
Vocabulario - Ferran Adrià

El aceite.-
Con la colaboración de XavierMoret.

EL PAÍS - 01-08-2004
- Aceite: Líquido graso que se obtiene de diferentes semillas o frutos,
siempre a través de la presión.
- Aceite de oliva: Aceite que se extrae del fruto del olivo, la oliva.
- Aceite de oliva virgen: 1)Aceite obtenido por procedimientos mecánicos
o por otros medios físicos que no produzcan alteración del líquido.
2) Aceite que sale de la oliva por primera presión del molino y sin los repasos
en prensa con agua caliente.
- Aceite de oliva extra virgen:Yo pensaba que se podía ser virgen, pero que lo de
ser extra virgen debía de ser la repera. Pues no, señores, en el aceite sí que se da
el extra virgen, que es el máximo distintivo de calidad. Además, en España tenemos
los mejores.
- Aceto balsámico - vinagre deMódena: Vinagre originario de la región italiana de Emilia Romagna, y sobre todo de la ciudad de Módena, que se obtiene a partir de un mosto
de uva cocida que sufre un proceso natural de fermentación y oxidación muy complejos,
que se lleva a cabo en toneles de roble, castaño y enebro, entre otros. Es uno de los mitos actuales de la gastronomía. Hay que advertir, sin embargo, que el vinagrede Módena que encontramos en la mayoría de supermercados es un vinagre normalito, sofisticado con un
jarabe oscuro como el de un flan al caramelo y algún estabilizante. Esto no significa que sea
malo, pero no tiene nada que ver con el auténtico; para serlo, tiene que llevar en la etiqueta
la palabra tradicional. Lo elaboran empresas familiares con medios artesanales y hay quien
dice que sólo se hacen unos 3.000 litros por año; otros elevan la cifra a 6.000, pero lo
importante es que es una producción limitadísima. Como es lógico, el precio es también
diferente. Una manera fantástica de degustar el aceto balsámico es con fresas. Sí, sí, no se
me asusten, vinagre con fresas, una receta bastante normal en Italia. Unas hojas de albahaca redondearán
este postre estival.
- Aditivo: Sustancia que se añade a algunos alimentos con diferentes fines: para texturizar,
para conservar, para colorear, etcétera. Hay trescientos sesenta y cinco, pero sólo se
utilizan más o menos la mitad. Es uno de las mayores líos del mundo de la alimentación y
una bola de nieve difícil de detener. Los aditivos son las famosas E que todo el mundo
detesta, pero hay que advertir que no todos son malos, ni mucho menos.
Aproximadamente el 50% son tan naturales como la sal; las gelatinas, que provienen de
algas; las celulosas, del mundo vegetal; las pectinas, de las frutas, etcétera. La cuestión es
quién le pone el cascabel al gato y aclara al público el desaguisado de tantos años, ya que
hay aditivos que no son ni naturales ni buenos y también hay quien hace cosas malas con
buenos aditivos. Aquí radica el problema, puesto que no tienen por qué pagar justos por pecadores.
- Adria: A) Compañía de aviación de Eslovenia. B) Marca de caravanas, una de las más
famosas del mundo. C) Agrupación francesa para el desarrollo y la investigación alimentarias.
D) Circuito de carreras en la provincia de Rovigo, enItalia. E) Hotel de la ciudad de Praga.
Que quede claro que no tengo nada que ver con ninguna de ellas.
-Agar-agar: Gelificantes de la familia de los hidrocoloides. Vale que suena a rollo, pero de
vez en cuando no va mal un poco de conocimiento científico. En lenguaje llano, esta gelatina,
que proviene de las algas, es la responsable de que desde 1998 se pueda hacer gelatina
caliente, una de las técnicas creadas en El Bulli que ha revolucionado el mundo de la gelées.
Y pensar que los científicos sabían desde hace años que el agar-agar no funde hasta 90º centígrados. Esto demuestra lo lejos que estaba el mundo de la ciencia del de la cocina.
FerranAdrià
ELPAIS.es> REVISTA DE AGOSTO - 02-08-2004 - h.
- Agua: Siempre que hablaba de los productos más importantes de la cocina solía
nombrar la sal, la leche y sus derivados, los huevos, el azúcar, la harina y alguno más,
pero nunca nombraba el agua, quizás porque no lo consideraba un producto en sí .
Debido a mi colaboración con la Bienal de Valencia, en la que el año que viene el
leit motiv será el agua, me he dado cuenta de lo importante que es y que en la cocina
está a la altura de la creación del fuego y de la utilización de la sal. Es seguramente el
primer ingrediente de la historia y presenta la característica de ser el único, o por lo
menos de los muy pocos, productos incoloros de la cocina.
- Aire: Lo que respiramos, bueno, por lo menos una parte de lo que respiramos,
porque hoy en día, con tanta contaminación, ya no sabemos ni qué respiramos.
Es también una textura nueva de El Bulli que ha sido objeto de mucho cachondeo.
Se trata de una textura muy aérea y por esto le pusimos aire y no eira.
¿Y qué diferencia hay entre un aire y una espuma en cocina? Veamos: si echan gel a
la bañera y la llenan de agua se formará un aire por encima del líquido. Si, por el
contrario, se ponen espuma de afeitar en la mano obtendrán la textura de la espuma.
¿Cómo se hace el aire? Pues se coge un líquido con lecitina (en algunos productos,
como la zanahoria, la remolacha o la manzana, no hace falta), se agita con un turmix
poco a poco y se va formando el aire. La espuma, por su parte, merecería un
capítulo entero.
- Albedo: Nombre que se da a la parte blanca que hay entre la piel y los gajos del
limón. No se suele utilizar, pero si la blanqueamos y la hervimos con un poco de
azúcar durante unos diez minutos, la escurrimos y la pasamos por el túrmix junto
con nata y mantequilla,obtendremos uno de los purés más maravillosos que yo
he probado.
- Alginato: Es un producto gelificante que se obtiene de un tipo de algas.
Si se mezcla con un jugo o un puré liquido en la proporción adecuada, y se
introduce a continuación en agua calcificada, da unas esferas sólidas por fuera
y líquidas por dentro. A esta técnica, utilizada enEl Bulli, la llamamos sferificación,
sin e. Ya sé que suena a chino, pero me hacía ilusión que conocieran esta técnica,
una de nuestras preferidas. Permite hacer, por ejemplo, cosas tan originales como
un caviar de melón, un huevo de espárragos o una yema de mango.
- Alma: Algo muy necesario para cocinar y que no suele aparecer en las recetas.
Se cocina con las manos, con la técnica, con el corazón, con la pasión, con el cariño,
con la reflexión, con la razón, con el cerebro... y también con el alma. ¿Qué es el alma?
Pues es lo que hace que un plato hecho con los mismos ingredientes, la misma técnica y
el mismo cariño salga a veces diferente. Los japoneses, con su filosofía zen, son únicos
en este concepto.
- Amankila: Uno de los hoteles más fabulosos del mundo, al menos para mí. El precio
también lo es, pero lo recomiendo a quien quiera hacerse un buen regalo. Pertenece a
la cadena Amanresort y está en la isla de Bali, cerca del pueblo de Manggis. El hotel
está situado en lo alto d euna colina que lo convierte en un mirador fantástico, cuenta con un servicio excelente y tiene sólo treinta y cuatro habitaciones. Tiene cuatro piscinas,dos restaurantes, un bar, una zona de masajes, una biblioteca, playa... y todo envuelto en un
lujo asiático, con mucha sensibilidad; nada que ver con el muchas veces cargante lujo
occidental. Y es sólo para sesenta y ocho personas como máximo. Cuando estás allí,
sientes como si el Índico fuera sólo para ti. Si Bali es la isla de los dioses, el Amankila
es el templo de la tranquilidad. Sino desean ir tan lejos, la misma cadena tiene en
Marraquech el hotel Amanjena.
Con la colaboración de XavierMoret.
Amargo
Ferran Adrià
ELPAIS.es> REVISTA DE AGOSTO - 03-08-2004 - h.
- Idea: Algo que no se sabe muybien de dónde sale y que es el punto de partida para crear. ¿De dónde salen lasideas? Pues, muy fácil, de la vida, es decir de viajar, leer, conversar,analizar, reflexionar, compartir. Ahora bien, tener una buena idea no significaque se convierta en un buen plato. Para esto hace falta tener un buenconocimiento del producto y de la técnica y una cierta sensibilidad. Ideas sí,pero bien desarrolladas.
- Importante: Palabra con laque me gusta definir a los colegas que admiro. Calificativos como el mejor y elnúmero uno pueden aplicarse en deportes y en pocas cosas más, pero sonimposibles en cocina. Importante, en cambio, sí que creo que se puede aplicar.Hoy cocinamos como los creadores de la nouvelle cuisine, que sonimportantes porque influyeron en muchos cocineros en el mundo. Ahí creo queestá la clave, lo que diferencia a los buenos cocineros, a los importantes.¡Ah! No hay nada como la perspectiva del tiempo para medir algo importante.
- Inducción: Algo que hace 10años nos parecía digno de la NASA y que hoy día está ya en muchas cocinasde hogares españoles.
La inducción es, sin duda alguna,el sistema calorífico de los próximos años. ¿Cómo funciona? Se genera bajo uncristal un campo magnético que, al poner encima un recipiente, calientadirectamente su base sin calentar el cristal de la placa. Parece milagroso,pero cuando la inducción está encendida, pasas
la mano por encima y no tequemas. Es el futuro hoy.
- Jugo: Aquí nos encontramoscon otro dilema del tipo fruta/fruto, mermelada/confitura. En esto, el lenguajecoloquial, el académico, el profesional y el legislativo no están de acuerdo.En principio, zumo sería el líquido obtenido al exprimir plantas, verduras ofrutos, mientras que llamaríamos jugo al líquido obtenido de la carne o delpescado. Esto es en teoría, pero en la práctica se habla también de zumos decarne y de jugos de frutas y verduras. La verdad es que zumo de gambas ocordero aún no hay, pero todo se andará. Por si no hubiera bastante lío, lalicuadora y el turmix o vaso mezclador ayudaron a complicarlo todo aún más. Anivel de reglamentación, en cuanto a los zumos, los hay de fruta, de frutoconcentrado, de fruta deshidratada y néctar. Por lo menos eso es lo queencontraremos en un súper. Si quiere un jugo o un zumo especial, hierva unminuto unos tallos de espárragos verdes, páselos por la licuadora y sazone elresultado con sal, pimienta y aceite de oliva. Un poquito de albahaca le irábien. Sirva bien frío este zumo, jugo o jugozumo de espárragos verdes.
- Kiwano: Fruta originaria deÁfrica, del tamaño de un mango con pequeños cuernos alrededor y sabor entreplátano y limón. Es otra fruta exótica más. ¿Cuántas llevamos ya? Vale la penarecordar que la mayoría de frutas alguna vez han sido exóticas, por lo que elkiwano seguramente dentro de unos años será una fruta de la región, como lapera, originaria de Asia Oriental y de Persia, el melocotón, originario deChina, o la manzana, originaria del Cáucaso.
Kleenex
- Kleenex: Invento maravilloso,ejemplo magnífico de usar y tirar. Creatividad Kleenex: uno de losproblemas que vive hoy la cocina y que se da también en otros campos. Lasociedad tan competitiva en que vivimos hace que lo que hoy es nuevo, en muypoco tiempo sea ya viejo, lo que provoca que muchas técnicas, conceptos yfilosofías no se desarrollen en todo su esplendor. Ir contra esta tendencia essin duda uno de los retos actuales: hay que disfrutar y reflexionar sobre loque se crea. -
- Leche: Otro de los productosdel Grand Slam de la cocina. ¿Qué sería de la cocina sin la leche y susderivados, sin la mantequilla, la nata, el yogur, los quesos, etcétera? Por nohablar de la pastelería. Hagan una prueba: cojan un libro de recetas y quitentodas las que llevan leche o derivados. Seguro que se les cae medio libro. ¡Ah!Y además su precio es asequible. Hablando de leche, en vez de hacer un arrozcon leche con leche de vaca, puede utilizar leche de coco. Para rematarlo,sustituya la canela por piel de limón rayada.
- Leer: Algo más que mirarcualquier cosa escrita. Leer un plato: ¿se puede leer un plato? En el sentidoestricto, no, pero sí en el conceptual. Sucede, por ejemplo, cuando somoscapaces de saber cómo comer el sushi, con la soja, el wasabi y el jengibre, ennuestra primera visita a un restaurante japonés. Sin que nadie nos lo explique,podríamos decir que estamos leyendo perfectamente el plato. Sería lo mismo siun japonés supiera cómo hacer un pan con tomate cuando le trajeran pan,tomates, sal y aceite. ¿Cómo leer un plato en alta cocina? ¡Uy! Esto mejor lodejamos para otro día.
- Mahonesa: Salsa que unosdicen que es de aquí (de Mahón, Menorca), y otros, los franceses, que es deallí (de Francia), pero que sin duda es una de las salsas universales. Por cierto,¿cuáles son las salsas universales y populares? Es decir, ¿cuáles son lassalsas que conoce casi todo el mundo? Ahí va una lista: mahonesa, ketchup,soja, tabasco... La verdad es que no hay tantas salsas que podamos encontrar enSidney, París, Nueva York, Tokio o Madrid. Curioso, la verdad. Un truco parahacer un litro de mahonesa rápida: deje las yemas con sal, vinagre y agua unminuto. El vinagre cocerá un poco las yemas y podrá añadir el aceiterápidamente, y no gota a gota.
- Mar y montaña: Movimiento,estilo o característica (la verdad es que no sé muy bien cómo definirlo) de lacocina catalana que nos sirvió en El Bulli, allá por 1987 o 1988, como fuentede inspiración, una vez revisado y actualizado, para crear uno de los estilos(y en este caso sí que vale la palabra). Forma parte de lo que podríamos llamarmediterranización de nuestra cocina. El mar y montaña salía de la combinaciónentre un elemento procedente del mar y una carne. En la cocina tradicionaltenemos los ejemplos del pollo con langosta, la sepia con albóndigas o lasnécoras con caracoles. En El Bulli hemos hecho, entre otros platos de mar ymontaña, tuétano con caviar, escabeche de perdiz con langosta, alas de pollocon langosta, mollejas con calamares, espaldita de conejo con pulpitos, bacalaocon alubias, morro y oreja, carpaccio de vieiras y foie gras de pato.
- Marchesi, Gualtiero: Cocineroitaliano, mejor dicho, el cocinero italiano contemporáneo por antonomasia. Fueel cocinero que llevó la filosofía de la nouvelle cuisine a Italia y elque modernizó el mundo de la pasta. Tiene el mérito de haber creado un estilopersonal y una escuela, la Escuela Marchesi, algo que muy pocos cocineros en elmundo pueden decir. Actualmente tiene su restaurante y hotel en L'Albereta, enFranciacorta (Lombardía), a unos cien kilómetros de Milán. Allí cuenta con unentorno mágico: los Alpes y el lago de Iseo. Es otro de los grandes.
