arquitectos en pereza. Vacaciones pagadas impuestas por los trabajadores a sus patrones.
Puntada. f. Este diccionario.
 
G q   q Q   Q q   q Q   Q q   q Q
Queda, toque de. Recurso de represión inventado por los dictadores, a fin de calmar los ímpetus de la sociedad que protesta. Pero la lección ha sido bien aprendida y llevada a la práctica hasta por los gobernantes que dicen detestar a los dictadores. Es común ver a cualquier autoridad local o nacional ejecutarlo cuando la pasión social se desborda, ya sea por asuntos políticos, raciales, deportivos o de otra índole, y trátese de gobiernos de tendencia de derecha, de centro o de izquierda.
¡Quién quita! fam. ¡Y nos sacamos la lotería!
Quiniela. f. Ilusión de algunos que pretenden hacerse ricos sin trabajar.
Quinto. m. En México, los hombres lo usan como sinónimo ordinario de mujer que no ha tenido relaciones sexuales ("Esa chava es quinto"). Es el único infierno en el que todos desearían caer. Ha sido también, por herencia histórica, un requisito para que algunos que se dicen hombres acepten casarse con una mujer. Tal como sucede con los gitanos, hay comunidades en las que la noche, o día de bodas, después del acto sexual con su marido, la desposada tiene que salir de la choza a mostrar la sábana blanca en la que esté el rojo de la sangre de su hímen recién violado. Sin embargo, en las sociedades modernas, en las ciudades, el "quinto" es lo primero que quieren perder las adolescentes para darle rienda suelta a la líbido.
Quirófano. m. Cir. Sala de la vida o antesala de la muerte.
Quiromancia. f. Refugio anímico para supersticiosos que suponen que las rayas de sus manos le dirán su futuro, en lugar de construirlo a conciencia. Muchos charlatanes se aprovechan de la nobleza o estupidez de éstos para hacer dinero sin mayor esfuerzo.
Quórum. m. Número de personas -del sector público o privado- que en una reunión deliberativa acuerdan la forma cómo le impondrán una decisión a una mayoría que con su voto les dio representatividad.
 
R r  r R  r R  R r  r R  R r
Rabicorto, ta. adj. Político (a) cuya administración no es tan corrupta. Dicho de otro modo, no tiene tanta cola que le pisen.
Rabieta. f. fam. En México, la actitud que en 1993 tomó Manuel Camacho Solís, gobernante de la capital, al no ser designado candidato presidencial por parte del primer mandatario, su amigo y cómplice Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), a la postre desterrado del país por su sucesor, Ernesto Zedillo. El designado por Salinas fue Luis Donaldo Colosio, asesinado por Mario Aburto Martínez en Tijuana, Baja California, en marzo de 1994. Al ver frustradas sus aspiraciones, Camacho Solís renunció al gobierno de la ciudad de México, Salinas lo hizo canciller, renunció y lo mandó a Chiapas como mediador de paz con el EZLN, donde logró negociar importantes avances. Dejó de serlo al poco tiempo. Fundó un partido, por el que fue candidato a la Presidencia de la República en el año 2000... y no alcanzó el mínimo de votos para mantener el registro legal que recientemente se le había otorgado... Vuela, vuela, palomita, ¿ya pa' qué cantas tan triste historia?
Rabilargo, ga. adj. Político (a) cuya administración se distingue por corrupta. O sea, tiene una cola inmensa que le pisen.
Racional. adj. Enemigo de los torpes.
Racismo. m. ¿Dónde no?
Ramera. f... infame a quien el alma adora (...) No me importa lo que eres, lo que has sido/ porque en vez de razón para juzgarte,/ yo sólo tengo de ternura henchido/ gigante corazón para adorarte./ Seré tu redención, seré tu olvido,/ y de ese fango vil vendré a sacarte;/ que si los vicios en tu ser se imprimen,/ mi pasión es más grande que tu crimen... (Fragmento del máximo homenaje a una prostituta, A una ramera, del poeta mexicano Antonio Plaza, 1833-1892).
Rapaz. adj. Inclinación, avidez de algunos funcionarios públicos sobre el dinero del pueblo.
Rapidez. f. Velocidad con la que todos quisiéramos que se impartiera justicia.
Rapiña. f. Acción discreta o descarada de algunos funcionarios públicos y comerciantes contra el dinero ajeno.
Raquítico. adj. En México, el salario de los obreros.
Raro. adj. Que un gobernante deje el poder con el mismo nivel de popularidad que cuando lo asumió. Normalmente terminan desprestigiados.
Rascacielos. m. Las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York que, según el gobierno de Estados Unidos, mandó derribar el multimillonario extremista musulmán Osama Bin Laden... El primer rascacielos de Estados Unidos fue el edificio de la Home Insurance, construído en 1883, en Chicago.
Raspado. m. En México, alguien que resulta involucrado en algún problema, sin mayores consecuencias. Suele decirse: "Hasta él salió raspado"... También es, por supuesto, rica golosina a base de hielo raspado bañado de distintos sabores. Hay uno que forma la bandera nacional: limón con grosella.
Rata. f. Zool. Roedor que tiene su nido en una oficina pública y se alimenta con el dinero del pueblo.
Ratonera. f. Oficina pública.
Razón. f. Facultad de discurrir y por la que el hombre debiera distinguirse de los demás animales, en caso de que la tuviera.
Realismo. m. Fil. Doctrina de la Edad Media, que consistía en considerar las ideas generales como seres reales. Asimismo, es la tendencia de ciertos escritores y artistas que representaban la naturaleza sin ninguna idealidad... Con el tiempo, los estudiosos invirtieron el significado del término, pues el hombre redujo muchas cosas, incluido él mismo, a meras ideas, y los escritores terminaron por hablar de la naturaleza como un ideal, puesto que esta palabra ya está en desuso.
Rearmar. tr. Acción nuevamente puesta en práctica por los gobiernos de algunos países con su ciudadanía, luego de la larga época de tranquilidad social y vuelta de la delincuencia. En tiempos antiguos, cuando los malhechores hacían de las suyas por doquier y a toda hora, muchos gobernantes decidieron armar a su pueblo, y acabaron con todos los males. Pero al paso del tiempo, cuando las armas ya no tenían razón de ser, vino otra vez la descomposición, y los políticos autorizaron el uso masivo de armas, a fin de matar a todos los delincuentes.
Rebelde. adj. Este diccionario.
Rebuznar. intr. Oficio que "descubrió" e impulsó la televisión con algunas personas que por su cara bonita decidieron ser famosas dedicándose, según ellas, a cantar.
Recaudador. m. La persona que por órdenes del gobierno se dedica a quitarle a los demás el dinero bien ganado.
Recaudería. f. Oficina pública de la que dependen los recaudadores.
Reconciliar. tr. En la pareja, tener sexo después de un pleito, con una vehemencia similar a las primeras veces.
Recordar. tr. Vuelta inmediata al pasado, ya sea para llorar o para reír.
Recreo. m. En la niñez, tiempo para demostrar en la escuela cuán traviesos somos. En la adolescencia, para tomarse de la mano con el primer amor. Y en la universidad, para esconderse y darle rienda suelta a la líbido.
Reelección. f. En política, acción voluntaria de un pueblo para someterse nuevamente al mismo homo erectus brutus que él mismo eligió.
Referéndum. m. Recurso eficaz del gobierno cuando quiere congraciarse con la ciudadanía y la hace creer con ésto que sí la toma en cuenta, aunque su opinión en la consulta sea ignorada en el resultado final.
Reforma. f. Cambio que se hace para seguir igual.
Reformatorio. m. Establecimiento que trata de corregir la viciosa inclinación de algunos jóvenes, pero termina haciendo todo lo contrario, razón por la que cada vez hay más adolescentes viciosos.
Refrán. m. Agilidad mental con la que son muy socorridos los mexicanos. Los hay desde el más solemne hasta el más vulgar. Ej.: "Al nopal lo van a ver sólo cuando tiene tunas" (se refiere a los interesados en sacar provecho de alguien mejor acomodado), "No es lo mismo la cómoda de tu hermana que acomódame a tu hermana" (no requiere explicación), "De lagartija pa'rriba, todo es cacería" (de los galanes todólogos), "Como dijo Gestas: tan buenas que las tienes, pero nunca me las prestas" y "El que es pendejo ni de Dios goza" (no necesitan explicación).
Refugiado, da. adj. y s. En política, opositor a quien, para bien propio, su gobierno lo manda a vivir a otro país, que a su vez le da ciertas comodidades de las que en su tierra natal no gozaba.
Regaño. m. Consejo de los mayores hecho con aspecto áspero, a fin de que los menores entiendan de una vez por todas que no deben cometer las mismas tonterías que ellos.
Regazo. m. Cavidad femenina que siendo niños nos cobija y de adultos nos excita.
Regla. f. Periodo en que el hombre no debe tener sexo con la mujer, so pena de manchar su reputación.
Reincidir. intr. Volver a cometer la misma estupidez, aun a sabiendas de que el segundo castigo es peor que el primero.
Religión. f. Comunicación de uno con uno mismo, a fin de acordar una idea común sobre lo que uno no tiene explicación.
Reloj. m. Máquina que sirve para medir el tiempo que hemos perdido y saber cuántas tonterías hemos cometido.
Remordimiento. m. Estupidez que sugiere el recuerdo de una mala acción para reparar los daños que ha causado, pero que termina en una estupidez mayor.
Repelente. adj. Mujer malhumorada.
Represión. f. Proceso mental que a ciertos gobiernos que serían soportables al ciudadano consciente los vuelve intolerantes y sin conciencia.
República. f. Forma de gobierno que debiera ser representativo, en el que el poder residiera en el pueblo, personificado éste por un presidente elegido por la nación o sus representantes. Sin embargo, con el tiempo devino en un régimen represivo, en el que el poder es reclamado por el pueblo, que rechaza al intolerante que se dice que lo eligieron presidente, pero que es puesto por sus incondicionales.
Rescoldo. m. En la pareja, recuerdo de un momento de desenfreno sexual.
Reservista. adj. y s. Precandidato para la muerte.
Resignación. f. Cobardía, pérdida de carácter... He aquí un ejemplo de semejante desfachatez de la razón humana: "Cuando las cosas no quieren conformarse con nosotros, nosotros debemos conformarnos con ellas". Frase del filósofo y estadista francés Bernard de Bovier de Fontenelle (1657-1757).
Respaldar. tr. En política, favor que paga un gobernante a un narcotraficante, cuando éste ha financiado su campaña electoral.
Responsabilidad. f. Obligación de no cometer tonterías, a fin de no tener que responder por ellas.
Resto. m. Lo que sigue.
Resucitar. tr. Psicosis de los mortales, virtud de los inmortales... El resucitado más famoso de toda la historia es, por supuesto, Jesucristo, el único a quien nadie volvió a ver después de muerto.
Retén. m. Mil. En México, hay policiaco y militar. Ambos refuerzan la seguridad del paso de los cargamentos de drogas ilícitas.
Retiro. m. Tiempo durante el cual un político desprestigiado se reorganiza para volver cuando esté en el poder otra vez el grupo al que pertenece.
Retortero. m. En México, el que se la vive comiendo tortas.
Retractar. tr. y r. Aceptar que uno también puede ser estúpido.
Revolución. f. Fiesta del homo erectus brutus, con cohetes y vino tinto. Con el lema de "Quítate tú pa' ponerme yo", normalmente la inicia un grupo de intolerantes que rechaza el modo de vida que impone otro grupo de intolerantes. Al final, la resaca es traumatizante y por lo regular el futuro es igual que el pasado, con ciertos matices. Es decir, es la sustitución de una dictadura por otra... Las revueltas más recordadas de la historia son: la que derribó a la monarquía romana (509 a.C.); en Inglaterra, las que tiraron a Carlos I (1642) y a Jacobo II (1688); la que acabó con el antiguo régimen en Francia (1789); en México, la que terminó con la dictadura de Porfirio Díaz (1910); en China, la que estableció la República (1911); la que instauró el régimen soviético en Rusia (1917); en Alemania, la que puso fin al II Reich (1918) y la que llevó a la muerte a Adolfo Hitler (1933); en Italia, la del régimen fascista de Benito Mussolini (1922); en España, la que estableció la República (1931) y la falangista, que terminó con la República e impuso el nacionalsindicalismo (1936); en Cuba, la encabezada por el comunista Fidel Castro (1959).
Revólver. m. Auxiliar eficaz en el combate a la demografía... Su inventor fue el ingeniero estadunidense Samuel Colt (1814-1862). Con los años, su país se convertiría en el revólver del mundo, matando a millones de inocentes en las guerras que practica como deporte.
Rico, ca. adj. Que ha sabido aprovecharse de la bondad ajena.
Rienda. f. Corrector con que el macho hace que su hembra tenga sexo sólo con él, mientras él se desfoga a escondidas con otras.
Risa. f. Psi. Recurso para evitar que alguien se sienta mal cuando ha hecho o nos ha dicho alguna estupidez... Según el estadista y escritor inglés Lord Chesterfield (1694-1733), las personas vulgares se ríen a menudo y no sonríen nunca, mientras que las bien educadas se sonríen con frecuencia y raras veces se ríen.
Robar. tr. Intolerable costumbre de vivir del sudor ajeno.
Romance. adj. y s. Estado de trance entre dos homo erectus, previo a su vuelta a la realidad.
Romancero. m. El que tiene romance con varias mujeres.
Romanza. f. adj. y s. Mujer a la que le gustan los romances... Es también una melodía de carácter simple y patético de forma variable.
Roncar. intr. Motivo de divorcio.
Ropa. f. Cualquier tejido que sirve para frustrar al hombre o a la mujer un deleite.
Ruptura. f. En política, expulsión de un exgobernante de su país hecha por su sucesor, o sea, su progenitor.
 