Marks and Spencer
- Marks and Spencer: Los supermercados de los grandes almacenes Marks and Spencer que he visto enLondres (no los que estaban en España) son los más vanguardistas que conozco.Todos los productos elaborados (zumos, sopas, etcétera) son de una calidadfantástica. Siempre hablamos de un término medio, por supuesto. Da gusto verlas verduras preparadas para hacerlas grillé o para hacer un chop-suey.Lo dicho: unos súper adelantados a su tiempo. ¡Ah! Cuidado, sólo estoy hablandode la comida de Marks and Spencer. De los otros productos no opino.
- Maximin, Jacques: Cocinerocon el que seguramente la historia no será justa. Para mí ha sido el cocineromás genial -ni mejor, ni importante, ni influyente-, genial, que yo heconocido. Su libro me inspiró a principios de los años ochenta y una frasesuya, que escuché en una demostración que hizo en Cannes en el año 1987, cambiómi vida. Era ésta: "La creatividad es no copiar". Creo que ha sido elcocinero creativo técnico-conceptual más importante de la historia moderna dela cocina. Y pensar que hoy día la mayoría de jóvenes cocineros no le conoce.Él fue el primero en rellenar en la alta cocina las flores de calabacín, perocomo es una receta complicada, les sugiero que las hagan rebozadas y fritas ylas sirvan con especias marroquíes en salado, y con miel y azúcar en dulce.
- Maxim's: Abierto en 1893,este restaurante fue un icono de la alta sociedad, de la jet-set deverdad, durante muchos años. Que si Onasis, que si Dalí, que si noblezaeuropea... El que no iba a Maxim's no era nadie. Cuarenta o cincuenta añosdespués de su época dorada, seguramente es aún hoy el restaurante más conocidodel mundo, un fenómeno difícil de explicar, ya que actualmente no está en el candeleroen gastronomía. Hoy día no hay ningún restaurante comparable a lo que significóMaxim's en su día.
- Menú: No hay una única manerade ordenar un menú, sino que hay muchas y muy diferentes, según las distintasculturas y tradiciones y según la filosofía del cocinero. Por ejemplo, en lacocina china la sopa va al final y en la japonesa va al principio. En lacultura occidental, lo frío va antes que lo caliente y el pescado antes que lacarne, pero después de muchas experiencias estoy convencido de que lo que hayque tener claro es que el placer es el único orden que importa.
- Mediterráneo: Espacio dondese desarrolla la cocina mediterránea. No se olviden, por favor, delMediterráneo africano y asiático, que parece que no existen y al menos son tanimportantes como el europeo, por no decir más, en la historia de la cocina.Digo esto porque cuando me hablan de la cocina mediterránea y de la importanciadel tomate, del aceite de oliva, etcétera, yo respondo que estos productosestán en muchas partes del mundo, pero lo que no hay es el sentimiento, lasensibilidad que se da en el Mediterráneo. Para mí, esto es lo que da unapersonalidad diferente a la cocina mediterránea.
- Mermelada: Diferenciarmermelada y confitura es uno de los líos que me han acompañado toda mi vidaprofesional. No es tan fácil como pudiera parecer, ya que una cosa es lo quedice la alta cocina y otra la que opinan los fabricantes. En principio, ladiferencia básica entre confitura y mermelada es que en la primera tiene quehaber trozos y en la segunda no. Pero la verdad es que a veces he compradomermelada que parecía confitura o al revés. Que quede claro, sin embargo, que apesar del lío nominal hay mermeladas y confituras muy buenas en el mercado. Ahíva una idea para una mermelada de naranja original. O quizás es una confitura.Añadan dados de gajos de naranja fresca a la mermelada o confitura y obtendránalgo diferente: ni mermelada, ni confitura. Es para liarlo un poco más.
Minimalism0-
- Minimalismo: Estilo que dalugar a recetas formadas por un mínimo de elementos con los que se intentaofrecer el máximo de magia. Ya sé que magia es una palabra difícil decuantificar, y esto hace que no sea fácil ver la diferencia entre minimalismo ysimplismo, una línea difícil de superar, también para mí y para nuestra cocina.Pocas veces utilizamos nombres de movimientos artísticos, pero en este caso estan evidente que es mejor no buscar tres pies al gato. Un ejemplo: lasminimalistas y mágicas patatas fritas, ¿o alguien se atreve a decir que sonsimplistas?
- 'Mise en place': Término quetoda la cocina profesional conoce y que suena a chino al cocinero casero. Setrata de todo el tiempo que se dedica a la preparación para que cuando empiezael servicio en el restaurante los clientes no tengan que esperar. La ventaja deun restaurante es que dispones de cocineros y ayudantes, mientras que en casa todote lo haces tú.
- Mibu: Uno de los restaurantesúnicos del mundo, por no decir el que más. Está en Tokio, tiene una sola mesapara ocho personas y no se puede reservar. O sea, o vas con alguna de laspersonas que llevan años yendo (así es como yo lo conocí) o es prácticamenteimposible. El señor Ishida es un cocinero mágico. De los que he conocido, es elque más cocina con el alma; ve cosas en la naturaleza, en la vida, que a losdemás nos cuesta ver. Conocer a este cocinero ha sido una de las experienciasmás importantes de mi vida profesional.
- Nata: Producto derivado de laleche, vital e imprescindible en la pastelería francesa. Si acudimos a loslibros históricos, veremos la casi nula utilización que se hacía de la nata enlos postres típicos de nuestras autonomías. Si hacemos memoria con los postresque hemos probado, lo constataremos. Otra cosa es que desde hace algunos añosun hojaldre de nata se considera un postre nuestro, tanto como una cremacatalana o un arroz con leche. Una manera divertida de azucarar la nata estriturar caramelos de miel y añadirlos a la nata montada. Para acompañar unasfresas puede ser ideal.
- Navidad: Festividad en la quese celebran grandes banquetes familiares y en la que cae por los suelos miteoría sobre el producto caro y barato. Me explico: una de mis filosofías másimportantes es poner al mismo nivel una patata y una langosta, o una almendratierna y el caviar. Es decir, pienso que un producto es bueno porque es bueno,no por el precio que cuesta. Pero, ¿por qué será que en Navidad cada uno,dentro de sus posibilidades, compra siempre lo más caro? La verdad es que yotambién lo hago, pero prometo que sólo por estas fechas. Y es que al final lasreglas están para romperlas.
- Nitrógeno líquido: Elnitrógeno es uno de los gases que, junto con el oxígeno, componen el aire.Pero, ¡eureka!, el nitrógeno a -196ºC se transforma en un líquido insípido einerte que se puede utilizar en alimentación. De hecho, hace tiempo que seutiliza, pero no era normal en la alta cocina hasta hace unos años. En ReinoUnido ya se utilizaba hace más de cien años para hacer sorbetes, pero laprimera vez que yo lo vi fue en un documental en Francia sobre mediados de losnoventa donde Hervé This (uno de los científicos del movimiento de gastronomíamolecular) le enseñaba a Michel Bras, el cocinero del Laguiole, elfuncionamiento de este gas. La verdad es que no le hicimos mucho caso, pero hoyes un producto que ha entrado en la alta cocina con el que se pueden hacercosas imposibles, como un sorbete de naranja con sabor a naranja reciénexprimida, un sorbete de gin-tonic con todas sus burbujas o una trufa depistacho líquida por dentro. Y esto es sólo el principio. Y pensar que loscocineros hemos tardado cien años en darnos cuenta de sus enormesposibilidades.
'Nouvelle cuisine'
- 'Nouvelle cuisine':Movimiento culinario que nació en Francia a principios de los años setenta,poco después del Mayo del 68. De una manera recurrente y simplificadora, aúnhoy hay gente que lo identifica con plato grande y ración pequeña (lo que nosignifica que a veces, en efecto, suceda esto). Lo que hizo este movimiento fueque los cocineros de alta cocina volvieran a pensar después de la dictadurarecetil de Escoffier, que había desembocado en que cocinar era sólo copiarrecetas. Algunos cocineros se rebelaron contra esta imposición y MichelGuérard, los hermanos Troisgros, Alain Senderens, Paul Bocusse y otroscambiaron así el curso de la alta cocina. En 1973 se hizo un decálogo de la nouvellecuisine que, la verdad, si lo analizamos con lo que se entiende hoy porcocina contemporánea, aún continúa vigente en un 90%:
1. No cocerás demasiado.
2. Utilizarás productos frescosy de calidad.
3. Aligerarás tu carta.
4. Te iniciarás en las nuevastécnicas.
5. Quitarás adobos yfermentaciones.
6. No utilizarás el rouxy las harinas en las salsas.
7. La mousse vuelvefría, caliente o helada.
8. Las cocinas regionales seránrevisadas.
9. Preservarás el sabor de losproductos.
10. Te abrirás a las cocinasexteriores.
¡Ah! Por favor, que nadie diga que la nouvelle cuisine está muerta. El 95% de lo que sirven enrestaurantes de aquí o de allí, si no es cocina tradicional, deriva o tieneinfluencias de la nouvelle cuisine.
- Nola, Ruperto de: Ruperto deNola, también conocido como Mestre Robert, era el cocinero mayor del reyFernando, que reinó en Nápoles entre 1423 y 1494. De Nola es importante por serel autor de uno de los tratados de cocina más antiguos de los publicados enEspaña, y también uno de los más populares del siglo XVI. Apareció a principiosdel siglo XVI con el título de Llibre del coch, en la primera edicióncatalana, y con el de Libro de guisados, manjares y potajes en suedición castellana. Hay escasas noticias sobre Ruperto de Nola; lo único quepodemos decir es que fue seguramente uno de los cocineros más importantes deEuropa y que su libro fue de los primeros de gastronomía publicados en la Península. Es,por lo tanto, un personaje imprescindible como punto de referencia en lahistoria de nuestra cocina.
- Nuevos 'raviolis': Poranalogía con los raviolis tradicionales, elaboración que consiste enenvolver un producto con láminas de otro producto (y en algunos casos del mismoproducto). Se diferencia de los raviolis clásicos en que o bien sesustituye la pasta por una de las nuevas pastas o bien el nuevo presenta unapersonalidad muy diferenciada, o ambas cosas. Ejemplos: raviole detocino ibérico y habitas, ravioli de láminas de berenjena y yogur.
- Olfato: Sentido que sirvepara oler la comida y otras cosas, y que en gastronomía utilizamos sobre todocon el vino y casi nunca cuando comemos. ¿Será por los cachetes que nos dabancuando éramos pequeños y olíamos la comida? Sea por lo que sea, la verdad esque el olor de una ostra o de un melocotón son realmente mágicos. Si quierehacer un experimento divertido, coja una ramita de tomillo, romero, albahaca uotra hierba, y vaya oliéndola mientras come otra cosa. La va acercando yalejando de la nariz, según la intensidad que desee. De este modo podrá comeralgo al romero, al tomillo o a lo que sea sin tenerlo en el plato y condistintas intensidades.
- Paladar: Algo que dicen tenermuy desarrollado los gourmets. ¿Será cierto? Paladar mental: capacidadpara retener en la memoria sabores básicos de productos o combinaciones de losmismos, lo cual permite en muchas ocasiones prever el resultado de unadeterminada combinación sin tener que elaborar o probar. No se impresionen.Está chupado. Es sólo cuestión de entrenamiento.
Pasión por la fruta
- Pasión por la fruta: Esto es lo que sucede en nuestra cocina. Para mí, la fruta es uno de los productosmágicos, el que tiene el gen más marcado, junto a especias y hierbasaromáticas. La prueba es que la mayoría de veces, con los ojos cerrados puedesadivinar qué fruta tienes delante. Además se trata de un producto único encuanto a la aportación de sabores básicos en un plato. El ácido y el dulceestán siempre presentes en su composición, y a veces también el amargo, por loque un pequeño trozo de fruta es muy complejo en cuanto a gustos básicos. Paramí es imprescindible, tanto en el mundo dulce como en el salado. Fruta de lapasión: una de mis frutas preferidas. Tiene muchas variedades o familias y enesto hay un poco de lío. Que si maracuyá, que si fruta de la pasión, que sigranadilla... Por nombres que no quede. Les recomiendo una caipirinha defruta de la pasión, hecha con, cachaça, azúcar, zumo de fruta de lapasión y hielo. ¡Es fantástica! Si no, una versión del mojito, sustituyendo ellimón por fruta de la pasión, también puede ser una solución.
- Pasta: Uno de los alimentosuniversales. Los árabes dicen que la inventaron ellos, los chinos dicen quenació en su país y los italianos no te digo. ¡Ah! Y mi madre dice que loscanelones son catalanes. ¿Quién tiene razón? La verdad es que da igual, pero nohay duda de que la pasta se ha expandido por todo el mundo.
- Patatas: Producto maravillo,bueno y barato. Es curioso que cuando nombramos productos mediterráneos nosolemos pensar en ella y sí en el tomate y en el aceite de oliva, cuando lapatata es uno de los productos que más consumimos. Igual que el tomate, lapatata es un producto joven en nuestra cocina (tiene unos 200 años, más omenos), por lo que la extraordinaria tortilla de patatas o las famosas patatasfritas son relativamente recientes en nuestra historia gastronómica. Otra cosacuriosa: en todas mis comidas en restaurantes asiáticos nunca he comidopatatas. ¿Y usted? Sustituyen las patatas por otros tubérculos que aquí no conocemos.Por qué las patatas no han entrado en la cocina china es uno de los grandesmisterios de la gastronomía.
- Peck: Tienda mítica degastronomía abierta en 1893 y situada en el número 9 de la Via Spadani,de Milán. En ella se pueden comprar los manjares más importantes de Italia yalgunos del extranjero. Por ejemplo, el mejor jamón de cerdo ibérico y el mejorparmesano reggiano o gorgonzola, sin contar las fabulosas pastas o losmejores aceites de oliva italianos. En Peck hay además una de las mejoresbodegas de vino que uno puede soñar. Si viajan a Milán no dejen de visitar estatienda, aunque sólo sea para mirar. Y si no les da corte, pidan que les enseñenlas cocinas. Son aún más geniales que la tienda.
- Percebe: Algo por lo que nosvolvemos locos muchos españoles y que la mayoría de extranjeros no conoce. Esuno de los pocos productos que casi sólo se come en España. Sería divertidocontar cuántos productos se comen sólo en España. No crean que hay tantos, yaque hablo de productos, no de elaboraciones. Bueno, a lo que íbamos: el percebees un molusco... ¡Mentira! Esto es lo que yo pensaba que era, y como yo muchos,ya que el percebe se asocia más con esta familia que con un crustáceo, que eslo que en realidad es. Así, pues, por extraño que parezca, el percebe es de lafamilia de las gambas, de las cigalas o de los centollos y no de las almejas ode los mejillones. Otra curiosidad: los pulpos y los calamares son cefalópodos,una subfamilia de los moluscos; o sea, que una ostra y una sepia son hermanos oprimos. Mira que es curiosa la naturaleza. Aunque hay percebes de otroslugares, no hay comparación: los gallegos son únicos, con permiso de la costacantábrica.
Perfección-
- Perfección: Algo odioso deconseguir y que creo que no se tiene que buscar en un trabajo. Uno puede serresponsable y muy profesional, para que todo salga lo mejor posible, lo que másse acerca a nuestra idea, pero querer buscar la perfección no lleva a ningunaparte porque no hay una perfección, sino muchas. Más que buscar a la perfección, si acaso hay que dejar que ella te encuentre a tí.
- Personaje: Persona relevanteen un ámbito concreto. En gastronomía podría ser, por ejemplo, Curnonsky,pseudónimo con el que se conoce a Maurice Edmon Sailland. Fue seguramente elescritor y periodista con más influencia del siglo pasado (con permiso deChristian Millau y Henry Gault). En 1927 fue elegido Príncipe de losGastrónomos, a través de un plebiscito celebrado por un periódico. Fue uno delos padres de la crítica y prensa gastronómicas.
- Perro: Animal de compañía quese caracteriza por ser muy amigo del hombre. En Corea, sin embargo, no piensanasí. ¡Los muy bestias se lo comen! ¿Bestias? Un momento: para nosotros essorprendente, pero también es cierto que una ovejita, un ternero o un conejo noson muy diferentes. Somos unos bestias, la verdad, y cuando me pongo en esteplan, entiendo a los vegetarianos. ¿Y qué decir de una linda sardina o de unabella dorada? Nada, que es mejor no seguir.
- Pimiento: Único producto porel que tengo aversión (increíblemente me vuelven locos los de Padrón) y con elque no cocino nada, ya que difícilmente puedo dar algo con lo que yo nodisfrute. Ahí va una lógica reflexión: difícilmente puedas cocinar algo que note gusta comer.
- Pinocho: Uno de lospersonajes míticos de la literatura infantil, del cual no les voy a hablar hoy,ya que de lo que quiero hablar es de un lugar mágico que hay en la entrada de la Boquería,el mercado de las Ramblas de Barcelona. Juanito, el alma mater dellugar, es una de las personas imprescindibles de Barcelona. Un desayuno a lassiete de la mañana con callos, chanquete frito o fricandó tendría que ser algoobligatorio para alguien que quiera conocer Barcelona. ¡Ah! Si no quieren ir alas siete, esta abierto hasta las cuatro de la tarde, más o menos.
- Pintada: A) Escrito en lapared para expresar una protesta. B) Ave que, asada, es fantástica, pero que sinos la traen demasiado seca hay como para hacer una pintada de protesta.
- Pingüino: Ave patosa nadafrecuente en gastronomía, pero que puede resultar ideal para completar unartículo cuando te faltan unas pocas líneas. Por cierto, ¿alguien ha probado unpingüino a la brasa?
- Piñón: Semilla o"piñón" de la piña, o estróbico de la piña. De manera silenciosa ysigilosa se coloca en el mundo de los frutos secos, sin ser un fruto seco, enotra de las maravillosas transacciones naturaleza / comercio. Una idea para unasalsa fría: ponga piñones a freír en aceite de girasol y, cuando esténdoraditos, sin quemarse, déjelos entibiar y tritúrelos con un turmix.Sazone después con sal y habrá obtenido una vinagreta (sin vinagre) paraensalada. Bueno, bien pensado puede añadir un poco de limón, que no irá nadamal.
- Piñón tierno: Lo mismo queantes, pero cuando está tierno. Si es capaz de pelar los piñones de uno a uno,conseguirá uno de los manjares más maravillosos que conozco, el caviar blanco.
- Pistachulín: Un pistacho quees chulín, ¡Caramba con los nombres! Pero, bueno, al final uno bautiza comoquiere. El pistachulín es un fruto seco envuelto en crocante muy fino, o turrónen idioma casero, de modo que se obtiene una forma aireada y atractiva. En fin,que queda bonito. La primera vez que se hizo fue con un pistacho y de ahí vieneel nombre.
Point, Ferdinand
- Point, Ferdinand: Cocinerofrancés que ofició en el mítico restaurante La Pyramide,de Vienne, escuela de la mayoría de cocineros de la época. Por él pasaronalgunos de los creadores del movimiento de la nouvelle cuisine. En La Pyramide oficiaactualmente Patrick Henriroux. El motivo por el que he trufado este diccionariocon algunos nombres míticos de la gastronomía (sólo los más importantes) espara que conozcan a la gente que ha contribuido y ha influido en la historia dela cocina.
- Polo, Marco: Otro de losgrandes maestros de la fusión en la cocina. Sus viajes a China en el siglo XIIIinfluenciaron la cocina de Occidente. Por lo menos eso dicen. También se afirmaque la pasta es una de sus aportaciones y yo no voy a discutirlo. Es curiosoque desde aquella época no ha habido una gran transacción gastronómica entreOriente y Occidente, o entre Europa y China. Hay cientos, e incluso miles, deproductos chinos que aún no conocemos, así como muchas de sus elaboraciones.
- Práctico, El: Libro decabecera de los inicios de mi carrera de cocinero, cuando trabajaba lavandoplatos en Castelldefels y por las noches me iba de juerga. Miguel Moy, el jefede cocina, me lo hacía estudiar a fondo y me preguntaba por la mañana. Yo, aúncon resaca, tenía que contestar. Es una obra que podríamos definir como laversión española de la guía culinaria de Escoffier. Domingo Rabaso y FernandoAneiros la escribieron en 1927 y todavía le tengo un cariño entrañable, ya quefue mi primer libro de cocina.
- Precio: Lo que cuestan lascosas, en este caso los productos de cocina. No me quiero extender, ya que hehablado varias veces de este tema, pero voy a darles un consejo para cuandococinen: hagan un esfuerzo de imaginación y piensen que todos los productos cuestanlo mismo. Hagan la prueba: piensen que un kilo de patatas cuesta lo mismo queun kilo de caviar y ya verán como pelan las patatas de otra manera.
- Presión: ¿Hay presión en laalta cocina? Es una de las preguntas que más me hace la prensa. La respuesta:presión es coger un pico y una pala a 40º o no llegar a final de mes porque nocobras mucho y tienes dos hijos. Seamos serios: somos unos privilegiados y sialguna vez nos sentimos presionados, a aguantarnos toca.
- Productos: Cosas que sirvenpara hacer algo, es decir, lo que se produce o elabora.
- Producto cultivado: Productonormalmente del mundo vegetal que pasa por la mano del hombre.
- Producto de alimentación:Elemento principal para cocinar. Sin ellos no hay cocina, al menos hasta que nose dé la cocina virtual.
- Producto elaborado: Aquí haylío. Por ejemplo, ¿la pasta es un producto o una elaboración? ¿Y un embutido?Bueno, lo dejamos en producto elaborado y todos contentos.
- Producto natural: De lanaturaleza, desde la sal hasta el petróleo. Hay productos naturales buenos ymalos, y hasta mortales, como algunos venenos.
- Producto salvaje: Como teníanque ser todos los productos en tiempo de Noé, Caín y todos estos señores. Esdecir, los animales que se comían. Hoy se considera así a los animales que secazan o a los que se pescan. Tienen que ser animales, eso sí. También puedenser silvestres, pero aún no hay espárragos salvajes.
- Producto sintético: Que seobtiene por procedimientos mecánicos, electrónicos o industriales y que imitana los naturales. Es decir, ni son naturales, ni químicos. La verdad es que hayun lío en esto del natural, químico, sintético.
- Producto químico: La sal esuna composición química; la industria química es otra cosa.
Raro
- Raro: Lo que decimos cuandoalgo no nos gusta demasiado y no nos atrevemos a ser sinceros. Pero que quedeclaro: no pasa nada si algo no le gusta. Lo dice y ya está. Lo prefiero milveces al famoso sonsonete que indica que algo es "raro, raro, raro".La libertad es la principal cualidad de las personas y no tiene que pasar nadaporque sean sinceras. Otra cosa es que algo que no te guste signifique que estámal hecho. Y al revés: que te guste no significa que esté bien hecho.
- Realidad: Lo que a uno le vabien; es decir, lo que encaja con nuestros intereses. Si pocas veces somosobjetivos, con la realidad... Bueno, probemos otra definición, a ver si lesgusta más: uno es lo que los demás dicen que es. Ésta es la realidad. La verdades que la mayoría de veces es mejor no saber qué es la realidad.
- Restaurante: Lugar quecrearon los cocineros en paro hace más de dos siglos. A consecuencia de la Revolución Francesa, los cocineros que estaban con los nobles se quedaron sintrabajo y decidieron montar algo por su cuenta. El primer restaurante, tal ycomo los entendemos ahora, fue fundado en 1782 y lo abrió un tal Beauvillers,en la calle Richelieu de París y lo llamó La Grande Taverne de Londres. Sin embargo, unos años antes, en 1765, un talBoulanger abrió un local al que ya llamó Restaurant. Al menos eso dicen losfranceses. El restaurante Botín de Madrid, sin embargo, fue abierto en 1725. Enfin, misterios de la historia.
- Revolución: Movimiento que sehace con la intención de mejorar algo. Revolución china: una revolución que nofavoreció a la cocina, ya que fue la causa de que la cocina más grande delmundo no evolucionara. Esto pasaba a mediados del siglo pasado y gracias a elloen Europa pudimos seguir creyendo que éramos los inventores de la cocina.Ahora, sin embargo, hay que estar alerta, ya que si China despierta se nosacaba el chollo. Un plato de inspiración china: un salteado de costilla de cerdocon buey de mar. Corte las costillitas en trozos de cinco centímetros,rehóguelas en una sartén, añada el buey de mar a trozos y siga salteando.Sazónelo todo con cilantro, ajo y jengibre y remátelo con salsa de soja. Escomo si estuviéramos en Shanghai.
- Riesgo: Algo que uno asumecuando no hace cocina de recetario; es decir, cuando no tiene una receta dondebasarse. Este riesgo alcanza su máximo nivel cuando se quiere crear. Por tanto,si uno no es amigo de los riesgos, lo mejor es no crear. Aunque tiene quequedar claro que este riesgo, este morbo creativo, es el que te da vidilla paracontinuar, al menos a nosotros.
- Ritmo: Elemento esencialcuando bailamos y también cuando comemos. Varía según el tipo de cocina. Encasa, cuando comemos un plato único, ni existe, pero cuando vamos a un buffetviene marcado por uno mismo. Si vamos de tapas, como falle el ritmo ytarden más de la cuenta en traer la segunda tapa te vas a otro bar, y en unrestaurante con menú degustación es imprescindible un ritmo rápido para quetodo tenga sentido. Veamos un ejemplo: en un menú de cinco platos, sólo quetarden cinco minutos más entre plato y plato ya son veinticinco minutos más; enuno de diez son cincuenta minutos y en uno de quince, setenta y cinco. Esentonces cuando una cena gastronómica se convierte en un auténtico soponcio.
- Robuchon, Joel: Cocineroque hizo, o hace, porque aún cocina, de la perfección una genialidad, y al queyo nunca podré agradecerle lo bastante la aportación que hizo para mí y para ElBulli cuando en 1994 apostó por nosotros. Se jugaba mucho en el envite y creóen Francia una polémica sin precedentes. En aquella época, Robuchon estabaconsiderado como el mejor cocinero del mundo y él fue el primer responsable deque Francia mirase con respeto a España en el mundo de la cocina profesional.
Sacarina
- Sacarina: Producto edulcorante que tiene una imagen saludable y fantástica. Lo tomamos sobre todo con el café. Sólo una objeción: se obtiene del petróleo. No hay por qué escandalizarse, ya que el petróleo es un producto que sacamos de la naturaleza.Otra cosa son sus derivados, pero no todo lo del petróleo es contaminante por lo que parece-
- Sal: El producto. Sin duda alguna, el producto rey por excelencia. Sin este producto, la cocina sería otracosa. ¿Quién fue el primero al que se le ocurrió? No nos ha llegado su nombre,pero fue sin duda "el cocinero" más creativo y genial de la historia.
- Sazonar: Algo necesario parala mayoría de productos, para sublimar el sabor. Normalmente, se realiza consal, y a veces con pimienta, pero reflexionando me he dado cuenta de que no esasí con todos los productos. Una de las maneras de diferenciar los productossería entre los que tienen que ser sazonados y los que no, ya que hayproductos, como las frutas y los moluscos, que no se sazonan. También podríamoshablar de otro tipo de sazonamiento, mucho más complejo, pero esto queda paraotro día.
- Schilling, Marketta:Creadora, junto a su marido, Hans, de El Bulli. En los años sesenta y setentacorrían muchos rumores, historias y casi leyendas sobre ella. Se decía, entreotras cosas, que era una espía rusa y que por esta razón se había instalado enCala Montjoi. No hay nada de eso. Marketta Schilling es simplemente una personaque creyó en un proyecto y que poco a poco lo fue haciendo mayor. Sin dudaalguna, ella fue y será siempre el alma de El Bulli.
- Secretos: Algo que no setiene que contar y que siempre acabamos contando.
1. No sé si los cerdos secuentan secretos, pero me parece que no.
2. Parte vetada del cerdo, pococonocida (si es ibérico, mucho mejor), que, hecha a la barbacoa, con unacocción jugosa, es algo maravilloso.
- Sentidos: Por donde sentimos.También en la comida la vista, el olfato, el tacto, el gusto y, en mucha menormedida, el oído son los mecanismos que tenemos para tener las sensaciones. Apartir de esto, en El Bulli tenemos un método creativo en el que creamos platosteniendo en cuenta cómo afectan a los sentidos. Pensamos en los colores y enlos olores y en el contraste de temperaturas o de texturas y procuramos agitarlos gustos básicos o matices al paladar. Ésta es una de las características másimportantes de nuestra cocina.
- Sexto sentido: Si lossentidos son las sensaciones, el sexto sentido son las emociones y la razón, esdecir, lo que nos permite reflexionar. Se trata de entender la ironía, laprovocación, el sentido del humor, el cariño y todo lo que diferencia a loshumanos de los animales.
- Shabu-shabu: Fonduejaponesa que, por lo que me contaron, procede de Mongolia. Apunten esta recetacasera: pongan agua en la cazuela, la mejor carne (entrecotte vetado,por parecido la mejor; allí utilizan carne de Kobe o matsushita) yverduras, col, shitake y cebolla tierna en una bandeja. Vayan cocinadoen la fondue, primero la carne y después la verdura. Se sirve condiferentes salsas; en casa pueden hacer una de soja, aceite de sésamo y cebollinopicado. Para acabar hiervan pasta japonesa, la más fina posible, en el mismocaldo. El resultado es un plato completo como pueden ver, un cocido madrileñodiferente.