S s  S s  s S  s S  S s  s S  S s
Sábado. m... Distrito Federal, sábado Distrito Federal, ayayayyyyyyyyy./ Desde las diez ya no hay dónde parar el coche,/ ni un ruletero que lo quiera a uno llevar,/ llegar al centro, atravesarlo es un desmoche,/ un hormiguero no tiene tanto animal... (Fragmento de Sábado Distrito Federal, del cronista de la canción urbana mexicana del siglo XX, Chava Flores).
Sabandija. f. Zool. Funcionario público corrupto.
Sabelotodo. m. fam. Engañabobos.
Sabiduría. f. Lo que nos saca del abismo de la ignorancia y nos pone en la plataforma de la intolerancia.
Safo. f. En México, sinónimo de "No le entro", cuando hay arrepentimiento para hacer algo... Es también, claro, el nombre de la poetisa griega (620 ó 628-563 ó 568 a.C.) nacida en la isla de Lesbos, quien creó una escuela de música, danza y poesía, reuniendo a un sinfín de mujeres bellas. A ella se le atribuye el safismo y homosexualidad en la mujer. Se dice que era fea y pervertida sexual. Los conocedores opinan que sus mejores versos están en la oda A Afrodita y el canto Al Amado. Lo cierto es que es obligada consulta para todo el que guste de la poesía. Cuenta la historia que hace unos mil años, la iglesia quemó su obra, contenida en nueve tomos. Sin embargo, a finales del siglo XIX, dos arqueólogos ingleses descubrieron unos 600 versos aún legibles de la supuesta lesbiana que se suicidó lanzándose al mar desde un acantilado, locamente enamorada de un marino llamado Faón, quien no le correspondió.
Salado. adj. El mar.
Salario. m. Dádiva de los patrones a los obreros, solapados por el gobierno.
Salchicha. f. Embutido de carne animal perteneciente al macho, que sazona la hembra de diversas maneras y posiciones.
Salinas de Gortari, Carlos. Biog. Tristemente célebre presidente de México (1988-1994) quien asoció al país con Estados Unidos y Canadá en compra-venta de mercancía, al mismo tiempo que le abría las puertas a la inversión extranjera, inclusive en empresas otrora controladas por el Estado. Después de sostener la popularidad, se le empezó a caer el teatro cuando asesinaron al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en 1993, en una supuesta balacera cruzada entre miembros de dos bandas de narcotraficantes. Luego, el 1 de enero de 1994, el surgimiento público del EZLN. Más tarde, en marzo de ese año, el asesinato de su candidato presidencial, su hijo político, Luis Donaldo Colosio. Y seis meses después, el de su excuñado, José Francisco Ruiz Massieu, líder de la Cámara de Diputados, por cuya muerte fue encarcelado Raúl Salinas, hermano mayor de Carlos, acusado de ser el autor intelectual del crimen, lo que llevó a que Carlos fuera expulsado del país por su sucesor, Ernesto Zedillo, después de que aquél protagonizó una comedia política al ponerse en "huelga de hambre" en la casa de una familia humilde del estado norteño de Nuevo León, donde él nació. El gusto le duró unas horas, antes de que lo echaran. Estuvo "autoexiliado" en Cuba e Irlanda durante todo el sexenio de Zedillo, visitando el país en raras ocasiones, para volver poco menos de dos años después de asumir la Presidencia Vicente Fox, quien años atrás había tenido que negociar la gubernatura del estado de Guanajuato, cuya elección había ganado, pero el PRI le robó la elección, Fox protestó, negociaron con Salinas y Fox hizo su berrinche al no aceptar el cargo que había ganado, pero puso a un incondicional en su lugar como interino. El sería gobernador años más tarde, y también habría de beneficiarse con una reforma constitucional promovida por Salinas, para pemitir que hijos de padres extranjeros pudieran aspirar a la Presidencia del país.
Salsa. f. Mezcla de sustancias anímicas que sirve para aderezar o condimentar la vida.
Salud. f. Med. Estado físico ya deteriorado del planeta Tierra.
Salvajismo. m. fig. Acción propia de los pederastas, violadores y asesinos.
Sánchez. Biog. ¿Y cuál sería el otro apellido del autor de este diccionario, si no éste?
Sanguinaria. f. La política internacional de Estados Unidos.
Santoral. m. La letra S en el Larousse.
Santurrón, na. s. Intolerantemente devoto.
Saquear. tr. En México, verbo que durante el sexenio de José López Portillo (1976-1982) pusieron de moda banqueros y grandes empresarios, al llevarse de las arcas del país millones de dólares, sumiéndolo en una dolorosa crisis que obligó al presidente a expropiar la banca. Al anunciarlo ante el Congreso de la Unión en pleno, en su último informe de gobierno, dijo que defendería el peso como un perro y aquéllos no nos volverían a saquear, cosa que, por supuesto, volvieron a hacer y aún continúan haciéndolo.
Sarcasmo. m. Este diccionario.
Secuestrar. tr. Verbo de moda en México en los años noventa del siglo XX, pero que fue muy común en los setenta, cuando proliferaron los grupos guerrilleros, que cometían el ilícito en contra de hombres ricos para capitalizar su lucha armada. El más célebre y sanguinario jefe de plagiarios de toda la historia mexicana es Daniel Arizmendi alias El mochaorejas, debido a que mutilaba a sus víctimas cuando sus familiares se tardaban en entregar la cantidad de dinero exigida. Después de cometer múltiples secuestros y algunos asesinatos, Arizmendi fue recluído en una cárcel de máxima seguridad, donde pasará el resto de su vida. Pero durante su historia delictiva, a finales del siglo XX, logró reunir una fortuna de 20 millones de dólares. Posterior a él, llegaron sus émulos que no sólo cortaban orejas, sino dedos de las manos y los pies, inclusive a niños. Su acción obligó a los legisladores a redactar leyes más severas para castigar el ilícito.
Segregación. f. En política, causa de guerras civiles futuras.
Sembrar. tr. En México, técnica para violar los derechos humanos: se inventan pruebas en contra de alguien con tal de inculcarle un delito. En 1995 se dio un caso singular en el estado sureño de Guerrero. El gobernador era Rubén Figueroa Alcocer, hijo de Rubén Figueroa Figueroa, un legendario exgobernador de esa entidad (1976-1982), de conocida trayectoria represora en contra de la guerrilla de Lucio Cabañas, quien lo secuestró por varias semanas en la sierra, pero se le escapó durante una emboscada de los militares. Era candidato a la gubernatura. En 1995, su vástago mandó detener una manifestación de campesinos "a como diera lugar", y los policías encargados del operativo mataron a 17 labriegos que acudían a un mitin en el que exigirían que les dieran fertilizantes para sus plantíos. En su intento por librarse de la mentira, Figueroa Alcocer ordenó que le "sembraran" armas en las manos a los muertos, para simular un enfrentamiento. Todos los policías salieron vivos de la balacera. Tiempo después se conoció la verdad a través de un video de los hechos, transmitido por televisión en cadena nacional. El final del cuento fue la renuncia del gobernador y el encarcelamiento de unos cuantos funcionarios y policías que poco después quedaron en libertad.
Servil. adj. En política, achichincle que le aplaude a su líder inclusive cuando duerme.
Seso. m. Materia que tienen sólo de relleno algunas personas.
Sexenio. m. En México, tiempo de una dictablanda.
Sexy. adj. Dícese de la mujer con la que todos los hombres quisieran acostarse.
Sindicalismo. m. En México, sistema de desorganización social que tiende a conseguir mejoras en la economía de los líderes, mientras la de los trabajadores empeora... Esta doctrina nació luego de la Revolución Industrial, en la Inglaterra del siglo XIX. En sus primeras fases era revolucionario, con la huelga como arma principal.
Sirviente, ta. adj. y s. Gobernante de un país (esto es un decir) que le da la espalda a su pueblo y a su historia con una política nacional e internacional entreguista, en beneficio de un gobierno extranjero, normalmente de un país más fuerte. Suele ser gente de bien transformada por azares del destino en políticos menores que constantemente andan en problemas diplomáticos con las víctimas de su entreguismo.
Soberanía. f. Fiesta que hacía sonreír a los habitantes de algunos países, hasta que llegó Estados Unidos.
Soberbia. f. Virtud de los intolerantes... El escritor y poeta francés Víctor Hugo (1802-1885) decía que la soberbia es el signo de la debilidad.
Socialismo. m. Utopía del siglo XX.
Socio, cia. adj. y s. La persona que está unida a otra -sin saberlo- para compartir a la pareja.
Sofá. m. Asiento a veces cómodo para llevar a la práctica algunos capítulos del Kamasutra.
Subdesarrollado. adj. Se aplicaba al país en el que el nivel de vida de sus habitantes era bajo, debido a la insuficiente explotación de sus recursos naturales y al poco desarrollo de su industria. Cuando hicieron ésto, desaparecieron, y hoy sólo se habla de una negra etapa en la historia mundial, cuando había millones de pobres en la Tierra, distribuidos en decenas de países otrora llamados tercermundistas.
 