- Simbiosis: Que secomplementan, que se ayudan. Simbiosis mundo dulce / mundo salado: Uno de losgrandes pilares de la cocina de El Bulli. Los ingredientes, las preparaciones eincluso el vocabulario de uno de los mundos pasa al otro y viceversa. Ejemplos:sorbetes salados, ensaladas dulces, piruletas de snacks, aceite de olivaen postres, entre otros.
Sorbete
- Sorbete: Líquido o purétexturizado sin materia grasa y pasado por una sorbetera hasta alcanzar unatemperatura de -4º C. En general se hace con fruta, pero también los hay deverduras y de otros productos. Ésta sería la definición coloquial; laprofesional queda para los profesionales.
- Sorbete a la parrilla: Estoes la cuadratura del círculo. ¿Cómo conseguirlo? Haga un fuego y cuando lasbrasas estén bien rojas, las apaga con aceite. Conseguimos así un aceite debrasas. Después, lo sirve con un sorbete de espárragos o de alcachofas, porejemplo. Si lo quiere dulce en vez de salado, ahume un jarabe de pastelería; esdecir, agua y azúcar será la solución.
- Starck, Philippe / Schrager,Ian: Philippe Starck es el diseñador francés seguramente más influyente de hoydía. Ian Schrager, por su parte, fue promotor entre otros del famoso Studio 54,de Nueva York. Juntos han revolucionado el mundo de los hoteles de lujo deciudad. El Hotel Royalton de Nueva York, el Sanderson de Londres o el Clift deSan Francisco son iconos de lo que se puede considerar hoteles de diseño, boutiqueo fashion. Sin duda hay un antes y un después de esta colaboración entredos creadores únicos, que por desgracia creo que ha terminado.
- Sushi: Después de comerbastante sushi, de leer varios libros sobre el tema, de estar dos veces enJapón y de que mucha gente se ofreciera a explicarme todo sobre el sushi, loúnico que les puedo decir es que se trata de una preparación pequeña de uno odos bocados, de arroz hervido, que originariamente se hacía con pescadofermentado, después con pescado fresco y ahora con lo que le guste. Dentro delsushi hay varias familias, como niguiri, maki, etcétera. Por cierto, no sepierdan la barra del restaurante Shunka en Barcelona, situado cerca de lacatedral, en la calle Sagristans. Si quiere hacer una divertida salsa soja /mahonesa, ahí va la receta: pongan una hoja de gelatina en remojo y fúndanladespués con un poco de salsa de soja; añada 180 gramos más de esta salsa y móntenla con elturmix, con el brazo de montar clara. Obtendrá una salsa ideal para lastempuras de verduras; es decir, para las frituras de calabacín, espárragos,pimientos, etcétera.
- Taillevent (Guillaume Tirel):Patrimonio de la gastronomía, Taillevent es el nombre con el que fue conocidoGuillaume Tirel (1310?-1395), chef francés que ha pasado a la historia por haberescrito Le Viandier, libro que se cree que es el primer tratadoprofesional de cocina escrito en Francia. Fue elaborado a petición de Carlos V,de quien Taillevent fue cocinero. En aquella época sólo había cocinerosprofesionales con los reyes o nobles, ya que no existía la restauración como laentendemos hoy día. Es una lástima que en el siglo XIV no existiera lafotografía, la única manera de que quede constancia de cómo era la comida. Conlas recetas podemos hacernos una buena idea, pero no definitiva. Nos quedaimaginar las recetas leyéndolas, algo difícil pero divertido.
- Taller: Hay talleres dearquitectura, de moda, de mecánica, de confección... Hay talleres de casi todoslos trabajos, incluso últimamente de cocina. En 1997 decidimos en El Bulliseparar la creatividad de la producción, como hacen muchos otros negocios; esdecir, decidimos crear un I+D para El Bulli. Por lo que parece fue una buenaidea, ya que nos ha permitido crear, estudiar y sobre todo aprender del mundode la cocina. El único problema es su coste. Hagan números y se darán cuenta:seis personas, gastos generales, viajes, documentación, etcétera. Sin embargo,creo que en el futuro se hablará de los talleres de cocina sin que causesorpresa, de un modo normal, como se habla hoy de los talleres de otrosoficios.
Tapa
- Tapa: Una forma de entenderla vida, más que un tipo de cocina. Es uno de los grandes inventos de la cocinaespañola, pero es muy difícil definir una tapa. Cuando me preguntan los colegasextranjeros, les digo que es un plato para compartir para el que normalmente nose utiliza cuchillo y que se suele comer de pie. Circulan varias teorías sobrecómo se inicio el mundo de las tapas: que si el rey no sé qué, que si eranrodajas de embutidos que servían para tapar el vaso... Yo les suelo decir a losextranjeros que las tapas son, sobre todo, el alma de Andalucía. Ahí va lareceta de una tapa divertida: coja una patata mediana, córtela a finas rodajas,como para hacer una tortilla, y póngalas una encima de otra. Pínchelas con unabrocheta pequeña y fríalas con aceite de oliva, con unos dientes de ajo,tomillo y romero, hasta que quede crujiente por fuera y jugosa por dentro.Sazone con sal y a disfrutar.
- Técnica: Una de lasdefiniciones más difíciles. Siempre que me lo preguntaban me hacía un lío, perocreo que ahora ya lo tengo:
1. Conjunto de procedimientosde los que se sirve, en este caso la cocina, para hacer las elaboraciones.
2. Cada uno de dichosprocedimientos. Es decir: para hacer un coche hace falta la técnica de hacercoches; para hacer la rueda, la técnica de hacer ruedas; y para hacer caucho,la técnica de hacer caucho... Bueno, paro, ya que me parece que ha quedadoclaro.
- Tecnología: Sin lacontribución de los avances tecnológicos, aún estaríamos en la época de losdinosaurios (que, según lo visto, igual era mejor). Sin embargo, ¿por qué aveces en la cocina no vemos con buenos ojos el avance a través de latecnología? Siempre he pensado que lo primero que tiene que ser un plato es"rico, rico, rico", como dice mi amigo Karlos Arguiñano, pero esto nosignifica tener que utilizar cedazos cuando hay vasos americanos o turmix.
- Temperatura: Una de lassensaciones que, gracias al sentido del tacto, tenemos cuando comemos. Latextura sería la otra sensación que nos da este sentido. El cuerpo humanoacepta más o menos temperaturas de entre -10º C y 60º C, algo ridículocomparado con las temperaturas que hay en la naturaleza. El contraste de estastemperaturas en un mismo plato es una de las diferencias más grandes que hayentre la alta cocina actual y la cocina clásica y tradicional. Ahí van algunosejemplos de contraste de temperaturas:
Helado-sopa caliente
Espárragos fríos-vinagretacaliente
Sopa fría-guarnición caliente
- Textura: Una de lassensaciones que notamos, gracias al sentido del tacto, cuando nos introducimosun producto o una elaboración en la boca. ¿Cuántas texturas tiene un producto?Muchísimas más de las que creemos. Una vez multipliqué los cortes por sistemasde cocción de un espárrago, añadí todas las elaboraciones posibles y mesalieron unas quinientas, que no está mal. Si a esto le añadimos las texturaselaboradas a partir de un líquido o de un puré, les saldrán algunas más.
- Tomate: Fruto, que no fruta,de la tomatera. Según me dijo una vez un experto, hay más de trescientasvariedades de tomates. Es uno de los pilares de la cocina mediterránea, depaíses como España, Italia, el sur de Francia y otros del Mediterráneo europeo.Sin este producto tan maravilloso, desaparecerían muchos platos del recetariomediterráneo. Sólo un detalle: el tomate es originario de América. Es decir, estan exótico como cualquier fruta de las llamadas exóticas. Es más, hastafinales del siglo XVIII no se empieza a utilizar, por lo que ni el pan contomate, ni el bacalao con tomate ni cualquier otra preparación española contomate tienen más de doscientos años, salvo alguna excepción, claro, poraquello de asegurarse el tanto.
Tortilla
- Tortilla: Estas líneas vandedicadas a los hombres y mujeres del pasado que permanecen ignorados y que alo largo de la historia descubrieron nuevas aplicaciones de las cosas-
o crearon nuevas técnicas oconceptos que contribuyeron de modo importante a la evolución de la culturahumana. Es el caso del inventor de la rueda, o del primero que sazonó losalimentos con sal, del primero que hizo una ensalada o del creador de latortilla.
Pues, sí, señores, no sabemoscuándo se hizo
la primera tortilla, pero elprimero al que se le ocurrió cuajar unos huevos con una grasa calientemerecería un homenaje. Dicen que si fueron los romanos, que si nació enItalia... Bueno, como no lo sabemos y difícilmente lo sabremos, aquí va nuestrohomenaje al creador anónimo de la tortilla. Del huevo frito, por cierto,hablaremos próximamente.
- Tortilla de patatas: Esteplato es uno de mis preferidos y por eso les voy a dar mi receta, en la que elpeso es muy importante, ya que una tortilla se parece más a una receta depastelería que de cocina. En el fondo, es una ecuación: huevos / patata /sartén / fuego, y si quiere ponerle cebolla, usted mismo. Aquí va la receta. Senecesitan en primer lugar 550 gramos de patata Kanabech (si no encuentran deeste tipo, también vale con otro), que pelarán y cortarán por la mitad a lolargo; a continuación, vuelvan a cortar por tres cada media patata. Elresultado serán unas láminas delgadas de unos 3 milímetros y de unos 2 - 2 centímetros de superficie. Nos quedarán unos 450 gramos de patatas cortadas que no hay quelavar. Se ponen a freír con 200 gramos de aceite virgen aromático pero nodemasiado fuerte en una sartén grande a 170-180º C. Algunas patatas quedarándoradas, pero es bueno que el aceite no acabe de cubrir del todo la patata, yaque así quedan distintas texturas de la misma. La duración de la cocción sesitúa entre los 15 y los 18 minutos, aproximadamente. La patata no ha quedadotan deshidratada, por lo que el interior está blando y el exterior, crujiente.No hay que preocuparse si algunas patatas quedan pegadas entre ellas. Esto esbueno. Una vez fritas, las patatas se escurren con papel absorbente y se ponena punto de sal. Las patatas fritas resultantes pesan unos 160 gramos.
Con antelación, habremos batidonueve huevos de corral con un peso limpio en total de 410 gramos. Los huevos se tienen que batir mucho,de modo que el resultado sea esponjoso, lo que hará que al dejar la tortillapoco hecha quede cremosa. Se pone a punto de sal y se mezcla bien con laespátula. Mientras, se calienta una sartén antiadherente de unos 20 centímetros de base, con un poco de aceite de oliva, y se hace la tortilla.Hay que evitar que la sartén esté excesivamente caliente, ya que si no latortilla no quedará completamente plana y cogerá olor. Se añade el huevo, semezcla bien y se retira del fuego para que haga una fina capa y cuezalentamente (unos dos minutos). Luego se vuelve al fuego, se cuece la otra caraigual que la anterior, se retira y a servir. Es aconsejable dejar reposar latortilla unos tres minutos antes de comérsela. La dimensión de la tortilla esde 17 centímetros de diámetro por 2 de grosor.
Ya sé que la receta es larga,pero funciona si usted quiere una tortilla siempre igual. Si no, pasa lo quepasa, que cada día nos sale diferente. Pido perdón a los que ya dominen el artede hacer una tortilla, pero es que, si no somos precisos nos pasa como cuandocambiamos cada dos por tres la receta de un bizcocho. ¡Ah! Si esto les pareceun coñazo, se hace una tortilla con chips, que es genial. Pero eso sí, laschips que estén hechas con aceite de oliva. Haga los preparativos igual, perose ahorra el pelar, el cortar y el freír las patatas, que sustituirá por laschips. Decida usted mismo.
Tradición
- Tradición. Algo muy difícilde definir, o mejor de cuantificar. A ver, pongamos un ejemplo con nuestrapropia familia. ¿Es tradición lo que hacen nuestros padres? ¿Y lo que hacennuestros abuelos y bisabuelos? Más preguntas: ¿La tradición abarca un periodode 30 años atrás? ¿O acaso son 50, 100 o 200 años? ¿Lo que se hacía hace 500años se puede considerar historia en vez de tradición? No son preguntas fácilesde responder. En cualquier caso, yo creo que la tradición en cocina es unsentimiento próximo, personal e intransferible; es decir, que cada uno tiene supropia tradición, con la que se siente a gusto.
- Triste. Algo incompatible conel sentido del humor, que, por cierto, es vital para tirar adelante. A mí me hagustado trasladar el humor a la cocina, ya que ésta forma parte de la vida. Loque a mí me gusta del humor es que me hace reflexionar a partir de una sonrisa.
- Troisgros, frères. Jean (yafallecido) y Pierre Troisgros son cocineros franceses que figuran entre losescogidos que crearon la nouvelle cuisine y que parece que tienen en suhaber un hecho importantísimo para la cocina, ya que fueron los primeros que ensu restaurante de Roanne, en Francia, cambiaron el servicio en bandeja por elemplate en cocina. De este modo, el cocinero puede controlar más lafinalización del plato y se pueden hacer platos que antes eran imposibles.Hagan la prueba: cojan platos contemporáneos y prueben a servirlos en bandejascon unas pinzas. La mayoría son imposibles.
- Trotter, Charlie. Cocineroamericano, de Chicago. Uno de los grandes cocineros de Estados Unidos junto aThomas Keller, David Bouley, Jean Georges y Daniel Boulud, entre otros. Aunquemuchos siguen opinando que en Estados Unidos no hay una gran cocina, yo creoque es falso. La fusión entre culturas, las extraordinarias escuelas que hayallí y el potencial económico del país hacen que sea posible una alta cocinaamericana, con raíces francesas, por supuesto, como todas. No hay ninguna altacocina, fuera de la de Asia, que no tenga influencia francesa, ya que éste fueel país donde nació la alta cocina.
- Trueba, Fernando. Cineastaespañol gran aficionado a la buena vida, donde el comer es un hechoimportantísimo. Su Diccionario de cine me inspiró para lo que estoycontando estos días. Gracias, tocayo.
- Trufa. Nombre que se da adistintos hongos, con aspecto de tubérculo, que maduran bajo el suelo. El de latrufa es uno de los mundos más complejos que hay en gastronomía. Aquí va algúnconsejillo y conocimiento. En primer lugar, hay tres clases bien marcadas detrufa y, dentro de éstas, muchas variedades. La negra de invierno y la blancade invierno (el famoso tartuffo bianco o tartuffo de Alba), quesólo se da en Italia y en países limítrofes, son las más cotizadas. Después haytrufas llamadas de verano, aunque empiezan a salir en primavera, pero hay queadvertir que no tienen tanto valor gastronómico. Por cierto, es ilógico comprartrufas en conserva (no así el jugo, que es maravilloso), ya que el primer valorde la trufa es el olfato y en conserva lo pierde casi todo. Las mejores trufasnegras, Tuber melanosporum, son las de enero y febrero.