T t  t T  T t  t T  T t  t t  T t
Tabique. m. Libro grueso, de cientos de páginas, cuya lectura, sólo por eso, no la toleran muchos intolerantes incultos.
Tacaño, ña. adj. Ojete.
Taco. m. Alimento de primera necesidad para cuerpo y alma. Los hay de ojo, de trompa, de lengua, de cachete, de buche, de pechuga, de panza, de costilla, de lomo, de rabadilla, de huacal, de pierna, de chamorro, de pata, y hasta de jamón, por aquello de la obesidad. Los de ojo los consumen aquellos varones que se quedan de babosos mirando a una bella mujer pasar a su lado y no pueden hacer ni decir nada. Los de trompa, de lengua, de cachete y de buche son en los fajes (ver Caldo). Los de pechuga y panza son como aperitivo. Y todos los demás, el platillo fuerte. Si se come una orden de todos ellos, termina uno sudado y un poco débil, pero digiere rápido y el hambre se presenta otra vez al poco rato. Lo recomendable es comer sin prisa y unos cuantos, incluidos los de trompa, lengua, cachete, buche, pechuga y huacal, por supuesto. En pareja se degustan mejor. A ella se le puede antojar de pronto uno de criadilla o de salchicha con huevo. No está nada mal compartir con ella uno de salchicha con huevo y uno de huacal.
Tacómetro. m. Zona del cerebro que regula la gula al comer tacos.
Tacón. m. Una comida en la que se consuman tres o más veces seguidas, con intervalos de unos minutos, todos los tacos antes mencionados.
Taconazo.m. Gran comilona de tacos en grupo, intercambiando menú.
Taconear. intr. Comer tacos gratis con cualquiera.
Tacha. f. Pastilla alucinógena que consumen a discreción los jóvenes en los antros de todo el mundo.
Tajante. adj. Insoportable.
Tajo.m. Dido.
Talento.m. La más grande hermosura de una persona. Una gran parte de los humanos carece de ella... Dice la historia que en un tiempo así se llamó la moneda de los griegos y romanos, equivalente al oro o la plata.
Tal vez. adv. Dentro de poco salgamos de pobres.
Tamaño. m. Claro que sí les importa a las mujeres... No es lo mismo el dedo medio que dieciocho centímetros, ¿verdad?
También. adv. Me fue imposible hallarle una descripción a este término.
Tampoco. adv. A Tampico tampoco le pones O después de la P.
Tantán. m. ¿Ya se acabó?... Así se llama un tambor africano.
Tantito. adv. El tiempo indefinido que le pide un hombre a una mujer para estar a solas con ella, cuando en realidad es mucho más lo que quiere. "Anda, nomás tantito", promete el mancebo. De igual modo lo emplea cuando quiere tener relaciones sexuales con ella, pero ella no se deja, sobre todo cuando es la primera vez. "Nomás la puntita", asegura el libidinoso.
Tapado. adj. No, tapedo.
Tapatío, a. adj. Si su sobrina se descuida...
Taquicardia. f. ¡No me vuelvas a espantar!
Tarea. f. Aprenderse de memoria este diccionario.
Tarjetón. m. Tar en los brazos de Morfeo.
Tasajo. m. Tasapestoso.
Tautología. f. Debilidad incurable en todos los gobernantes del mundo.
Taxi. m. En México, coche de alquiler con un taxímetro que debiera transportar siempre pasajeros, pero muchas veces se transforma en guarida de delincuentes.
Tecla. f. Anat. Materia delicada que se debe tratar con cuidado. Pieza externa colocada a la altura del pecho de la mujer (son dos, una en cada lado) que, al ser tocada con los dedos de la mano o del pie, determina que se produzcan calor, respiración agitada, leves descargas eléctricas en todo el cuerpo e intermitentes sonidos a manera de quejidos suaves. Aunque tiene otras funciones muy importantes: de niños, nos alimenta el estómago, y de grandes le da de comer al alma y a la líbido, además de servir para reconocer el perfil de las mujeres en una multitud.
Teclado. m. Pecho de la mujer.
Teclear. intr. Mover, acariciar las teclas. = fig. y fam. Mover los dedos como el que toca las teclas. = tr. fig. y fam. Intentar varias técnicas al tocar las teclas, para conseguir lo que uno quiera.
Tecnología. f. Ciencia de las artes y los oficios en general, cuyo producto es la muerte paulatina del hombre. Medios para la fabricación de productos industriales que cultivan al homo sapiens hasta saciarse de sí mismo y autoeliminarse con lo que ha producido.
Tehuacán. Quím. En México, agua mineral gaseosa muy útil para los policías en un interrogatorio a guerrilleros, reos políticos y delincuentes comunes (ver Ablandar)... Así se llama una ciudad mexicana del estado de Puebla, fundada en 1540. Un tiempo fue centro agrícola y minero.
Tehuacanazo. f. En México, tortura que consiste en agitar el frasco con Tehuacán e introducir su contenido en las fosas nasales, mientras a la víctima se le tapa la boca. Después de varias aplicaciones, es muy probable que el interrogado hable hasta más de lo que le preguntan. Durante la segunda mitad del siglo XX se instituyó como técnica de investigación política y policiaca.
Tejado. m. En el campo, complejo de rutas de introducción y evacuación de una casa por parte de las ratas. Por ende, también es comedero de gatos. En la infancia, durante la muda de dientes, las madres le piden a sus hijos que tiren sus dientes caídos al tejado, para que se los lleve el ratón adonde debe llevárselos (nunca dicen adónde), y así puedan nacer otros fuertes, bien colocados y sanos.
Tejer. tr. Entrelazar ilusiones y esperanzas durante el embarazo, mientras se entrelazan hilos para formar una prenda para el bebé que viene en camino. Es una reacción normal de la mujer, pero también le ocurre a algunos hombres.
Teléfono. m. En política, instrumento que le permite al gobierno el espionaje de la voz y las actividades de los opositores, a través de otros instrumentos... El inventor del aparato fue el estadunidense Graham Bell, en 1876.
Telegrama. m. Víctima del e-mail.
Telenovela. f. Ficción por lo regular cursi televisada en capítulos diarios y es más eficaz que un grillete para mantener a la esposa en casa. Donde más producción hay es en México y en Brasil, que las exportan a diversos países, en los que se transmiten dobladas al idioma local.
Televisor. m. Aparato receptor permanente de entretenimiento y cultura, aunque muy rara vez también de pereza, haraganería, tonterías, babosadas, estupideces...y muerte.
Tembladera. f. Movimiento eventual que experimentamos previo al primer beso de lengua con nuestra primera novia.
Temerario. adj. Este diccionario.
Temperamento. m. Psi. Conjunto de disposiciones hereditarias y de elementos nativos que determinan en el homo erectus su grado de sapiens o de brutus... Hipócrates (460-377 a.C.) distinguió cuatro tipos: colérico, melancólico, flemático y sanguíneo. El sapiens posee los cuatro, el brutus ninguno.
Temperancia. f. Debilidad de los intolerantes.
Tempestuoso. adj. Este diccionario.
Templo. m. Edificio o lugar destinado a la intolerancia espiritual disfrazada de culto público, donde aparte de entregarse a la divinidad superior, se esclaviza al alma ante la imagen de un pecador santificado (ver Canonizar)... La historia da cuenta de varios templos famosos: el de Babilonia, en forma de pirámide escalonada; el de Karnak, en Tebas (Egipto); el de Jerusalén; el Partenón, en Grecia; el Panteón, en Roma; el de Chichén-Itzá, en Yucatán (México). Pero hay dos que merecen mención especial: el de Diana y el de Jerusalén. El primero estaba en Efeso, ciudad de Jonia (Asia Menor), dedicado a Artemisa (nombre griego de Diana), esposa de Mausolo (siglo IV a.C.), quien mandó construir el sepulcro, que fue considerado como una de las Maravillas del Mundo. Fue incendiado en 356 a.C. Era la meta de los paganos del Asia Menor. El templo de Jerusalén estaba formado por varios conjuntos superpuestos. Fue construido por Salomón sobre el monte Moriah (S.XI a.C.), destruido por Nabucodonosor, reconstruido por Zorobabel, en el reinado de Ciro, y engrandecido por Herodes. Fue destruido definitivamente durante la conquista de Jerusalén por el emperador Tito (70 a.C.).
Tentación. f. Movimiento interior, sobre todo en los haraganes, que impulsa a practicar la intolerancia de algún modo.
Tentempié. m. fam. No te vayas a desmayar por no tener nada en el estómago.
Teocracia. f. Forma de gobierno totalitario, dictatorial e intolerante. Hay muchos países en los que se ejerce y terminan en guerra étnica, pero hay otros donde se da de manera velada y los conflictos con los opositores no dejan de ser problemas locales.
Termonuclear. adj. Fís. Bomba que se apunta como posible recurso de exterminio total del homo erectus y todo lo que lo rodea.
Termoterapia. f. Med. Tratamiento de la enfermedad del deseo sexual en una persona, por medio del calor del cuerpo de uno mismo.
Terrateniente. m. Dueño de la mano de obra campesina en grandes extensiones de tierra que en un tiempo fueron de los ancestros de sus peones.
Terrorismo. m. Enemigo del mundo desde el 11 de septiembre de 2001, según Estados Unidos y sus achichincles.
Testamento. m. Documento fuente de problemas, que ha llevado al rompimiento familiar y mundial... Según la Biblia, el Libro Sagrado se divide en dos: Antiguo y Nuevo Testamento. El primero comprende la vida antes del nacimiento de Jesús, y el segundo, a partir de que nació.
Teta. f. Máquina propia del sexo femenino que no sólo doblega al individuo, sino que ha terminado con imperios enteros. En México hay un dicho común ilustrativo: "Jalan más dos tetas que una carreta".
Tianguis. m. Mercado en el que se distribuye la mayor parte de la piratería mundial.
Tierra. f. Astron. Burbuja en la que Dios colocó las sobras de todo lo que utilizó para crear el universo.
Timocracia. f. Gobierno en que ejercen el poder los ciudadanos que se han robado el dinero ajeno, haciéndose ricos y tomando el control total.
Tin marín. m. De do pingüé, cúcara mácara...
Tipo. m. Este diccionario.
Tiranosaurio. m. En México, político feroz de la Era Revolucionaria (S.XX), cuyos descendientes no desarrollaron tanto la intolerancia. Al debilitarse, la raza se fue extinguiendo poco a poco, hasta nivelarse en influencia a otros depredadores de ciudadanos.
Títere. m. En política, figurilla humana que se mueve con artificios propios y ajenos para idiotizar al pueblo. Suele ser quien recibe el escarnio y la ridiculez pública cuando deja al descubierto las estupideces que sus superiores le ordenaron decir o hacer.
Tolerancia. f. ¡Fuchi! Debilidad en el temperamenteo del homo erectus (ver Temperamento).
Tonto, ta. adj. Virus de la humanidad.
Tornaboda. f. Fiesta al día siguiente de la inmolación pública de una pareja. Normalmente se da en quienes deciden confirmar la estupidez cometida 24 horas antes.
Torta. f. En México, la mujer que nos nivela la líbido.
Tórtola. f. Que no ha probado las mieles del sexo.
Tortura. f. Interrogatorio judicial en algunos países donde los policías descansan hasta que el detenido declara algo, sea o no la verdad.
Trabajo. m. Actividad de las fuerzas corporales e intelectuales del homo erectus, dirigida a la ejecución in brutus de un fin inútil... El poeta griego Esquilo (525-456 a.C.) aconsejó: "No te canses neciamente en lo que nada aprovecha".
Trabalenguas. m. El arzobispo de Parangaricutirimícuaro se quiere desparangaricutirimicuarizar, el que lo desparangaricutirimicuarice será un buen desparangaricutirimicuarizador (México).
Traición. f. La peor gandallez de un homo erectus brutus... Hay una máxima anónima que dice que el silencio es el único amigo que jamás traiciona.
Transición. f. En política, estado de trance de un pueblo que supone que las cosas van a cambiar para mejorar sólo porque eligió un gobierno distinto al anterior. A pesar de semejante terquedad del homo erectus, la historia cuenta que siempre ha sucedido lo contrario.
Tregua. f. Intento de paz.
Tribunal. m. Órgano de la manipulación de la justicia.
Triunfalismo. m. En política, tendencia desmesurada de los gobernantes a sentirse los mejores, cuando sucede todo lo contrario.
 
U u  u U  u U  U u  u U  U u  U u
Ubicuidad. f. Naturaleza de este diccionario.
¡Uf! interj... Ya falta poco para terminar de leerlo.
Ufanarse. r. Actitud propia de los gobernantes cuando algo les sale bien.
Ultra. adv. El político que se sienta aludido en este diccionario.
Unanimidad. f. ¿Cuándo?
Ungüento. m. Un cuento, según el gangoso.
Único. adj. Esto.
Unido. adj. Un loco.
Unilateral. adj. La política internacional de Estados Unidos.
Unión. f. Lo que necesita la humanidad.
Universidad. f. Donde se pierde un poco de ignorancia y se desarrolla la intolerancia.
Urbanidad. f. ¡Cuánta falta haces!
Urgencia. f. Salvar al mundo de la catástrofe.
Urna. f. Cuántos te han violado, en nombre de la democracia.
Urraca. f. ¡Vieja gritona!
Usted. com. Tiene el privilegio de leer este diccionario.
Usufructo. m. Ventaja de la que se aprovechan algunos funcionarios públicos para quedarse con el dinero ajeno.
Usura. f. Práctica cotidiana de los banqueros.
Usurero, ra. adj. y s. Gandalla.
Útil. adj. Este diccionario.
Utopía. f. Terminar con la intolerancia... También se llama así la isla que el italiano Tomás Moro inventó para su libro del mismo título, donde gobierna un régimen comunista y reina una tolerancia única... ¡Vaya utopía!
Uva. f. Embotellada tiene mejor sabor.
 
V v  v V  V v  v V  V v  v V  V v
Vacilar. tr. Propósito principal de este diccionario.
Vacilón. m. La lectura de esto.
Vacío, a. adj. Quien no lea esto.
Vagina. f. Cuántos crímenes se han cometido por ti.
Vagón. m. Vago grandote.
Vagoneta. f. Mujer que vaga mucho, haciéndose acompañar de hombres distintos.
Vagosimpático, ca. adj. Una persona vaga, pero agradable en el trato... El término también se refiere a los ganglios colocados en cadena a los lados de la columna vertebral.
Vale. m. Rúbrica del subcomandante Marcos, en todos sus comunicados.
Valioso, sa. adj. Que tiene el mismo valor que un (a) oso (a).
Valor. m. Lo que necesitan los gobernantes de países chicos para unirse y encarar a los poderosos, a fin de que éstos los ayuden de verdad para crecer y no morir de hambre.
Vano. adj. Todo esfuerzo que hasta ahora se ha hecho para pacificar al mundo.
Vaticano. Geog. Sede de una dictadura moral, de tantas que hay en el planeta, que cambia de jefe máximo cada que muere el que está en funciones.
Vejez. f. ¿Por qué tienes que llegar?
Vejiga. f. Anat. Saco membranoso que soporta litros y litros de cerveza cuando pertenece a un borracho.
Venada. f. Invidente.
Venda. f. ¿Para qué conserva lo que tiene?
Vendetta. f. La que practicó gran parte de su vida el narcotraficante mexicano Ramón Arellano Félix, muerto a principios del 2002 por un policía durante una balacera, en Mazatlán, Sinaloa, mientras se realizaba el carnaval del puerto. Se dice que nunca dejaba vivo a quien lo traicionaba o lo ofendía de otro modo.
Venganza. f. Desviación humana que corroe a la humanidad.
Veni, vidi, vici. lt. Eso diré al terminar este diccionario... Fue la expresión latina que usó Julio César ante el Senado, al rendirle cuentas de sus victorias: Llegué, vi, vencí.
Venida. f. Eyaculación.
Veracidad. f. Característica de este diccionario.
Veranear. intr. Ver que otra persona hace movimientos con el ano.
Veranillo. m. Mirar un anillo.
Verano. m. Mirar un ano.
Verdad. f. Todo lo que aquí se dice.
Verga. f. ¿Por qué han de usarse, en público y en privado, sus sinónimos?... También se le llama así a  un palo que, puesto horizontalmente, sostiene la vela del mástil de un barco.
Vestido. m. Estorbo en la mujer para la mirada masculina.
Veto. m. Intolerancia legalizada que se le obsequia a los gobernantes para que rechacen las nuevas leyes que no les convienen, así hayan sido votadas por unanimidad en el Congreso.
Vetusto. adj. El discurso político moderno.
Vicio. m. Virtud.
Víctima. adj. De este diccionario, las instituciones de la intolerancia y sus discípulos.
Vida. f... ¡Nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!... (Verso final del poema En paz, del poeta mexicano Amado Nervo, 1870-1919).
Vidente. adj. Charlatán que se hace rico haciendo creer a los ingenuos que conoce el futuro.
Violencia. f. Identidad primaria de los animales.
Virginidad. f. Debilidad de los machistas. Estado de la persona que aún no es feliz del todo.
Virtual. adj. La paz mundial.
Vitalicio. adj. Este diccionario.
Voto. m. En política, instrumento individual del homo erectus brutus para entronizar públicamente a otro aún más brutus.
 
W w  W w  w W  W w  w W  W w
Wall street. Geog. Calle de la amargura para los pobres. La de Nueva York, claro.
Washington. Geog. Desde donde se dictan las normas del mundo.
W.C. abrev. ¡Aaahhhh, qué alivio!
 
X x  x X  x X  X x  x X X x  
 
X. f. Contrario a lo que dice Ambrose Bierce en su Diccionario del diablo, es una letra imprescindible y no todas las palabras que empiezan con ella son de origen griego, como dice él... Mientras exista México y sus poblaciones que llevan la X, ésta no desaparecerá. O sea, nunca.¡Y viva México, cabro...!
Xenofobia. f. Exterminio próximo, aunque paulatino, del mundo.
 
Y y   y Y  y Y  Y y  y Y   Y y
Ya. adv... Falta poco para terminar de leer este diccionario.
Yanqui. adj. y s. Go home!
Yerno. m. ¡El desgraciado que duerme con mi hija!
Yoyo. Gram. Nominativo del pronombre personal de primera persona para los tartamudos.
Yugo. m. El que le sujeta la mujer al marido para controlarlo y no le ponga el cuerno.
Yugoslavia. Geog. Qué pena que hayas tenido un final tan triste.
 
Z z  z Z  Z z  z Z  Z z  Z z  z Z  
Zalamería. f. Lo que recibirá el autor de este diccionario por parte de algunos lectores.
Zapata. f. ¡Vive! ¡La lucha sigue y sigue!
Zapato. f. En México, admirador o integrante del EZLN.
¡Zas! ¡Se acabó!