- 'Turmix'. Aparato sencillo,pero que en su día revolucionó el mundo de las sopas, cremas, purés, mousses,etcétera. Sustituye al pasapurés (excepto para algunos casos muy concretos,como para hacer puré de patatas) o al cedazo y ahorra muchas horas en lacocina. Por cierto, una utilización para la turmix: compren mozzarellade búfala y trituren el agua que contiene la bolsa junto con el queso. Añadanalbahaca y un poco de aceite de oliva y obtendrán una sopa fantástica para elverano. Puede servirse tal cual, como un ajo blanco, o con rodajas de tomate.
François Vatel
- Vatel, François. Personajeque en el siglo XVII montaba unas fiestas en Francia que eran la repera.¡Lástima que no estuviéramos! Era de origen suizo y su verdadero nombre eraFritz Karl Watel. Las fiestas del castillo de Chantilly, donde Vatel se ocupabade todo lo concerniente a la comida, eran de órdago. Se dice que fue a raíz deunos festejos organizados en honor del rey Luis XIV, a los que asistieron unostres mil invitados, que Vatel se suicidó. La causa fue un retraso en la llegadadel marisco. ¡Hay que ver cómo las gastaban entonces! Al enterarse Vatel delretraso, murmuró: "¡No sobreviviré a esta afrenta!". Se fue a suhabitación, colocó su espada contra la puerta y se la clavó en el corazón. Unosminutos después llegaba el marisco, pero cuando fueron a avisar a Vatel,
ya estaba muerto. Sólo vivió 36años, de 1635
a 1671.
- Vázquez Montalbán, Manuel.Personaje indispensable de la cultura y de la sociedad española de los últimoscuarenta años. Nació en Barcelona en 1939 y por desgracia nos dejó hace unosmeses, en octubre de 2003. En gastronomía era también indispensable, ya que erael puente perfecto entre tradición y modernidad. Él entendió que un país esimportante cuando conviven y se respetan el antes, el hoy y el después. Nuncapodremos agradecerle todo lo que hizo por nosotros, los que nos dedicamos a lagastronomía. Gracias, Manolo.
- Ventresca. La parte delvientre. Por cierto, los japoneses a la ventresca del atún la llaman toro. Hayuna receta que hacemos en El Bulli, llamada jamón de toro, que consiste endejar en sal durante doce horas la ventresca de atún, es decir, el toro. Lohacemos sólo con un trozo, más o menos de medio kilo, ya que con una ventrescaentera tendríamos para todo el mes, puesto que hay algunas que pesan más decincuenta kilos. Después la limpiamos bien, la cortamos bien fina y la untamoscon grasa de jamón líquida. ¿Cómo se hace la grasa líquida? Pues introduciéndolaen el microondas durante un minuto y colándola después.
- Veyrat, Marc. Único cocineroque en la actualidad tiene dos restaurantes con tres estrellas de la Guía Michelin, enAnnecy
y Megève (Francia). El primeroabre en primavera-verano y el segundo en otoño-invierno. Anteriormente sólo lashabían tenido Alain Ducasse y Eugénie Brazier, también llamada La mèreBrazier; esta última a mediados del siglo XX. Veyrat es un cocinero para lahistoria, seguro, ya que no creo que haya en el futuro muchos más cocineros condos restaurantes con tres estrellas Michelin en su haber.
- Wakuda, Tetsuya. Cocinero deorigen japonés que tiene su restaurante en Sidney (Australia). Ya sé que quedamuy lejos y que a muchos de ustedes ni se les ha pasado por la cabeza hacer 12.000 kilómetros de ida y 12.000 kilómetros de vuelta para ir a comer. Sería la locura. Si fuera para verun partido de fútbol, en cambio, sí que algunos lo entenderían, pero, bueno,ahí cada cual con sus gustos, y que conste que a mí me gusta el fútbol. Conocía Tetsuya Wakuda en
El Bulli en el año 2000 y paramí es el cocinero con más sensibilidad. Siento una envidia sana cuando le oigohablar, reflexionar, cocinar... Es un espejo donde mirarme.
- Wasabi. Producto que se sirveen la cocina japonesa y que en Europa nunca o casi nunca es auténtico. El deverdad es originario de Japón y se encuentra en las riberas de los ríos. Escomo un rábano largo y el mejor puede costar hasta doscientos euros el kilo. Elque se sirve aquí es rábano picante con colorantes. No es malo, ni mucho menos,pero no es auténtico wasabi. Una manera de utilizarlo es en una vinagreta.Mezcle aceite de sésamo, un poco de soja, wasabi y limón. Obtendrá una salsaideal para pescados y mariscos a la parrilla, con un toque oriental.
Johann Wilsberger
- Wilsberger Johann. Uno de losgrandes personajes de la gastronomía de los últimos 30 años. Durante más de 25años publicó una revista-libro de periodicidad trimestral, Gourmet, enla que estaban todas las últimas creaciones de los mejores cocineros del mundo.La persona que tenga la suerte de tener estas ciento y pico revistas-libros,tiene la historia de los últimos años de la gastronomía en casa. Menuda suertela de Johann, que llegó a conocer los mejores restaurantes del mundo como muypocas personas han conocido. Se retiró hace unos años. Seguramente se puedencontar con los dedos de la mano las personas que han tenido su suerte.
- Witzigmann, Eckart. Cocinero austriaco
que desarrolló su carrera enAlemania, principalmente en Múnich. Fue él quien incorporó el espíritu de la nouvellecuisine en Alemania. Para mí es uno de los grandes de la alta cocina anivel europeo. Actualmente, con 64 años y un espíritu superjoven, cocina en unrestaurante mágico, el Ikarus del Hangar-7,
de Salzburgo (Austria), unlugar único situado
en medio de aviones de museo.
- Yacout. Restaurante situadoen la Kasbah de Marraquech y en el que se hace una buena cocina marroquí,como pastilla de cordero, cuscús y aperitivos aromatizados al agua de rosas yazahar. La cocina es buena, pero para mí es, sobre todo, uno de losrestaurantes más mágicos en los que nunca he estado. ¿Por qué es mágico? Comosiempre, la magia no se puede explicar. Mejor vayan y coman en el comedorpequeño, escuchando cánticos bereberes, y sobre todo no dejen de tomar el té enla terraza.
- Yogur. Producto derivado dela leche que se utiliza en la alta cocina desde hace muchos años. Por lo menoses lo que yo creía. Sin embargo, un día, tras oír que había sido Danone elprimero o uno de los primeros en introducirlo en Europa Occidental a principiosdel siglo XX, reflexioné sobre el tema y ojeé libros de aquella época y de laanterior. Resultado: el yogur era hace 100 años un desconocido en la altacocina. Lo que hace a veces el no leer.
- 'Zagat'. La guíanorteamericana de restaurantes por excelencia. Y es que a veces olvidamos quedos de los países más ricos del mundo, Estados Unidos y Japón, no existen para la Michelin. La verdades que si van a Nueva York, San Francisco, Washington o a cualquier otra ciudadamericana, les será muy útil. La puntuación es, como siempre, subjetiva, peroayuda.
- Zumo. Espero que hayanexprimido estos 31 días de vocabulario, que hemos querido que fuera ameno ydivertido, para obtener un buen zumo. Ya que el primer día no hicimos unapresentación, por lo menos decimos adiós con una reflexión. Ahora que la cocinaespañola atraviesa por un buen momento, ¿cuál debe ser el papel de loscocineros? ¿Debemos mantenernos al margen, es decir, quedarnos sólo en nuestrafaceta profesional, o tenemos que acercarnos a la gente? Personalmente, creoque tenemos que dar un gran cambio y pensar que los cocineros podemos ayudarmucho en la comida diaria, utilizando un lenguaje que resulte comprensible paratodos. ¿Cómo? Hay muchas maneras de hacerlo, pero, sin duda alguna, la másimportante es a través de la educación. Tiene que ser normal, y no nos tieneque extrañar, que se enseñen cosas relacionadas con algo que hacemos tres vecesal día, como es el comer, tan importante para la salud. Esto vale para niños decinco años o para estudiantes universitarios. Si conseguimos esto, despuéspodremos hacer cosas más complejas. Si queremos convertirnos en un país devanguardia en el mundo, también lo tenemos que ser en el ámbito de laalimentación. Bueno, éste es nuestro cuarto aniversario y Xavier y yo nos vamosa celebrarlo con una buena comida. Esperamos que tengan una buena rentréey buen provecho.
Homenaje a Paulo Freire en México

Cayetano FríasFrías
Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, advirtió que ''América Latina se une o está frita, pero tiene que unirse para otras cosas, no para el horror ni para el negocio; tiene que unirse para la solidaridad, para que puedan encontrarse y actuar todos los que tienen voluntad de justicia y voluntad de belleza, esas son las dos únicas cosas que importan de verdad: el resto es basura".
Presente en el homenaje a Paulo Freire dentro de las actividades de la cátedra que lleva el nombre del pedagogo brasileño en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Galeano opinó que abolir las fronteras para la solidaridad ''me parece bárbaro", sobre todo ahora que existe una moda de acabar con las fronteras, ''pero no para la solidaridad, sino para los negocios".
Mercado común del horror
Antes, Galeano recordó con sarcasmo que ''los mercados comunes que han funcionado en América Latina son el militar y el económico. El mercado común de la muerte que en los países del Cono Sur se llamó el Plan Cóndor, cuando las fronteras fueron borradas.
Entonces había uruguayos secuestrados y asesinados en Argentina y argentinos en Chile, y chilenos en Brasil y bolivianos y paraguayos, todos ahí sin fronteras, el Estado común, el gran sueño de Bolívar, pero realizado para el horror".
El doctor honoris causa, por la Universidad Boliviana de San Andrés, añadió que entonces se borraron las fronteras para violar mujeres atadas, robar niños nacidos en cautiverio, asesinar y desaparecer a todo aquel que incomodó o dudó, y practicar la tortura, lo que fue aplicado ''por todos a la vez en todas partes: mercado común de la muerte, mercado común del horror".
Galeano apuntó que el otro mercado que funciona es el de los negocios, donde ''las grandes corporaciones internacionales aboliendo fronteras pueden planificar mejor el diseño de sus negocios. Los mercados, los centros de producción, se puede producir a escala en términos mucho más económicos que cuando las empresas tienen que obedecer a las normas que dictan las fronteras de los Estados nacionales, tal cual fueron dibujadas".
Ganador en dos ocasiones del premio Casa de las Américas, Galeano externó su preocupación porque en el plano económico la globalización lleva a Latinoamérica a ''unos nivelesde servidumbre jamás alcanzados, un sometimiento a la dictadura del mercado internacional, comercial y financiero jamás alcanzados y con unos niveles también de obsecuencia política, nunca antes escuchados".
Admitió que''está bien doblar un poquito la espalda, pero nadie los obliga a llegar hasta el piso con la lengua, digo, ¿por qué tanta abyección? Uno compara los discursos de otros presidentes latinoamericanos con los de Clinton o los del presidente del Banco Mundial, o del director saliente del Fondo Monetario Internacional,y resulta que Clinton y los altísimos tecnócratas internacionales parecen Lenin, Rosa Luxemburgo, el Che Guevara, comparados con nuestros presidentes".
Precisó el escritor que existe más crítica a la globalización en el discurso de los que mandan, que en el de los mandados, ''que ya no saben qué hacer para felicitar al que los humilla. Somos especialistas en indignidad".
El autor de Las venas abiertas de América Latina agregó que ocurre una consolidación de lai njusticia en el plano económico y político, y ''en el plano cultural un procesode lo que yo llamo 'bobalización', o sea la difusión de valores internacionalesque nos bobalizan so pretexto de la globalización y una adoración de los medios, lo que implica a la larga una usurpación de los fines por los medios".
Explicó que en ese proceso de ''bobalización" aprendemos a aceptar ''como cultura única,la cultura del consumo y de la violencia, como si no hubiera otras culturas posibles y a renunciar a nosotros mismos, cuando lo mejor que el mundo tiene es la cantidad de mundos que el mundo contiene, por suerte somos diversos, y la 'bobalización'está acabando con eso'".
Somos...andando
Para Eduardo Galeano''nunca fue tan injusto el mundo, nunca hubo tanta distancia entre los que tienen y los que necesitan. Se puede decir que nunca fue tan desigualador en las oportunidades que hay, pero paradójicamente el mundo nunca fue tan igualador enl as costumbres que impone". Citó como ejemplo del fenómeno globalizador a la expansión de los Mc Donalds, empresa que no permite a sus empleados afiliarse a un sindicato y al mismo tiempo comete un crimen cultural en contra de la autodeterminación de la comida.
'Tremenda porquería se impone en nombre de la libertad del nuevo orden mundial, por esome parece perfecto lo de McDonalds, cultural y laboral. ¿Quieren saber qué es la globalización?, es eso", aseguró.
Acerca de sucompromiso al participar en el homenaje a Paulo Freire, Galeano dijo que es admirador del educador brasileño, porque ''fue un hombre que creó, como yo creo, en la contradicción, en la duda, en el movimiento. Dijo la frase más bonita de todas, la que yo recuerdo dicha jamás por un latinoamericano a lo largo del siglo XX: somos andando... es perfecto".
Junto al lago azul de Ypacarai
Visitar a Pénjamo,después de haberme enamorado de él por la canción que lo pintaba como un pequeño paraíso rural, ha sido una de las grandes desilusiones de mi vida.Muchos crecimos cantando las notas de "mi lindo Pénjamo"; así que,cuando tuve una oportunidad de ir a México, me tomé el trabajo de trasladarme hasta allí. Quería ver en persona semejante ensueño. Fue terrible. Sus torres cuatas eran dos esqueletos metálicos para alambres de alta tensión; el paseo deChuripitzeo no pasaba de ser un peladero de tierra arenosa; y "su gran variedad de pájaros" quizás consistía en una referencia al mingitorio,pues lo único en que se veía gran variedad era en mosquitos. Eso sí, de tal tamaño que no se me haría raro que gorjearan por la mañana.
Ese día juré no creer nunca más en las mentiras de las canciones. Pero el alma del hombre es débil,ay, y acaba por traicionar sus más firmes juramentos.
Hace poco estuve en Paraguay acompañando a la Selección Colombia. Durante los dos primeros días demi permanencia en Asunción —ciudad tan ignorada como grata— sobrevoló mil veces mi corazón la letra de "Recuerdos de Ipacaraí". Pero la experienciade Pénjamo derrotó igual número de veces la tentación de visitar el lugar.Empero, el último día de mi permanencia ganó la nostalgia de aquellas novias con las cuales bailé enternecido "una noche tibia nos conocimos junto al lago azul de Ipacaraí", y alquilé un carro. "Al lago azul deI pacaraí", le ordené al chofer en forma imperativa. Alcancé a notar una leve sonrisa en su rostro, pero al final se limitó a comentar algo en lengua nativa y arrancar en dirección a la romántica quimera de tantos enamorados:"Yo cantaba triste por el camino bellas melodías en guaraní".