Nuevos Goebbels en universidades estadounidenses

Escrito por novoyatirarlatoalla 23-11-2006 en General. Comentarios (0)
En blanco
 
 
Nuevos Goebbels en universidades estadounidenses

Por Harley Schlanger*
Desde el 11 de septiembre de 2001, los neoconservadores se esfuerzan por transformar Estados Unidos. Para ello se valen de la complacencia de los medios de prensa dominantes con vistas a obtener el consentimiento de la población. Pero, para lograr un efecto a largo plazo, este movimiento trata de ejercer su influencia sobre las universidades en las que se forman las futuras elites estadounidenses. Harley Schlanger, responsable californiano del movimiento de Lyndon LaRouche, descodifica la actividad emprendida en ese aspecto por el Ayn Rand Institute, organización vinculada a Lynne Cheney, la esposa del vicepresidente de Estados Unidos.
Lynne Chenney
El 16 de octubre de 2006, a tres semanas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en momentos en que el gobierno de Bush-Cheney sigue en busca de un pretexto para atacar Irán, un orador declaró, durante una reunión pública organizada por los estudiantes de la universidad de California (UCLA), en Los Angeles, que había que desencadenar un ataque genocida contra los musulmanes para garantizar un «resurgimiento del orgullo de la civilización occidental».
Comentando el evento, al día siguiente, el Daily Bruin reportaba que el orador en cuestión, el Dr. Yaron Brook, director del Ayn Rand Institute (ver más abajo), había advertido que «los Estados totalitarios islámicos representan una grave amenaza para la seguridad de Estados Unidos», agregando que una manera de vencer a esos regímenes sería «matar a cientos de miles de sus partidarios». Según él, eso «reduciría a una pequeña minoría de la población el apoyo popular del que gozan las ideas extremistas», apoyo que él estima actualmente en un 40%.
Uno podría sentirse tentado a atribuir este delirio a un pobre enfermo mental que olvidó tomarse sus medicinas, pero quien haya leído los últimos escritos del Comité de Acción Política de Lyndon LaRouche sabe que, desgraciadamente, no es ése el caso. El Dr. Brook y el instituto Ayn Rand (ARI) son parte integrante de una red dirigida por Lynne Cheney, la esposa del vicepresidente estadounidense. Esta facción ha lanzado una ofensiva dirigida a las universidades para suscitar en estas un movimiento de apoyo a las nuevas guerras imperiales, intimidando a sus adversarios mediante tácticas que harían palidecer de envidia al jefe de la propaganda nazi Joseph Goebbels.
A medida que Estados Unidos se empantana cada vez más en Afganistán e Irak, el apoyo popular a la política suicida de Bush y Cheney disminuye fuertemente. Incluso algunos partidarios de Bush y Cheney en la Cámara de Representantes y el Senado comienzan a distanciarse y no se excluye una oleada demócrata en noviembre (si los propios dirigentes del partido no la sabotean de nuevo).
Sin embargo, ante la creciente oposición en Estados Unidos y en el plano internacional, específicamente en Gran Bretaña, el partido de la guerra que respalda a Bush y Cheney sigue preparando un golpe (posiblemente nuclear) contra Irán o Corea del Norte.
Tomemos, por ejemplo, el caso de George Shultz, arquitecto del equipo de Bush. Shultz declaró públicamente, en la universidad de Stanford, el 14 de octubre de 2006, que Estados Unidos debería renunciar a sus interminables advertencias dirigidas a Teherán y pasar por fin a la acción. Las Naciones Unidas y los gobiernos occidentales, prosiguió, dicen que ciertas acciones son inaceptables, pero cuando estas se producen, las aceptan. ¿Qué hacer, entonces?, le preguntó el moderador Ted Koppel. El inspirador del golpe de Estado fascista de Pinochet, perpetrado en Chile en 1973, respondió sin vacilar: «Tenemos que lograr que después [de las amenazas, ndlr] vengan los hechos– y disparar. (…) Cuando yo entré en los Marines, un sargento me dio un fusil y me dijo: “Jamás le apuntes a nadie a no ser que estés dispuesto a apretar el gatillo”. Hoy comprobamos una constante falta de voluntad para apretar el gatillo –Darfur, Irán, Corea del Norte, Hezbollah… Hay que continuar y disparar.»
El trabajo de la red de John Train y Lynne Cheney consiste precisamente en eliminar esa «falta de voluntad».
El Ayn Rand Institute (ARI) fue fundado en 1985 por Leonard Peikoff, quien se considera el «heredero» de Ayn Rand, la fundadora del «objetivismo». La teoría de la señora Rand es una mezcolanza de la filosofía antiplatónica de Aristóteles, John Locke y Friedrich Nietzsche con la ideología violentamente antiestatal del economista austriaco Ludwig von Mises. El resultado es una glorificación del hombre hobbesiano, movido únicamente por el egoísmo y la avaricia personal, en una sociedad en la que cada cual lucha contra todos los demás.
Uno de los alumnos más conocidos de Ayn Rand es Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal que acaba de jubilarse. Junto a Leonard Peikoff, Greenspan era miembro del primer grupo de discípulos, bautizado como «el colectivo». La propia señora Rand llamaba a Greenspan «el funerario», ya sea por su aspecto patibulario o porque presentía la destrucción de la economía estadounidense que tendría lugar bajo su mandato.
En cuanto a Yaron Brook, éste último dirige el Instituto desde el año 2000 pero una mirada a su currículum demuestra que es más que un ideólogo monetarista. Según el sitio web del ARI: «Sus años de servicio en la Inteligencia del ejército israelí y sus extensivas investigaciones, lo han convertido en un experto en lo tocante al conflicto del Medio Oriente y el terrorismo así como sobre la política exterior americana en esta región. Numerosas universidades de todo el país han acogido su reciente presentación “Alegato moral para apoyar a Israel”.»
 
El resto del artículo en

Efecto Zeigarnik

Escrito por novoyatirarlatoalla 23-11-2006 en General. Comentarios (0)

Efecto Zeigarnik– dato interesante

Zeigarnik descubrió que las personas recuerdan mejor las tareas que se quedan incompletas, o que se interrumpen, que las que se completan.

Dice la leyenda que Zeigarnik empezó a investigar el fenómeno cuando se dio cuenta que un mesero es capaz de recordar una lista larga de solicitudes, pero en cuanto las entrega en la mesa es incapaz de recordar que fue lo que acababan de pedir.

Supuestamente este fenómeno es la base sicológica para el cliffhanger, el famoso “continuará…”

sacado de Wikipedia.

La Mentira

Escrito por novoyatirarlatoalla 23-11-2006 en General. Comentarios (0)
La Mentira( Info@formarse.com.ar)


 Para pensar:
"La impaciencia es hermana gemela,
 de la inconstancia".
 
Entre la necesidad y el fraude



Todos, en mayor o menor medida, por acción o por omisión, mentimos.
 Lo hacemos en la medida que no decimos lo que pensamos o que
decimos lo que no pensamos o no sabemos, o incluso lo que sabemos incierto.
 La pérdida de la espontaneidad es un proceso evolutivo cuyas etapas vamos
 consumiendo desde niños, conforme se asienta en nosotros la convicción de que la
sinceridad no siempre es posible ni conveniente porque puede causar perjuicios al
receptor de la comunicación, o al propio emisor.

Hay mentiras socialmente más positivas que ciertas verdades incontestables:
son muchas las situaciones en que una mentira sabiamente trasmitida
genera un efecto beneficioso, o cuando menos paliativo, como para que establezcamos
categorías morales radicales sobre esta aparente dicotomía ética: verdad-mentira.
Si a esto unimos que todos, antes o después, mentimos u ocultamos verdades relevantes,
quizá convendría desdramatizar el hecho de la mentira para poder así abordarlo con más
sensatez y sentido de la medida.

La intención cuenta, y mucho-

Según el diccionario, mentir es “decir algo que no es verdad con intención de engañar”.
Y si buscamos una definición más académica, nos topamos con “expresión o
manifestación contraria a lo que se sabe, cree o piensa”. Así que quien engaña o
confunde sin ser consciente de hacerlo, no miente: simplemente trasmite a los
demás su propia equivocación.

La relación que cada persona mantiene con la mentira -además de decir mucho de ella-,
es bien distinta a la de los demás. Hay quienes sólo recurren a la mentira cuando es
compasiva, o cuando les proporciona resultados positivos sin generar engaño
importante o si se trata de un asunto banal. Y también los hay que mienten a
menudo, casi por costumbre y sólo en temas poco relevantes. Pero no podemos
olvidar a quienes mienten esporádicamente pero a conciencia, generando daño a
los demás o persiguiendo beneficios personales. Y también los hay que mienten,
o callan verdades necesarias, por timidez, por vergüenza o por falta de carácter.

Por último, citemos a los mentirosos patológicos, que mienten con una facilidad
pasmosa, ya sea por conveniencia ya por una absoluta y cínica falta de respeto a
la verdad.

¿Por qué mentimos?

Algunas personas no mienten nunca por razones bien distintas de la ética: por
miedo a ser descubiertos, por pereza, por orgullo (“¿cómo voy a caer yo tan bajo?”)..
. Pero, si lo pensamos bien, razones bien similares son las que pueden impulsarnos
a mentir u omitir, en determinadas circunstancias, lo que pensamos o sabemos.
Porque verdades como puños muy inoportunas, o que ofenden o incordian.
Tan importante como el hecho de mentir o decir la verdad es la intención con que
se hace una u otra cosa. Y he ahí el verdadero dilema moral. Una mentira que a
nadie daña o incluso reporta beneficio a su destinatario puede ser más defendible
que una verdad que causa dolor innecesariamente. Mentimos por muchas
razones: por conveniencia, odio, compasión, envidia, egoísmo, o por necesidad, o
como defensa ante una agresión... Pero dejando al margen su origen o motivación,
no todas las mentiras son iguales. Las menos convenientes para nuestra psique son
las mentiras en que incurrimos para no responsabilizarnos de las consecuencias de
nuestros actos. Y las menos admisibles son las que hacen daño, las que
equivocan y las que pueden conducir a que el receptor adopte decisiones
que le perjudican. Concluyamos, por tanto, que los dos parámetros esenciales
para medir la gravedad de la mentira son la intención que la impulsa y el efecto que causa.

Ocultar y falsear-

Quien oculta la verdad retiene parte de una información que para el interlocutor
puede ser interesante pero, en sentido estricto, no falta a la verdad. Sin embargo,
quien falsea la realidad da un paso más, al emitir una información falsa con
etiqueta de real. Resulta más fácil mentir por omisión (no se necesita urdir historias
inciertas, y hay menos posibilidades de ser descubierto) y socialmente este tipo
de engaño se tiene por menos censurable, a pesar de que puede resultar tanto o
más dañino e inmoral que la mentira activa. Se recurre asimismo al falseamiento
cuando se ocultan emociones o sentimientos que aportan información relevante al
interlocutor, en la medida que pueden inducirle a error de interpretación o a
iniciar acciones inadecuadas.

También podemos mentirnos a nosotros mismos, por evitar asumir alguna
responsabilidad, o por temor a encarar una situación problemática, o por la
dificultad que no supone reconocer un sentimiento o emoción. Invariablemente,
antes o después, este autoengaño nos lleva a mentir a los demás.