Comienzo por decir que el lago no se llama Ipacaraí sino Ypacarai. La diferencia es importante en guaraní, me explicó el chofer. En su lengua, Y significa agua, y no se pronuncia con el mismo sonido abierto de la I, sino como una especie de U pujada. El chofer me explicó que "caraí" quiere decir"señor". Era cuestión de sumar: "Señor de las aguas". Sólofaltaba la partícula "pa". Supuse que significaba "azul";en otras palabras, "Señor de las aguas azules". Algo así como un Bochica paraguayo. Chévere, pensé. Me iba a desquitar de Pénjamo.
El automóvil abandonó el perímetro de Asunción, tomó una carretera que conduce a Luque y atravesó luego la pequeña villa. Vi el cementerio. Era el cementerio más curioso de cuantos he conocido: las tumbas están pintadas en colores parranderos —rojos, rosados,amarillos, verdes— como si ya hubiera llegado el Gran Jolgorio de la Resurrección. Tienen ventanales y puertas. Más que un camposanto, parece una urbanización de clase media para pitufos.
Seguimos de largo. Los chacreros cebaban tereré, que es un mate helado, y trataban de espantar la humedad caliente del mediodía. A la salida de Luque observé una casa miserable,casi un quincho, en cuyas paredes se leía: "El Farolito:restaurante-show". Tuve un amargo presentimiento. El presentimiento de que el autor de la canción pudiera ser tan dado a la hipérbole como el dueño del desvencijado night-club luqueño. Otravez la carretera. Atravesamos una planicie verde sembrada de palmeras de mararay, mangos y tayús. Después de unos pocos kilómetros, el letrero anunciabala proximidad de Caacupé-Mi. El chofer tradujo: en guaraní, Caacupé-Misignifica "Más allá del cerro". "¿Cuál cerro?", pregunté con curiosidad, pues no veía nada que se le pareciera: "El que acabamos de pasar", contestó el chofer. No era cerro; no era colina; no era montículo;era una minusválida ondulación de tierra, de aquellas que Lucho Herrera remonta a 80 por hora cabalgando en bacinilla de carreras. Temí que el amor por la exageración retórica fuera enfermedad común de la región.
Llegamos a Aguará, la población ribereña. Ya no quise saber su significado en español. Por la abundancia de talleres de mecánica automotriz instalados en potreros y de puestos de reparación de neumáticos que despachaban en zaguanes pensé queAguará bien puede ser el nombre con que los fieros guaraníes designan elMercedes Benz. El chofer torció por una calle de arena oscura y luego por otra de adoquines bermejos; agarró luego una especie de avenida gualda y de repente estábamos al borde de un lago.
Era una enorme masa del color y la densidad del arequipe. "¿Ipacaraí?", pregunté con timidez."Ypacarai", respondió el chofer. Busqué por todos lados el azul. No pude encontrarlo. Eran aguas irrevocablemente carmelitas, que lamían la playa mulata. Hallé latas de cerveza, vasos plásticos, una chancleta huérfana panza-arriba y cagajones de vaca. Recorrí varias cuadras por las orillas del lago en busca del azul soñado. Topé con pedazos de palo color palo, con cáscarasde banano color banano y con pasto color tabaco. Incluso vi un pedazo de papel amarillento que hacía propaganda al Partido Colorado. "¿Y el azul?",interrogué finalmente al chofer, imaginándome lo peor. "Aquí no hay nada azul, señor —contestó el hombre—, solamente las plumas del tuyuyú...". Yseñaló una bandada de pseudo-gaviotas que surcaban el cielo marrón. Podría jurar que también las plumas del tuyuyú me parecieron de color castaño.
Di la orden de regresar.Y cuando el carro se alejó de la orilla —"¿Dónde estás ahora, cuñataí, que tu suave canto no viene a mí?" —derramé una lágrima de chocolate bajo el inclemente sol caqui.
Confesiones de un nudista debutante.-
SAMPER TIZANO.-
Cuando nuestra guía australiana me informó telefónicamente el programa para la mañana siguiente,dio la coincidencia de que había un espejo de cuerpo entero frente a mi cama en la habitación del hotel de Sydney.
—¿Dijo playa nudista? —le repetí, pensando que era una trampa del deficiente inglés que hablábamos tanto ella como yo.
Pero no había equivocación alguna. El programa señalaba una visita a playa de Obelisque, a unos 20 kilómetros de Sydney, donde, con permiso de las autoridades, los bañistas suelen asolearse con el equipo de carretera al aire.
—Sí, sí, nudista. En Australia el sol es rey y es bueno conocer uno de los lugares donde se le rinde culto al sol.
Me observé en el espejo.Nunca antes había estado tan barrigón. Ni tan blanco. Parecía un vaso de leche.Mejor dicho, un ánfora de leche. Por lo redondo.
—Pero, Paula, el problema es que mi religión me prohíbe cultos paganos.
—La manera como lo he visto mirar a las chicas top-less en otras playas me hace pensar que en su religión cabe aun un culto más atrevido. A menos que tenga algo qué esconder...
Paula era una muchacha de25 años muy bonita a la cual le tocaba lidiar el grupo de siete periodistas de diversos países que habíamos sido invitados por la aerolínea Qantas a conocer la tierra de los canguros. Me sentí desafiado con su última frase.
—¿Usted va a ir? —le pregunté.
—Claro que sí. Yo adoro el sol. Verá que a los cinco minutos ni se acuerda de que es una playa nudista, y está durmiendo delicioso bajo el sol.
—Paula: odio el sol.
Paula colgó y yo volví a mirarme en el espejo. No me veía en una playa nudista, francamente. O, mejordicho, me veía mirando, pero no me veía dejándome mirar. Uno todavía conserva su pudor. Y su barriga. Pero sobre todo su barriga. Que es de donde nace lo del pudor. Diez minutos después volvió a sonar el teléfono. Era otra vez Paula.
—Le tengo una buena noticia —me dijo—. Algunos de los periodistas han conseguido una cita con el subsecretario de Hacienda municipal de Sydney. De manera que si no quiere ir mañana a la playa nudista, puede sumarse a los que entrevistarán al subsecretariode Hacienda.
—¿Hay que ponerse corbata?
—¡Cómo se le ocurre! En ninguna playa nudista exigen corbata.
—Hablo del tipo ese del municipio...
—¡Ah! Naturalmente.Corbata y saco de paño.
Me miré rápidamente en el espejo. Si bien no me veía desvestido en una playa nudista, mucho menos me veía vestido con saco y corbata en una reunión a 28 grados centígrados con un burócrata municipal.
—Paula: anóteme para la playa nudista —capitulé con desconsuelo.
Nos encontramos en el lobby del hotel a las diez de la mañana. Lo que me temía: estábamos solamentePaula y tres periodistas: el sueco, el noruego y este servidor, cuya barriga y angustia parecían crecer al lado de la flacura y frescura de los dos compañeros.
En media hora —la media hora más veloz de mi vida— el taxi nos condujo a la playa. Paula nos indicó los vestieres en los cuales debíamos cambiarnos. Bueno, cambiarnos es un decir:pelarnos. A lo lejos, junto al mar, se veían seres humanos echados en la arena.Eran los nudistas. Pasaron dos muchachas bronceadas espectaculares. En cueros.No aguanté más y tomé a Paula por el brazo.
—¡No puedo salir así! —le comenté con terror, señalándolas.
Ella se rio.
—Todos están bronceados,y son flacos, y no les da pena —continué.
—La primera vez es un poquito difícil. Pero a los pocos minutos se le olvida a uno que esas muchachas están sin ropa —me aseguró Paula.
—Mi punto es ese: que yo tengo muy buena memoria y no se me va a olvidar. Y, como a mí no se me olvida,me temo que las haré recordar a ellas que yo tampoco llevo nada encima.
—No sea cobarde —insistió Paula—. Sus dos compañeros ya salieron.
Sí: los dos miserables sedirigían con las ropas en la mano hacia el mar. Escandinavos tenían que ser. Y flacos.
Tardé como 25 minutos en desvestirme dentro de la caseta. Paula empezó a golpear la puerta.
—Ya voy, ya voy—le dije—.¿Es que usted ya está lista?
Paula contestó que sí.Que estaba esperándome para acompañarme. A menos que tuviera algo que ocultar.La perspectiva era terrible. Me parecía fatal salir solo, sin un apoyo solidario en mi debut de colombiano nudista. Pero me parecía mucho peor llegar de la mano de Paula. Mi fisiología latina no estaba preparada para tomar con serenidad tantas novedades. Todavía me demoré diez minutos. Paula estaba apunto de echar abajo la puerta.
No había nada qué hacer.Hinqué una rodilla en tierra, como he visto que lo hacen los toreros, me encomendé a la Virgen de la Macarena, agarré el taleguito con mi ropa, traté de meter la barriga y abrí la puerta.
Abrí la puerta del vestier, con mi ropa en un taleguito, decidido a enfrentar lo que viniera.
Lo que primero venía eraPaula. Estaba en el traje adecuado para una playa nudista, pero yo —zanahorio y aterrado— no me atrevía a mirarla más que a los ojos. Paula me vio y meneó la cabeza.
—Me parece increíble que un señor de su edad ande todavía con pudores de chiquillo —dijo—. ¿Por qué se esconde detrás de ese periódico?
—Temo que me miren —le contesté con entera franqueza. En efecto, me había improvisado una especie de ruana con hojas de diario que me protegía de observadores curiosos.
—Nadie lo va a mirar—adujo Paula—. Y, de todos modos, no hay nada más hermoso que el cuerpo humano.
Yo recordé, como un relámpago, lo que había pesado la última vez que me subí a una balanza. Al mismo tiempo, eché una rápida ojeada a Paula.
—Dirá su cuerpo humano, porque lo que es el mío...
Paula parecía realmente molesta.
—Bote esos periódicos,camine conmigo a la playa y dejémonos de vainas —me dijo.
(En realidad no dijo"dejémonos de vainas", sino "let's stop this non-sense",pero yo he juzgado que una buena traducción de esto último es lo primero).
Un segundo después Paula se lanzó sobre las hojas de periódico que cubrían precariamente mi pudibundez (los cachacos somos pudibundos), las desgarró y, al sentirme expuesto a la vista del mundo entero, me cubrí la cara con las manos. Pero no se produjo ningún grito aterrado, como yo esperaba. No llovieron tomates ni huevos podridos sobre mi desvestida humanidad. Todo seguía perfectamente normal. Paula no se reía. Las gentes no me señalaban con el dedo. Las señoras no se acercaban con maliciosa curiosidad a examinarme de cerca.
—¿Ya vio? —Me preguntóPaula sin reparar en mi situación— Aquí nadie mira a nadie, ni hay quién lopudiera reconocer. Nos interesa es tomar el sol.
Empezamos a caminar los 40 ó 50 metros que nos separaban del borde del mar. Al llegar a la playa, donde había decenas de bañistas color caramelo, sentí que brillaba. Pero,lamentablemente, no por mi ausencia.
Ya estaba a punto de creerle a Paula aquello de que en estos sitios nadie mira a nadie (yo, almenos, no me atrevía a mirar a otro punto que el horizonte), cuando, al pasar cerca a una pareja que se asoleaba, el señor me dijo, creyendo reconocer en mía un correligionario judío: —¡Shalom!
Apenado, no contesté nada. Pero le comenté a Paula que, evidentemente, no era cierto aquello de que los bañistas se abstuvieran de observar a sus semejantes. La pareja se había equivocado.
—No se afane —contestó ella, que había escuchado el saludo—. Usted sabe que los judíos están convencidos de que pueden reconocerse entre sí aunque nunca se hayan visto.
Dejé pasar el incidente sin que el pánico se apoderara de mí. Con Paula fuimos a buscar a los dos periodistas escandinavos, que para entonces ya estaban echados sobre sendas colchonetas tostándose.
Yo me limité a recostarme con cierta timidez sin desprender la vista del horizonte. Quería evitar situaciones molestas, como la de parecer mirón en una circunstancia en la cual siempre pensé que lo sería. Al cabo de un cuarto de hora una señora que pasaba por enfrente se detuvo y me preguntó en inglés: — ¿Es usted colombiano?
Aterrado, miré a Paula(ella hizo gesto de no tener ni idea qué estaba ocurriendo); asentí a la señora y la vi sonreír.
—Lo sabía— dijo.
Yo, que desgraciadamente no tengo pinta de boyacense sino de vikingo, alcancé a preguntarle cómo lo sabía.
—Es obvio —contestó ella enigmáticamente. Y siguió su camino. Biringa.
El asunto me estaba poniendo definitivamente nervioso. No hay razón para que en una playa de Sydney, Australia, a 14 horas en jet del mundo, le hagan a uno preguntas de esas. Paula me tranquilizó. Dijo que tal vez era una coincidencia. Quizá la señora había visto mi pasaporte al registrarme en el hotel y había resuelto hacerme una broma. No me convenció del todo. Me recliné inquieto y, para que el sol no acabara con mi calva, me cubrí la cara con una revista que llevabaPaula.
Calculo que sólo habían transcurrido veinte minutos cuando se produjo el incidente.
Escuché dos voces femeninas que —sin haberme visto la cara— gritaban en español: "Miren,allí está Samper, el que escribe en EL TIEMPO".
Entonces agarré mi talego y, sin voltear a mirar, salí corriendo de la playa, de Sydney y de Australia,aunque debo decir que en los dos últimos tramos de mi viaje de huida ya estaba vestido.

EL LOCO DE LA COLINA
Si crees que todo tiene un precio, si crees que todo se vende o todo se compra,
si no respetas la naturaleza ni nada de lo que te rodea, si sólo buscas la compañía de los triunfadores, si te haces el duro y no temes nada, si practicas la ley del talión o la ley de la selva, si solo vas a lo tuyo y no te detienes ante nada ni ante nadie, entonces pasa de largo viajero porque te has confundido de ruta.
La televisión es una mina abandonada y saqueada por los mercaderes, por los oportunistas, por los cotillas, por los falsos profetas.Estamos viviendo unos tiempos de basura. La televisión desprecia la cultura,las grandes ideas, y se está acostumbrando a la superficialidad y al morbo por el imperio de las audiencias. Esto está teniendo tanto eco que no ver la televisión es un gesto de buen gusto”.
No tengo respuestas para casi nada pero tengo preguntas para casi todo, tú lo sabes bien.
No soy un maestro sino un aprendiz de la vida, soy lo que soy y se lo que se, simplemente estoy tan confundido como tu.