Otras formas de mentir son las “verdades a medias” (el mentiroso niega parte de la
verdad o sólo informa de parte de ella) y las “verdades retorcidas”, en las que se
dice la verdad pero de un modo tan exagerado o irónico que el interlocutor, casi
ridiculizado, la toma por no cierta.

La mentira tiene sus clases

La mentira racional persigue un interés concreto, es malévola y se emite con al
intención de perjudicar o engañar. En la mentira emocional, lo que se dice o hace
no concuerda con la situación emocional de la persona. Y en la mentira conductual
hacemos creer que somos lo que no somos: más jóvenes, mejor informados, menos
anticuados... Pero hay también otras clases de mentiras: chismes, rumores y las
mentiras piadosas: . El mentiroso no tiene edad y la mentira puede darse en todo el ciclo
de vida.

Veamos lo que apunta De Vries :”El niño es mentiroso en la medida en que sus fantasías
se hacen presentes para confundirlas con realidades. El adolescente lo es cuando su
encuentro con el mundo real le causa frustraciones. El joven miente porque no se ve
capaz de afrontar las verdades que le contrarían. El adulto es mentiroso cuando no ha
superado los obstáculos que le ha puesto la vida, y engaña para sentirse el triunfador
que nunca ha sido. Y el anciano miente cuando no se perdona los errores que ha
cometido a lo largo de su existencia”.

Nuestra relación con la mentira la podemos ver como un baremo que mide nuestro
grado de responsabilidad y madurez, cómo afrontamos las frustraciones, y si
mostramos una coherencia en las actitudes y comportamientos en nuestra vida.

Mentira y confianza-

El cimiento sobre el que se edifican las relaciones humanas es la confianza. La
relación entre los seres humanos no precisaría de la confianza si fuéramos transparentes,
pero no lo somos: el descubrimiento absoluto de nuestra intimidad, al contener
propósitos e intenciones que podrían torpedear el diálogo, frenaría la relación social.
Recurrimos, todos, a un protocolo de comunicación, y el fingimiento, el disimulo y la mentira son -aunque cueste reconocerlo- componentes esenciales de ese convenio. No somos igual de sinceros ante unos que ante otros, esto es obvio. Todos mostramos un cierto grado de opacidad ante los demás. Y no siempre más sinceridad genera una mayor confianza. La información es poder: saberlo todo sobre alguien equivale a una forma de posesión. Y en cierto sentido, la hondura de la amistad o del amor se miden por el grado de conocimiento recíproco de la intimidad, y por la confianza existente entre los interlocutores. La confianza es una actitud básica, porque preside la totalidad de las interacciones. La necesitamos, pero la usamos en las dosis que, según nuestro criterio, cada caso precisa. En el momento que surge la comunicación con otra persona hemos de depositar en ella cierto grado de confianza, que es el termómetro de la implicación y vinculación que mantenemos con esa persona. Apostar por la confianza del otro es considerarle de fiar.

Fiarse de alguien significa creer que las probabilidades de ser engañado son muy escasas o inexistentes. Si queremos ser creíbles, gozar de la confianza ajena, tendremos que olvidar el engaño, la mentira. El crédito que tenemos ante los demás es un tesoro frágil y no perenne, ya que se actualiza y revisa en cada acción, en cada diálogo, que acaban convirtiéndose en una constante prueba de confianza.

Es responsabilidad de cada uno de nosotros relacionarnos desde la verdad, lo que no implica el ofrecimiento de toda la intimidad. Cada cual y en cada momento ha de valorar qué y cuánto de su intimidad quiere participar al otro.

La mentira puede hacer daño al destinatario pero en última instancia a quien más perjudica es al mentiroso, ya que le convierte en una persona poco fiable, indigna de confianza y carente de crédito.

Lo dice el refrán: “En la persona mentirosa, la verdad se vuelve dudosa”.

Algunas verdades sobre la mentira

  • Hay muchas clases de mentira: algunas pueden ser convenientes, pero lo más correcto es recurrir al engaño lo menos posible.
  • Sin intención de engañar, no hay mentira.
  • La intención que la motiva y los efectos que causa, definen la gravedad de una mentira.
  • La mentira es tan dañina, para quien la recibe, como para quien recurre a ella.
  • Una nos lleva a otra, y puede marcar (siempre negativamente) nuestra manera de relacionarnos con los demás.
  • El mentiroso es un inseguro, o egoísta, o irresponsable, o inmaduro. O todo ello a la vez.
  • Una de las más perniciosas clases de mentira es el autoengaño. Si nos creemos y mostramos como no somos, nunca sabremos si nos quieren o desprecian a nosotros o a la imagen fraudulenta que nos hemos fabricado

Guia de las buenas formas( Luisa Arévalo Klose y Fred McIntosh)

Escrito por novoyatirarlatoalla 23-11-2006 en General. Comentarios (0)
 

Luisa Arévalo Klose y Fred McIntosh
 Tras el éxito de mi página "Locos por la red", vuelvo a las andadas con otra guía de las buenas formas, con el objetivo de ayudar a la chusma a comportarse en público, esta vez en el mundo real. Pretendo culminar el legado que nos dejaron Els Joglars con sus series de televisión como Orden Especial, y el escritor Alfonso Ussía, con sus manuales de las buenas maneras. Si te sientes reconocido en alguna de las descripciones, estás a tiempo de cambiar, o tus semejantes comenzarán a señalarte con el dedo, porque habrán leído también esta página. Ojo al dato, y gracias. La clasificación es por el sitio donde se comete el agravio, y he incluido el castigo, a mi juicio más oportuno, para cada uno de los especímenes.
 
 
En el metro
 El cagaprisas: Si entra, lo hace antes de dejar salir, a pesar de los carteles. Y si sale, el espécimen realiza un slalom por el interior del vagón hasta alcanzar la "pole position" en la puerta sin dirigir la palabra a nadie. En ambos casos arrolla a cualquiera que se encuentra en su frenético camino, y todo por no haber madrugado unos minutos. Castigo: Sufrir continuas avalanchas humanas que le impidan salir del vagón durante toda la mañana.
 El tranquilo: Al contrario que el espécimen anterior, éste se coloca en la puerta y no permite ni salir ni entrar a los demás. Tampoco reacciona a tiempo para apartarse, ni siquiera con el toque del silbato, y hay que pegarle algún que otro empujón para que se dé por aludido. Castigo: Administrarle las dosis de Valium necesarias para que caiga narcotizado en un rincón y deje de molestar, a la vez que repone sus escasas fuerzas.
 El guarro: Se aferra como una lapa a cualquier asidero del vagón para no caerse, a costa de colocar su sudoroso sobaco en tus narices, hasta que pierdes el conocimiento a causa del olor. En ese momento el espécimen ocupa tu posición, y reitera el proceso, hasta alcanzar el lugar deseado. Castigo: Atarle de pies y manos para que no se pueda agarrar a nada, y meterle en un vagón lleno de bombas fétidas recién lanzadas.
 El fumador empedernido: Dentro del vagón a duras penas se resiste a fumar, pero en cuanto pisa el andén, el espécimen se transforma en una chimenea humana, sin tener la paciencia suficiente para esperar a salir a la calle. Castigo: Yo creo que las multas que ya existen actualmente serían suficientes, si es que alguna vez se pone alguna.
 
En la acera
 El simétrico: Cuando la calle está llena de gente, entre miles de personas acabas topándote con tu "alter ego", que parece salido de un espejo, e inmediatamente te atrae como un imán. Amagas hacia la derecha, y el espécimen hacia el mismo lado. Amagas hacia la izquierda, y el espécimen también. Al final te pegas un cabezazo contra el espécimen, y el más fuerte consigue pasar por encima del otro. Castigo: Ninguno, debido a la simetría del caso. Si le quieres aplicar alguno, te lo tendrás que aplicar también a ti, porque para él tú eres el espécimen, así que no te muestres muy riguroso.
 El dueño del perrito: Saca a pasear al perrito a la calle para que se alivie, y el perrito se alivia en mitad de la acera. Al espécimen le da mucho asco deshacerse de los residuos orgánicos, a pesar de las bolsas de plástico que existen al efecto, y deja que los demás compartamos la mierda, y nos la llevemos a casa adherida en la suela de los zapatos. Castigo: Limpiar los retretes de las áreas de servicio de las carreteras durante un mes.
 La familia unida: Este caso se da mucho en las calles anchas, yo lo he constatado en Madrid en Bravo Murillo, que es donde vivo. En condiciones normales pueden cruzarse unas ocho personas al mismo tiempo sin llegar a ocupar toda la acera. Sin embargo, una familia compuesta por tres especímenes, a saber, padre, madre e hijo, se las apaña para ocupar todo el ancho de la calle, imponiendo una circulación muy lenta, y sin posibilidad de adelantarlos, como no sea cambiando de acera. Es como la multiplicación de los panes y los peces, pero en familia paseante. Cuando les pides por favor que se aparten, ni siquiera te escuchan. Castigo: Hacerles pasear una temporada por Toledo, a ver si les sirve de horma. Pido disculpas a los toledanos por los futuros problemas que les puedan ocasionar estos especímenes, pero no hay más remedio.
 El pedigüeño: Mientras que algunos se afanan por vender La Farola, tocar el trombón, o limpiar cristales a los coches, para ganarse la vida con una mínima dignidad, siempre hay un espécimen que simplemente pide. Si se te ocurre negarle el duro, te persigue calle arriba y calle abajo, primero acosándote con amenazas, para pasar al insulto personal, y no llega a la agresión porque no puede. Normalmente necesita los cuartos para comprar droga o para jugar al bingo. Castigo: A galeras.
 El guarro: Sí, suele ser el mismo espécimen que te obsequia con su "eau de sobac" en el metro. Una vez en la calle, saca una pieza de fruta para almorzar, y va tirando la piel por todo su camino, como Pulgarcito. Otra variante es la de arrojar al suelo el típico panfleto de propaganda de idiomas y ofimática que te acaban de dar a la salida. La ignorancia de las papeleras no exime de la obligación de depositar todo lo que se tira en ellas. Castigo: Limpiar el Bernabéu y los aledaños tras un partido.
 
En la carretera
 El petardo: Acostumbra a circular por el carril izquierdo de las autopistas a 90 Km/h, impidiendo el paso a todo bicho viviente. Al espécimen le resbala que le hagas destellos, que toques el claxon, y que te acuerdes de su familia materna, porque no se aparta por muy libre que vaya el otro carril. Castigo: Hacerle circular por La Castellana detrás de una manifestación obrera.
 El Fitipaldi: Opuesto al anterior, el espécimen en cuestión no duda en zigzaguear por los carriles para adelantar a todo el que pilla por delante, haciendo frenar a los demás, y con riesgo de provocar un accidente. Castigo: Quemarle el coche.
 El ciego: Otro que piensa que circula solo por la carretera. Este espécimen acostumbra a llevar las luces largas de noche, y no las cambia por muchos vehículos con los que se cruce. Supongo que considera que las luces cortas son insuficientes para su categoría social. Castigo: Realizarle un interrogatorio policial de esos que usan una lámpara que ilumina directamente los ojos del espécimen, y sujetarle los párpados para que no los pueda cerrar.
 El pirulero: Dícese del espécimen que hace pirulas. Un gremio muy dado a ello es el de los mensajeros con moto, que se van jugando el pellejo por ahorrarse un minuto, y que obligan a los otros conductores a cederles el paso en cualquier circunstancia, para no arrollarlos. En los coches también se da, pero en menor proporción. Castigo: Multa va y multa viene, llegando a la retirada del carnet si reinciden.
 El cómodo: Mientras que la mayor parte de los conductores nos pasamos horas dando vueltas para aparcar, siempre hay algún espécimen que lo deja bloqueando otro coche, o tapando el paso en un semáforo, etc. Además, si te lo han bloqueado y les pides que lo retiren, todavía parece que te están haciendo un favor. Castigo: Pegarle el coche al suelo con Super Glue, a ver si se lo puede llevar luego. Una variante, que he practicado en ocasiones, es la de desinflarle los neumáticos.
 
En la cola (con perdón)
 El colón: Puestos a descubrir, el espécimen descubre cómo colarse en cualquier cola, fila, o sala de espera que se tercie. A veces pide permiso a la concurrencia, alegando algo urgente. Otras veces, simplemente se pone entre los primeros haciéndose el tonto. Castigo: Tenerle esperando toda la tarde, y, cuando le vaya a tocar, cerrar la ventanilla.
 El funcionario: No me refiero a todos, sino al funcionario concreto que atiende una ventanilla con una cola de dos horas, y que parece jugar a una aventura gráfica. Cuando por fin te toca, el espécimen te comunica que antes tienes que presentar el formulario 107B, que se obtiene gratis en la ventanilla de información. Vuelves a esperar la cola, y resulta que también te falta una fotocopia. Esperas otra vez, y te dice que ésa no es la ventanilla correcta, que está un piso más arriba. Subes, esperas otra cola, y te piden que firmes un impreso. Pides un bolígrafo, y no tienen. Al final te vas sin conseguir el trámite. Castigo: Tanto para el espécimen como para el que inventa los procesos: Hacerles ordenar la guía telefónica a mano por número de teléfono, algo tan absurdo como la documentación que hay que rellenar en muchos sitios públicos, cuando todos tus datos ya los tienen informatizados y disponibles previamente (o deberían).
 La cita previa: En algunos servicios, principalmente médicos, se empieza a imponer la cita previa. El espécimen te da hora, pero cuando vas descubres que ha dado la misma hora a otras cuatro personas, y pierdes toda la mañana. Además llevan retraso, porque no se han preocupado de calcular el tiempo medio por visita.
 Castigo: Obligarle a asistir a un curso de estimadores estadísticos hasta que saque matrícula de honor.

 El último: Lo de dar la vez en los mercados se ha convertido en un estándar de facto. Sin embargo, el espécimen mete la pata y da la vez a dos personas distintas, con lo que se forman dos colas. El espécimen es atendido, y se marcha de rositas. Entonces comienza una batalla campal entre los dos aspirantes al turno y sus partidarios, que son los que forman cada una de las colas. A partir de aquí podemos presenciar puñetazos entre hombres y arañazos y tirones de moño entre mujeres. Castigo: Traer al espécimen de nuevo al lugar de los hechos, y explicar el caso. Los dos grupos firman la paz, y se unen para propinar una paliza al espécimen. Nada une más que un enemigo común.
 
En el vecindario

  El labrador urbano: En un día soleado vas paseando por la calle, y te caen unas gotitas en la cara. ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es Supermán? No, hijos, no, es el espécimen que está regando su huerta particular que ha montado en la terraza, en la que cultiva champiñones para la venta por correo, sin pararse a pensar lo molesta que puede resultar para los viandantes esa lluvia inesperada. También existe la variante del espécimen que sacude las alfombras sobre la vía pública. Castigo: Meterle de cabeza en un retrete público.
 El señorito: Te pasas la vida encontrándote al espécimen en el portal, y siempre le abres la puerta para dejarle pasar gentilmente. Un buen día, el espécimen pasa antes que tú, y cuando esperas que por una vez te sostenga la puerta, te la cierra en las narices.
Castigo: Ponerle de botones en un hotel de lujo, y quitarle las propinas al final de la jornada.

 El espía: El espécimen se convierte en tu sombra: Abres la puerta de casa, y él sale también. Bajas a comer al restaurante, y él está allí. Vas al trabajo, y te lo encuentras en el autobús. Cuando vuelves, está en el portal charlando con el conserje. Das un paseo, y te cruzas con él. Intentas variar tu horario y tus trayectos habituales, pero el espécimen se adapta a los cambios. Su principal ocupación social es la de criticar al ausente, por lo que deduces que en cuanto desaparezcas de su campo visual te va a poner a parir. Sin embargo, un día te quedas encerrado en el ascensor, tocas la alarma durante media hora, y no te viene a sacar nadie. Cuando interrogas al espécimen sobre la alarma, te dice que no ha oído nada. Castigo: Retirarle el saludo todos los vecinos unánimemente.
 El cotorruelo: Cuando te lo encuentras sabes que vas a llegar tarde allá donde vayas, porque el espécimen te va a tener hablando una hora, probablemente discutiendo sobre algún fenómeno meteorológico que te importa un rábano, o del penalty que no le pitaron al Villabotijos, equipo del que desconoces hasta la división en la que juega, o de la vida amorosa de su prima tercera, a la que no tienes el gusto de conocer. Si le ves en la calle a lo lejos, tienes que esconderte como un forajido, o cambiar de acera, si no quieres perder toda la tarde. Pero si el espécimen, por una vez en su vida, tiene un poco de prisa, no se para ni a decir buenos días, y te arrolla físicamente si es preciso. Castigo: Atarle a una silla y tenerle escuchando todos los discursos de Fidel Castro de manera consecutiva.
 
En los medios de comunicación

 El crispador: Suele ser un espécimen radiofónico que se dedica al comentario político o deportivo a unas horas en las que la gente de bien debería estar durmiendo. Ambos predican su objetividad, pero son todo lo subjetivos que pueden, de forma que según les caiga el personaje objeto de sus análisis, magnifican o moderan sus críticas. Peor todavía, el comentarista deportivo considera el fútbol como una cuestión de estado, crispando los nervios del respetable que no respetado, ya que de alguna manera fomenta la violencia en los campos, ayudado muchas veces por los directivos.
Castigo: Una lluvia de tomates por parte del público estaría muy bien, como a la antigua usanza.

 El detallista: También se da mucho en los programas de fútbol dominical. Como todas las emisoras te ofrecen más o menos las mismas jugadas destacadas (hay las que hay, obviamente), el espécimen quiere decir algo original y te empieza a marear con anécdotas y datos estadísticos absurdos e irrelevantes, costumbre probablemente importada de Norteamérica. Así nos enteramos que tal equipo gana más partidos fuera de casa los años que terminan en ocho, o que el pito del árbitro pesa 150 gramos, con perdón, para desgracia de árbitros y espectadores. Castigo: Obligarles a memorizar todas las marcas publicadas en el libro de los récords.
 El plasta: Este espécimen se suele dar más bien en la prensa escrita. Carente de nuevas ideas, acostumbra a escribir una y otra vez la misma noticia, incluso a lo largo de un año. Por ejemplo, "Quedan 300 días para que fulanito abandone la concejalía de tráfico de Madrid". Y repite la noticia con 300 días, con 296, con 291, con 290. etc. etc., es decir, cada día que no encuentra otro tema. Por supuesto el lector acaba un tanto harto de pagar diariamente por leer siempre lo mismo. Castigo: Hacerles comer todos los días exactamente la misma comida, a ver si se cansan de ella o no.
 El moderador: Desde hace unos años proliferan en televisión los programas de debate sobre temas absolutamente insoportables. El espécimen invita siempre a los mismos participantes, que se ponen a discutir sobre las mismas cuestiones, y a despellejar a los mismos famosos, y luego se hace la víctima porque no le dejan moderar. Castigo: Ponerles a moderar un programa de 24 horas seguidas. Creo que ya se ha dado el caso, y que se suprimió el programa poco tiempo después.
 
En el fútbol
 
 El ultra: ¿Qué puedo decir de este espécimen por desgracia harto conocido en los terrenos de juego? Está desde por la mañana bebiendo cerveza, acude al campo completamente ebrio con algún arma blanca en el bolsillo, quema un par de pancartas, se pasa el partido de espaldas al campo para soliviantar al resto de especímenes ultras con una serie de consignas de corte político, y a la salida, amparado en la masa de especímenes, destroza todo lo que pilla por el camino, y pega una paliza a todo bicho viviente que aparezca por allí, aunque sea de su mismo equipo. Supongo que se divertirá un montón.
 Castigo: Al trullo con él, ya hay alguno.

 El energúmeno: El espécimen trabaja diez horas diarias en una oscura oficina, siempre con chaqueta y corbata, y lleva unas gafas de esas rectangulares que se utilizan para cuadrar la contabilidad. Jamás se ha atrevido a levantar la voz a su jefe, y mucho menos a su mujer, la cual le pone firme diariamente (en el buen sentido). Pero llega el domingo, se marcha al campo de fútbol, y, desde que entra hasta que sale, no hace otra cosa que proferir todo tipo de blasfemias, insultos y disparates, en contra del árbitro, del equipo contrario, del equipo propio, y de los espectadores circundantes. Castigo: Ninguno. La selección natural, es decir, el infarto de miocardio, le pondrá en su sitio antes de lo que él cree.
 El incondicional: Se pasa aplaudiendo, cantando, y animando al equipo todo el partido, sobre todo cuando peor están jugando. Al final pierden por goleada, el espécimen baja a los vestuarios para abrazar a algún jugador, y se marcha llorando a su casa. Cuando llega, se acuesta sin cenar. En cambio, los jugadores, cuyo sueldo es miles de veces superior al del espécimen, y que han perdido porque dicen que les pesa la presión de los partidos, se marchan a cenar a un asador invitados por la directiva. Castigo: De nuevo ninguno. El infeliz del espécimen ya tiene bastante con serlo. En cambio, para los jugadores multimillonarios que dicen que dos partidos semanales son muchos, también a galeras, y a pan y agua.
 El falso: Suele ser un personaje público que se llama a sí mismo intelectual, y que aprovecha la más mínima ocasión para ridiculizar este deporte, diciendo eso de los once hombres en calzoncillos pegando patadas a un trapo. Pero el espécimen no se pierde un partido por televisión, se sabe las alineaciones y la clasificación mejor que nadie, incluso intenta acudir al campo disfrazado para que no se enteren sus escasos lectores, y se pone como una fiera como el resto de la chusma, entre la que yo mismo me incluyo. Castigo: Obligarles a asistir a alguna conferencia sobre arte moderno a la hora del partido durante el resto de sus días.
 