En el mundo los ignorantes están muy seguros de sí mismos y los inteligentes llenos de dudas, y este es el mayor problema del mundo que los ignorantes se han dado cuenta de la debilidad de los inteligentes y se han aprovechado, eso explica que la televisión, las alcaldías, los estados, el mundo en definitiva esté gobernado por ignorantes que encima nos están dando explicaciones a todas horas, todo esto dicen, por culpa, es de los inteligentes que se han dejado gobernar.
Si estas harto, ya somos dos, si estas cansado, ya somos dos, si no tragas a los políticos ni a sus necias decisiones, ya somos dos, si no tragas más telebasura ni a mas personajes que se animan a ella, ya somos dos, sí tienes ganas de mandar a este mundo a la mierda, ya somos dos, y con solo uno mas seremos multitud.
Encontrarás más información en la página de Quintero:
www.jesusquintero.com/quintero/index.php?id=79
Los videos de presentación los tienes en el menú de su página.-
Cuentos políticamente correctos.

Cuento:Caperucita roja
Colección:Cuentos infantiles políticamente correctos
Autor:James Finn Garner
Erase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representa un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además,su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.
Así,Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque.Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía lasuficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana.
De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
-Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamentecapaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.
-No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.
RespondióCaperucita:
-Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, si me perdonas, debo continuar mi camino.
Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una líneade conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación,inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho.
CaperucitaRoja entró en la cabaña y dijo:
-Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.
-Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.
-¡Oh! -repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
-Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.
-Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está,y su modo indudablemente atractiva.
-Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.
-Y... ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes!
Respondió el lobo:
-Soy feliz de ser quien soy y lo que soy -y, saltando de la cama, aferró aCaperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.
Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.
Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnicos en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabaña, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.
-¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita.
El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.
-¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo! -prosiguióCaperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?
Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo,arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.
La guerra contra (algunas de) las drogas
Noam ChomskyUn sustituto para el Imperio del Mal que está desapareciendo ha sido la
amenaza de los narcotraficantes latinoamericanos. A principios de setiembre de
1989, una gran campaña gubernamental en los medios fue lanzada por el
presidente. Ese mes los cables de Associated Press transmitieron más noticias
acerca de drogas que acerca de América Latina, Asia, el Medio Oriente y África
juntas. Si se miraba la televisión, cada noticiero tenía una gran sección sobre como
las drogas estaban destruyendo nuestra sociedad, convirtiéndose en la mayor
amenaza a nuestra existencia, etc.
El efecto en la opinión pública fue inmediato. Cuando Bush ganó la elección
del 88, la gente decía que el déficit presupuestario era el mayor problema que
encaraba el país. Solo un 3% mencionó las drogas. Después de la campaña de los
medios, la preocupación por el presupuesto estaba mucho más abajo y las drogas
se habían elevado hasta el 40-45%, lo cual es altamente inusual para una pregunta
abierta (en la cual no se sugieren respuestas).
Ahora, cuando algún estado cliente se queja de que el gobierno de EE.UU.
no le está enviando suficiente dinero, ya no le dicen: "lo necesitamos para detener a
los rusos" —sino, "lo necesitamos para detener el narcotráfico". Como la amenaza
soviética, este enemigo provee de una buena excusa para la presencia militar
dondequiera que haya actividad rebelde u otros disturbios.
Así pues, internacionalmente "la guerra contra las drogas" provee una
cobertura para la intervención. Aquí [en E.E.U.U.] tiene poco que ver con las
drogas pero ayuda a distraer a la población, aumentar la represión en las ciudades,
y construir una base para poder atacar las libertades civiles.
Esto no quiere decir que el "abuso de substancias" no sea un problema serio.
En el momento en que fue lanzada la guerra contra las drogas, las muertes por
causa del tabaco estaban estimadas en alrededor de 300.000 al año, y otras 100.000
debidas al alcohol. Pero estas no son las drogas a las que la administración Bush
apuntaba. Perseguía las drogas ilegales, que han causado muchas menos muertes
—poco más de 3500 anuales— de acuerdo a los datos oficiales. Una razón para
perseguir estas drogas es que su uso ha estado declinando en los últimos años, así
la administración Bush podía predecir con seguridad que la guerra contra las
drogas tendría éxito", reduciendo el uso de las mismas.
La administración apuntaba también a la marihuana, que no ha causado
ninguna muerte conocida entre sus 60 millones de usuarios.
De hecho, ese ataque ha exacerbado el problema de las drogas muchos
consumidores de marihuana se han pasado de esta droga relativamente inocua a
otras más peligrosas como la cocaína, las cuales son más fáciles de disimular.
De: Jorge Garaventa <consultoriopsi@ciudad.com.ar>
Para: CyP <clinicaypsicopatologia@eListas.net>; PyN <infanciaypsicologia@eListas.net>; EyP <eticaypsicologia@eListas.net>
Asunto: [eticaypsicologia] Abuso sexual en la Infancia- Isabel Monzón- Página 12
Fecha: Viernes, 27 de Diciembre de 2002
CLINICA PSICOANALITICA DE SUPERVIVIENTES DE ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA
Escena con pequeña víctima y victimario "Aprender a detectar el abuso es
imprescindible", destaca la autora de este trabajo que estudia cómo se hace
presente la experiencia del abuso en pacientes adultos que lo han sufrido en
su infancia, y señala qué mecanismos pueden contribuir a mantener silenciada
la escena del trauma.
Por Isabel Monzón *
En un ateneo clínico, hace más de veinte años, presenté en una institución
el caso de una paciente de treinta y cinco años con mucho daño psíquico, que
había sido víctima de abuso por parte de su abuelo desde los cinco hasta los
quince años. El prestigioso psicoanalista que había sido invitado a discutir
el "caso" dijo una frase incomprensible para todos los presentes: "Se trata
de un cuadro que la vieja psiquiatría diagnosticaría como pseudología
fantástica" (el diccionario médico alemán Pschyrenbel define la pseudología
fantástica como "invención de experiencias que tan sólo son cuentos de
hadas"). Por ignorancia, vergüenza o complicidad nadie discutió el
diagnóstico. Tampoco yo. Fue, en parte, por un comentario así que Freud dejó
de "creerle a su neurótica". Recordemos lo que Krafft-Ebing le dijo el 21 de
abril de 1896 al creador del psicoanálisis, mientras éste presentaba en la
Sociedad de Psiquiatría y Neurología de Viena su teoría de la seducción.
"Ese es un cuento de hadas científico".
A pesar del paso del tiempo y de todas las confirmaciones que nos da la
clínica, sigue circulando con mucha fuerza la idea de que las víctimas de
abuso mienten y de que los profesionales que detectamos el problema y nos
animamos a hablar de él solamente relatamos cuentos de hadas. Pero aprender
a detectar el abuso es imprescindible. Para ello, es necesario no encerrar
nuestra capacidad de escuchar al otro ni a nosotros mismos, en tanto
posiblemente de alguna manera pudimos haber sido también víctimas de abuso
y/o violencia durante nuestra infancia. Es decir, es imprescindible trabajar
con nuestra propia desmentida, con nuestra propia tendencia a no querer ver
aquello que, por terrible y siniestro, preferimos decidir que no existe.
Para los que trabajamos con la salud, huir hacia la desmentida es peligroso,
en tanto denuncia que nuestro instrumento de trabajo, es decir nuestro
propio psiquismo, tiene fallas.
Solamente la clínica nos habla y no de una forma impersonal sino teniendo
frente a nosotros a ese singular ser humano que llega a la consulta. Llega
porque sufre, porque demanda alivio. Como profesionales, es nuestra
obligación brindárselo. Si una teoría no explica aquello que nuestro
paciente padece, tendremos que buscar o generar otras, porque una teoría se
construye, como es de comprender, desde lo que vemos en nuestra clínica. No
siempre los colegas aprueban esas "herejías". Y como la tarea de consultorio
es solitaria, está en nuestra responsabilidad seguir adelante con lo que
vemos y escuchamos o continuar sometiéndonos a los consabidos dogmas de
turno.
Quienes trabajamos con adultos sabemos que muy excepcionalmente la paciente
que fue abusada durante su infancia o adolescencia solicita tratamiento por
esta razón. Lo que motiva su consulta son problemas laborales, de pareja,
sexuales, familiares. Cuando surge el tema es porque las circunstancias
actuales de la vida movilizan el recuerdo, hasta ese momento totalmente
inconsciente o, si la experiencia nunca fue "olvidada", es la situación
terapéutica la que hace que la sobreviviente supere su silencio, causado por
vergüenza y culpa, y se anime a hablar ante quien ahora considera un
interlocutor válido. En el mejor de los casos, la valiente mujer que se
anima a nombrar algo que la sigue haciendo sufrir tanto, encontrará a ese
interlocutor. En el peor de los casos, se la revictimizará, considerándola
responsable del abuso o culpabilizándola por no haberlo detenido. La pequeña
niña tendría que haberse defendido de ese enorme adulto por el cual fue
aplastada. Asimismo, el terapeuta que no le cree a su paciente cuando relata
el abuso la hará una víctima más del ancestral diagnóstico de "pseudología
fantástica". O una versión más actual, pero no menos tendenciosa: la de los
falsos recuerdos.
Los psicoanalistas que atendemos adultos también sabemos que, en general, no
tenemos ocasión de conocer a los familiares de nuestrospacientes, excepto en
situaciones muy especiales. Tampoco nos comunicamos con abogados, con la
excepción de cuando atendamos a mujeres violadas o golpeadas. No solemos en
general tampoco ver niños en nuestros consultorios. Pero un analista de
adultos siempre se encuentra con la criatura que su paciente fue en el
pasado. Ciertas situaciones vividas han sido tan dolorosas, conflictivas y
traumáticas que producen un revivir de ese pasado que se hace presente una y
otra vez. Como toda experiencia traumática, se repite, en tanto el
inconsciente desconoce el paso del tiempo. Los analistas también aprendimos
que aquellas personas que fueron muy conflictualmente significativas
permanecen en el psiquismo de nuestro paciente como si el ayer fuera hoy,
manteniendo tan fuerte influencia que aún parece que le colonizaran el alma.
Del mismo modo, cuando escuchamos a nuestra paciente adulta recordar el
abuso -en la mayoría de los casos son mujeres las que llegan a los
consultorios- nos encontramos con esa niña aterrada, impotente, que se
considera culpable, de manera similar a lo que nos relatan los terapeutas
que atienden niños abusados. Sólo que ahora, en lugar de tener frente a
nosotros a una criatura en su hora de juego, nos encontramos frente a una
mujer que viene desde lo exterior, sola pero que siempre trae en su
interior, junto a la niña que ella fue, a todos los personajes internos que
de alguna manera estuvieron en su vida durante el tiempo del abuso,
fundamentalmente los padres y el abusador. Y tanto aquella niña, que mi
colega especializado en niños atiende, como esta mujer a la que ahora
escucho, se sienten perdidas, confundidas, culpables; por eso, necesitan que
se les recuerde una y otra vez cuánta fuerza vital tuvieron que movilizar
para poder sobrevivir.
Esta adulta que nos consulta se encuentra trabada a veces en la posibilidad
de librarse de su identificación con el agresor y de juzgar al verdadero
culpable del abuso para poder luego, metafóricamente, matarlo y enterrarlo.
Cuando esta paciente recuerda y narra tan sórdida historia, el abuso aparece
como una experiencia particularmente dolorosa y humillante de la que es
sumamente difícil hablar y a la que los terapeutas debemos abordar con la
mayor prudencia y cuidado, para evitar que nuestro acercamiento sea
vivenciado como una nueva intrusión abusiva. A veces, el relato se presenta
de manera espontánea y hasta inesperada. Otras, el terapeuta puede inferirlo
y detectarlo a través de sueños o de síntomas. En la experiencia clínica con
adultas se confirma lo que expresan todos los autores que trabajan este
tema: habitualmente el abuso se comete dentro del ámbito familiar: padres,
tíos, abuelos, hermanos mayores, un amigo de la familia. Es tal vez porque
aparece mayormente en el ámbito de la "sagrada familia" que el abuso, aunque
es un delito, por temor o por desmentida en general no se denuncia.
Violencia de la desmentida
Cuando la criatura abusada se hace adulta, con su desmentida logra
convencerse, muchas veces, de que el abuso no ocurrió. Pero no debe
confundirse este proceso con una simple represión, porque con ésta el
resultado es que un pensamiento, una imagen, un recuerdo permanecen
inconscientes. En la represión la lucha es contra algo que proviene de uno
mismo. En cambio, en el caso de la desmentida, la percepción que es dada por
inexistente proviene de la realidad externa. Algo que existe no existe, algo
que se ve no se ve, algo que sucede no sucede, algo que pasó no pasó. Cuando
la desmentida se pone de tal manera en funcionamiento, el propio yo queda
dañado, en tanto es atacada su capacidad de reconocer una percepción, de
aceptar algo como existente, de discriminar como propia una sensación
corporal.
La amnesia de acontecimientos traumáticos, fenómeno vinculado con la
desmentida, se presenta a posteriori de un traumatismo psíquico y es común
entre los sobrevivientes de guerra, campos de concentración,
violaciónsexual, atentados terroríficos, abuso sexual, etcétera. Las
personas que han estado expuestas a situaciones traumáticas pueden tener
síntomas de disociación (sonambulismo, alteraciones de la memoria) y signos
de estrés postraumático (imágenes retrospectivas, alteraciones del sueño,
pesadillas). También puede suceder que estas personas se replieguen y aíslen
y/o que se depriman. A veces tienden a restar importancia a las realidades
dolorosas del presente o están como insensibles o con sentimientos de vacío.
Pero, como puntualiza el terapeuta David Calof, a diferencia de las personas
sobrevivientes de desastres públicamente reconocidos, las personas que han
sido abusadas sexualmente durante su infancia no saben por qué se sienten
así. Frecuentemente sus recuerdos del trauma están fragmentados en
desconcertantes mosaicos o no existen en lo absoluto. Estas personas son
"veteranas de guerra muy particulares", guerras que han tenido lugar, por
ejemplo en la cama de su propia habitación o en la casa del vecino, con una
secuela de heridas que tal vez nunca hayan sido ni vistas ni curadas por
nadie. Además, rara vez existen testigos. En el escenario del abuso sólo se
encuentran la pequeña víctima y el victimario.