En Internet
 
 El desagradecido: El espécimen te manda un mail de repente, sin saber de dónde ha sacado tu dirección o cómo ha encontrado tu página, y te pregunta sobre cuál es el mejor servicio de correo gratuito, o qué memoria necesita para instalar Windows 95, o cómo puede crear su página personal sin entender una palabra de informática. Tú amablemente le das unas cuantas direcciones útiles, le orientas en el uso de los buscadores, hasta le explicas el manejo del FTP. Y el espécimen no te contesta ni para dar las gracias, se pensará que Internet es un servicio de atención al cliente como el 004. Castigo: Enviarle un virus dentro del E-mail.
 El enganchado: Pocos comentarios merece este espécimen que hasta deja de dormir por pasarse un rato más conectado a Internet, desatendiendo familia, trabajo, automóvil, o incluso la propia televisión, fase ésta última que le convierte en un adicto en grado sumo.
Castigo: La factura telefónica debería bastar.

 El gamberro: Este espécimen se dedica a mandar bombas de E-mail a todas las direcciones que puede, escribe la misma frase una y otra vez en el chat, ralentizando la carga, se hace pasar por alguien del sexo contrario para ver si le contesta algún incauto, piratea los mejores gráficos y los pone como si fueran originales suyos. En resumen, una joyita. Castigo: Prohibición del acceso a Internet.
 El infame: Un último espécimen nos queda por analizar. Uno que critica a los demás de manera despiadada desde sus páginas de Internet, que cree estar por encima del bien y del mal. Uno que se atreve a hablar de buenos modales cuando los suyos son muy dudosos. En resumen, uno más de la chusma que prolifera por doquier.
Castigo: Todos los anteriores castigos serían pocos para un espécimen así, pero he decidido mostrarme magnánimo por una vez, y otorgarle la amnistía de manera inmediata e incondicional. A estas alturas ya habrás adivinado el motivo de tan inesperado y bondadoso gesto, porque, efectivamente, este último espécimen soy yo!!!

En cualquier caso, si has leído toda esta página hasta aquí, es que algo de gracia te habrá hecho, así que tú también acabas de ingresar en la chusma, si no lo estabas ya. Como pasa con Hacienda (a la hora de recaudar, claro), la chusma somos todos, y ya estamos todos aquí. Que los especímenes anteriores te sirvan de lección, realiza ahora mismo un examen de conciencia y un propósito de enmienda. Yo prometo hacerlo en la misma medida que tú. Anda, y no peques más.
 
La opinión del lector
Si echas en falta en mi lista algún otro espécimen que te ataque los nervios, como ya ha ocurrido con otros visitantes anteriores, he abierto una sección en la que nos puedes denunciar tu caso. Mándame la descripción de tal espécimen, y el castigo correspondiente que se merece, a madrid99@hotmail.com. También incluiré tu dirección de correo y tu nombre, salvo que me indiques lo contrario.
Ahora visita los nuevos especímenes que han ido añadiendo otros visitantes de esta página:
 
 Manolo el del bombo: Manolo "el del bombo" y sus imitadores que proliferan por las canchas deportivas y por descontado, los medios de comunicación que les celebran y les ensalzan. Castigo: Meterle el bombo por el culo, envuelto, eso sí, para suavizar la operación, en los periódicos que le alaban y que incluso han intentado con relativo éxito, hacer de él una "institución deportiva". Por gentileza de: José Méndez. jose.mendez@mad.servicom.es
 La señora del carrito: Inevitablemente mujer, entrada en quilos y años. Arrastra un carrito de la compra evidentemente sobrecargado (del cual siempre, siempre, asoma una rama de apio) con manifiesta falta de destreza. Este frecuente espécimen constituye una variante sobre ruedas del espécimen "cagaprisas", compartiendo con éste hábitat y costumbres.
Castigo: Al igual que los conductores de grandes vehículos están obligados por ley a obtener un permiso especial, es necesaria la inminente creación de un carnet de clase C.C.1 (Carrito de la Compra1) para todas nuestras estimadas S.L. (Sus Labores). Por gentileza de: Ursus & Jaume.

 El compañero guarrete: Ese tipo que a las ocho de mañana en la oficina ya le huele el alerón a una mezcla de estercolero seco y 'Eau de Massho' mezclado con una halitosis infame, que se aprovecha de la buena educación que nos dieron (enfrente del colegio de pago) para no recordarle que la pocilga no es aquí y que aún tiene valor para decir que se lavó la noche anterior y que no lo hace por la mañana para no enfriarse llevando el pelo mojado. Castigo: Tirarlo al río: O sale limpio, o se lo comen los peces creyendo que es algo putrefacto. Por gentileza de: Luis Luna. lluna@geocities.com
 El obseso: Coñazo de tío, que desde que se levanta hasta que se acuesta (y aun después de acostarse), no tiene otra conversación que hablar de las mujeres, que si lo buena que está la mujer de tal, que si la del 5º, que si cogería a fulanita y le haría no se qué, en fin...un coñazo que además, para mas inri, no se come ni una rosca.
Castigo: Encerrarlo durante un mes en una cárcel de mujeres condenadas a cadena perpetua. Por gentileza de: Teodoro Fernández Atienza. teodoro@iberonline.es

 El dominguero: Criatura, normalmente obsesa y obesa, amante del tinto de verano. Suele ponerse o bien camisetita de tirantes (con los lamparones de las tapas y el tinto) o una mezcla pret-a-porter de algún equipo de fútbol. Suele ir acompañado de 4 o 5 "criaturitas" que alguno/a se llama Vanessa o Jessica (o Kevin Kotsner de Jesús) que gritan como posesos, juegan como si se fuesen a acabar los juguetes y comen como guarros. Es frecuente que vengan acompañados por una persona mayor, bien suegro/a, de luto riguroso, pantalón arremangado o falda, canillas blancas como la leche; y siempre siempre bajo una impresionante sombrilla de Cola-Cola o similar. Suelen beber grandes cantidades de refrescos en envases de 2 litros metidos en las bolsas del Pryca y llevan consigo mínimo 2 neveras, de las de los años 60, hasta las asas de comida. Se van cuando se pone el sol y se nota que han estado por estar las papeleras rodeadas de basura fuera. Castigo: Traslado forzoso al interior y obligación de vacaciones en Diciembre. Por gentileza de: Enrique Roldán. enrique.roldan@cdz.servicom.es
Página personal: http://www.geocities.com/Heartland/Park/5302/
 El paragüero: Se me ocurre sugerirte el tipo de espécimen que pulula por las calles los días de lluvia, portando un paraguas inmenso, para el cual debería crearse un organismo oficial que gestionase la concesión de licencias de uso. En primer lugar circulan ellos, es decir, que no se te ocurra poner tu ojo en su camino, es que no controlan bien las distancias. Después ven en un escaparate eso que llevaban tiempo buscando, y se ponen a mirarlo a la distancia exacta para impedir el paso de todo el mundo por la acera. Al reanudar el camino deciden ir pegados a la pared, ese sitio por el que vas tú esquivando las goteras para no mojarte mucho, y es que cuando saliste de casa por la mañana no parecía que fuese a hacer así de malo (y eso aquí, en el norte, sucede, vaya si sucede). De repente se encuentra con su espécimen mejor amigo/a, que también lleva un cacharro de ésos y se paran a contarse sus batallas de siempre, en esta ocasión, y siendo dos, levantan un bloqueo internacional de acera que te obliga a cambiar a la de enfrente justo en el momento que más llueve (si es invierno ese cambio de acera te puede costar una granizada en toda regla). Por último, por fin y cuando parecía que todo había acabado ya, el espécimen llega a su casa y se aproxima al portal. Cuando él está a salvo de la lluvia decide sacudir el paraguas para no mojar el suelo, y te lo sacude encima, además seguro que lo sacude mal y su vecino, que llega corriendo porque se moja, entra y resbala en el charco que ha formado el paraguas del espécimen, con lo que aparece contra el balaustre de las escaleras, dejando un bonito molde de su dentadura. Castigo: Se coloca al espécimen, y a su amigo si se tercia, bajo una gotera en una acera pequeña, y delante de un charco sobre el que te dedicas a pasar una y otra vez con tu coche. Por gentileza de: Manuel. cc0028@smtp.cajacantabria.com
 La maruja: La típica que va en el transporte público hablando a todo volumen de toda su familia y hasta de los callos de los pies de la vecina del quinto, mientras que el resto de los pasajeros intentan leer el periódico, un libro, repasar para un examen o simplemente dormitar todo lo que puedan antes de llegar al trabajo, colegio o lo que sea. Esa gente me pone enferma, porque al final no puedes hacer nada que no sea escuchar sus problemas familiares que por otra parte te importan un carajo.
Castigo: Hacerla trabajar en una pajarería llena de cotorras. Por gentileza de: Elisa. jgarciacasti@nexo.es
 En este caso sólo me ha venido el castigo, así que falta el espécimen adecuado. Es un momento inmejorable para que mandes tu colaboración contemplando lo siguiente. Pista: Algunos usuarios de ordenador teclean, perdón, tecleamos con dos dedos. Castigo: Amputación de los dedos índice y corazón de ambas manos. Por gentileza de: Carlos Sánchez González. csanchez@iter.rcanaria.es
  El discoteca móvil: Este espécimen es al que le gusta compartir la música de su coche con el resto de la ciudad ,normalmente existen dos variantes el folclórico y el Dance ( no hace falta que os explique quién es quién ) También es fácil distinguirlo porque aunque sean las 4 de la tarde en pleno Agosto siempre lleva el antiniebla encendido ( deben de ser las luces de la discoteca ) y lleva el coche lleno de adhesivos de todas las discotecas y locales que frecuenta, y de el equipo de música que lleva su discoteca móvil. Después cuando te encuentras a uno en un semáforo siempre tiene esa mirada desafiante que te dice " has visto como suena mi equipo " y claro no intentes adelantarle o colarte delante de él, su discoteca debe llegar la primera a todos los sitios.
Castigo: Obligarles a trabajar en un taxi escuchando todo el día la emisora del taxi y radio olé. Por gentileza de: Hellraiser. hell666@lettera.net