"La calidad siniestra y el efecto traumático devastador de la violencia
familiar y política -reflexiona Carlos Sluzki- son generados por la
transformación del victimario, de protector en violento, en un contexto que
mistifica o deniega las claves interpersonales mediante las cuales la
víctima podría reconocer o significar los comportamientos violentos." En el
caso del abuso sexual, la criatura también es privada de su capacidad de
disentir o consentir. E incluso, frecuentemente, el acto de violencia es
descalificado como tal por el victimario, que le dice al niño: Esto lo hago
por tu propio bien, no te puede doler tanto, te va a gustar, vos me
provocaste. Es así que a las defensas psíquicas utilizadas por la criatura
se agregan mensajes por parte del ofensor que caracterizan a la comunicación
de doble vínculo. Si la familia o cualquier otra persona ante la cual el
menor denuncia el abuso no le cree o no advierte, por otras señales, que tal
abuso está sucediendo, se agrega, con su desmentida, un nuevo acto de
violencia sobre el psiquismo de la criatura. Para que una conducta pierda su
efecto traumático debe ser calificada de tal.
Por otra parte, aunque el abuso haya sido aislado, se instala en el aparato
psíquico con la fuerza de los que han sido reiterados, porque la víctima
generalmente ha sufrido otros episodios de violencia: maltrato físico y
psíquico y otras experiencias sexuales traumáticas muy comunes, sobre todo
en la vida de las niñas: miradas obscenas, encuentros con exhibicionistas y
frotters, etcétera.
Freud fue pionero en conceptualizar, cuando el psicoanálisis nacía, la muy
clásica y a la vez actual teoría traumática. Un trauma es un "acontecimiento
de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del
sujeto de responder adecuadamente y el trastorno y los efectos patógenos
duraderos que provoca en la organización psíquica", sintetizan Laplanche y
Pontalis.
Recuerdos enterrados
Consigno algunas viñetas clínicas:
u Por una situación circunstancial, una amiga de una paciente a quien
llamaré Dora me informó que ésta había sufrido de niña un abuso sexual por
parte de su padrastro. Una tía muy querida de Dora se lo había confiado. Me
sentí responsable de comunicarle a mi paciente esa información, ignorando si
era o no verídica. Dora -quien en el momento de la consulta tenía cuarenta
años- reaccionó enojándose por el "disparate inventado por su amiga", entre
otras cosas porque su padrastro, que había sustituido a su padre ausente,
había sido un hombre buenísimo y muy respetuoso de su intimidad. Días más
tarde llegó a la sesión muy angustiada, con miedo aestar volviéndose loca.
Es que, por la ventana de su habitación, había visto que un gato caía como
desde un piso superior. Estaba segura de que no se trata de su propio gato,
que ronroneaba por ahí. Fue hasta la planta baja y le preguntó al portero si
había visto algo; recorrió con él el lugar donde supuestamente el animal
habría caído, pero no encontró nada. Empezó a tener pesadillas que no
recordaba, se enfureció contra su madre, estaba muy angustiada y no quería
salir de su casa más que para venir a sus sesiones. Le dije que me parecía
oportuno que conversara con esa tía tan querida, para constatar si la
historia del abuso había sido real: la historia era cierta y el impacto
sobre Dora fue enorme.
La tía confirmó que existió el abuso, cuando Dora tenía quince años, pero no
se trataba del padrastro sino del amante de la madre. Los recuerdos vienen
por retazos y entre Dora y yo construimos el rompecabezas. Ella había tenido
que "olvidar", en tanto había habido un doble trauma: a veces ella debía
acompañar a su madre a los encuentros con el amante. La madre le era infiel
a su querido padre adoptivo con un hombre que, además, abusaba de ella. Un
día pudo contárselo a su protectora tía, que tomó cartas en el asunto y el
abuso cesó. También se habría puesto fin a la relación de la madre de Susana
con el abusador. Pero Dora enterró el recuerdo.
u Eva tenía cincuenta años cuando pudo comenzar a conectarse con el abuso
que sufrió desde muy pequeña y hasta su adolescencia por parte de un tío.
Siempre hablaba de esa experiencia -de la que sólo poseía imágenes aisladas-
con total indiferencia. Como su médico le había indicado un análisis de VIH,
estaba en sesión con el sobre, sin poder abrirlo para así enterarse del
resultado. Su terror y angustia eran enormes. Le señalé que, probablemente,
ella creía que en ese sobre estaban encerradas situaciones relacionadas con
experiencias sexuales muy dolorosas, situaciones que mantenía tan en secreto
que ni ella misma podía enterarse. Movilizados sus afectos, pudo entonces
abrirse ante sí misma. Podía recordar y hablar del abuso de su infancia y de
experiencias sexuales traumáticas de su adultez, que recién ahora podía
reconocer como violaciones. Ella no sólo había sufrido abuso sexual durante
su infancia sino que era sobreviviente de muchas otras violencias, habiendo
quedado desde muy pequeña totalmente desamparada. Por eso era muy difícil
para ella cerrar estas heridas. Su personalidad quedó tan fuertemente
quebrantada que Eva decía: "Me destrozaron el alma".
u Adriana, de treinta años, comenzó a ser abusada por su cuñado cuando tenía
seis. Su padre, al que recuerda como cariñoso y protector, había muerto y su
hermana mayor y el cuñado se mudaron a la casa en donde ella vivía con su
madre y otros hermanos también pequeños. Cuando Adriana le contó a su madre
lo que el cuñado hacía, ella contestó que necesitaban del dinero que él
aportaba. El abuso, por supuesto, persistió. Adriana empezó a trabajar desde
muy chica. A los quince años ganaba lo suficiente como para que se pudiera
prescindir del dinero aportado por el cuñado. Entonces le dijo a su madre:
"Ahora decile que se vaya".
La sobreviviente del abuso en general está más enojada con su madre que con
el abusador. Cree que su madre es cómplice. Espera de ella todo el cuidado,
deposita en ella su confianza. Necesita que su madre le crea, aunque en
realidad muchas veces ésta la acusa de mentirosa o, como sucedió con
Adriana, no la protege. Este enojo tiene sentido porque, como dice Graciela
Bianchi, para desmentir se necesitan cómplices.
Lo más peligroso de todo es cuando a esos cómplices integrantes de la
familia se les suman psicólogos, psiquiatras, abogados y hasta jueces que
encubren el delito cuando las víctimas son menores. Todos, psicoanalistas,
abogados, pediatras, educadores, jueces, la comunidad toda, tendríamos que
animarnos a creerle a nuestra Neurótica. Tal vez así habría menos
niñosabusados, menos prostitución infantil y más sobrevivientes que se
animarían a dejar el refugio-cárcel de su neurosis.
El derecho a defenderse
Por I. M.
En Estados Unidos es común, desde hace ya muchos años, que las mujeres
sobrevivientes de abuso les hagan a sus ofensores juicios por daños y
perjuicios. Suelen formar parte de asociaciones que las protegen y asesoran.
En nuestro país, hasta el momento, esas alternativas no existen. Conozco
solamente un par de casos en los que la persona que sobrevivió a un abuso se
animó a denunciar judicialmente a su abusador. La respuesta fue la misma:
"El delito prescribe". Pero eso es falso. ¿Acaso puede prescribir el derecho
a defenderse cuando la que entonces era una criatura impotente es ahora una
persona adulta y tiene la posibilidad de denunciar que durante su infancia
le fueron avasallados sus derechos, derechos a los que se denomina humanos?
Eduardo Pavlovsky, en "Acerca de la estética de los represores" -nota
publicada el jueves pasado en esta sección-, se pregunta: ¿puede un raptor
de niños sentir ternura o pena por aquel a quien robó su identidad?
Podríamos preguntarnos si un abusador de menores puede sentir ternura o pena
por aquella criatura a quien le roba su niñez y le quiebra el alma,
confundiéndola en su incipiente y particular sexualidad infantil e
invadiéndola en todo su ser. La respuesta es un definitivo no.
"Todavía me estremezco"
Por I. M.
"Recuerdo el contacto de su mano debajo de mis ropas, avanzando firme y
decidida cada vez más abajo. Recuerdo que yo esperaba que se detuviese de
una vez, que me iba poniendo más tensa, que me retorcía a medida que la mano
iba aproximándose a mis partes más íntimas. Pero no se detuvo. Su mano
exploró también mis partes más íntimas. Recuerdo que me sentí ofendida, que
no me gustó. ¿Cuál es la palabra para un sentimiento tan callado y
conflictivo?" Con estas palabras, cuya publicación sólo autorizó para
después de su muerte, la escritora inglesa Virginia Woolf describe el abuso
sexual sufrido cuando tenía seis años. El abusador había sido Gerald, su
medio hermano, de diecisiete años, es decir once mayor que ella. Víctima de
su antigua depresión, Virginia Woolf se suicidó en la primavera inglesa de
1941. Dos meses antes le escribía a una amiga:
"Todavía me estremezco de vergüenza al recordar a mi hermano explorando mis
partes más íntimas".
En Ellas no saben lo que dicen. Virginia Woolf y la femineidad, la
psicoanalista francesa Maud Mannoni afirma: "Virginia Woolf encarna, como la
rebelión de la histérica, el drama existencial de la mujer". Mannoni nos
ayuda a descubrir que la denuncia sarcástica de las costumbres victorianas,
del modelo patriarcal y de la ideología fascista, con su glorificación
exclusiva de la madre, se alimenta, en Virginia Woolf, de un diálogo y de un
debate con el pensamiento de Freud y de Melanie Klein.
* Licenciada en psicología, psicoanalista. Miembro de Ateneo Psicoanalítico.
Jorge Garaventa
JorgeGaraventa@Hotmail.com
www.eListas.net/listas/eticaypsicologia
www.eListas.net/listas/infanciaypsicologia
www.eListas.net/listas/clinicaypsicopatologia
4825-2079
15-5619-3650
ICQ 29964807
“Cartas para Annie
Rosario,3 de agosto de 1987.

Estimada señorita Finnegan:
No puede usted siquiera imaginar la profunda emoción que me embargó al recibir, esta mañana, su carta.En rigor de verdad, señorita Finnegan, guardaba muy pocas esperanzas de recibir una respuesta suya, máxime que mi petición de correspondencia epistolar fuel anzada al azar, globalmente, sin apuntar a una persona física determinada. Le confieso que dudé mucho antes de escribir a la sección "Correo del Mundo" de la revista de la Unesco, ya que consideraba eso algo propio del a gente joven, de muchachos impulsivos con deseo de contactarse. Y además, porque temía que no la publicasen, como no publicaron mis ocho misivas anteriores. Por eso, le reitero, señorita Finnegan, jamás me atreví a suponer que alguien como usted, una joven británica, sujeta a una educación real,forjada y modelada en costumbres sin duda victorianas, se haya tomado la molestia de responder a la invitación al diálogo por parte de un desconocido, habitante de un remoto ámbito del globo. De allí, también, mi emoción, que ojalá usted pueda comprender, señorita Finnegan.
Los latinos, los nativos de esta nación argentina de la cual es posible ustedj amás haya escuchado hablar, somos descendientes de españoles e italianos.Gente afectuosa y emotiva, que demuestra sus estados de ánimo sin temor al ridículo, sin falsos pudores, pero lejos del mayestático y digno hieratismo quel ucen los súbditos de la Rubia Albión.
No quiero distraer su precioso tiempo, señorita Finnegan, ya que imagino que estará ocupada en sus trabajos de jardinería o en la cocción doméstica de esos deliciosos scones que ustedes tan bien saben hacer. Pero abrigo la esperanza de que no sea este nada más que un contacto pasajero, si no que se trate del comienzo de una prolongada y fructífera amistad. También me ha impactado, le confieso, su perfecto dominio del idioma español, aun sabiendo positivamenteque el acopio cultural es un rasgo predominante en los sajones y que por ello supieron, en algún momento, expandir sus dominios por todo el mundo.
Detodos modos, no hubiese pensado nunca que una persona como usted se interesaraen una lengua como la castellana, tan pobre y carente de gracia ante la precisa consistencia del inglés.
Aguardando su próxima carta con renovada esperanza, suyo
Lamberto.
29 de agosto de 1987.
Estimado señor Lamberto Margulis:
Debo confiarle que yo también, en un primer momento, vacilé en contestar a su generoso petitorio, su amplia convocatoria al diálogo. No soy de las que responden a la propuesta del primer hombre, no se si me comprende. Pero intuí en su prosa, breve pero serena, el espíritu de alguien que no desea perder su tiempo en bromas tontas si no que ansía una real comunicación a nivel humano. Por otra parte, admito, me atrae el contacto con una persona que habita tierras tan ajenas a estas islas y sobre las cuales me gustaría saber mucho más, pues me reconozco ignorante de todo aquello que no este bajo los dominios del Commonwealth.
¿Cómo es Rosario? ¿Está sobre el mar? ¿Es también castellano lo que se habla allí? ¿Es una población amurallada? ¿Es la harina de pescado su principal fuente de ingresos? ¿O la copra? Espero no agobiarlo con mis preguntas, pero he sido siempre una persona inquieta, curiosa, que todo lo consulta. Le diré que tampoco soy yo lo que puede llamarse una mujer joven; lo digo en relación a su suposición de que este tipo de contacto epistolar está reservado para la juventud; pero tampoco me considero una mujer madura. Creo firmemente que lajuventud reside en la personalidad de cada uno y no en el paso del tiempo cronológico.Con respecto su interés por mi dominio del español, le informo que accedí a él por pura necesidad, ya que mi familia tomó, dentro del personal de servicio, auna señora natural de Cádiz, España, que no hablaba en absoluto nuestro idioma.Esto nos ocasionó un sinfín de inconvenientes, en especial cuando procuramos explicarle el funcionamiento del lavarropas y procuro cocinar dentro de él un pavo trufado. Fueron tantos sus desatinos que me vi obligada a adentrarme enlas dificultades del castellano en procura de dominar a esa mujer.
Dispense lo breve de mi misiva, pero aqui los días son muy cortos y tampoco somos los ingleses gente muy dada en un primer momento. Espero, no obstante,recibir sus interesantes noticias desde el otro lado del mundo.
Miss Finnegan.
11 desetiembre de 1987.
Mi querida señoritaFinnegan:
Antesde cualquier disquisición, le pido humildemente disculpas por anteponer elcalificativo "querida" antes de su apellido. No lo tome como una audacia de mi parte, por lo que mas quiera: es que los hombres de estas tierras adolecemos del pecado de la osadía, como alguna vez lo demostraran el almirante Bouchard, el comandante Espora, Justo Suárez, Rugilo y otros criollos que pululaban por nuestras pampas.
Pero es que su respuesta a mi carta ha iluminado mi vida. No puede usted imaginar la exaltación que hizo presa de mí cuando mi madre me trajo su sobre con el matas ellos británico. Le confieso que el paso de los días se había convertido en un suplicio ya que veía desvanecerse mis esperanzas. Llegué a pensar que un argentino, señorita Finnegan, no era de la suficiente estatura intelectual como para entablar una relación postal con una súbdita inglesa, acostumbrada a codearse con ciudadanos de las primeras potencias mundiales. Yo sé que suena untanto dramático, señorita Finnegan, pero hay otro dato que me angustió durantetoda la espera, y es el referido al consabido y prolongado conflicto por lasislas Malvinas, o Falklands, que se antepone entre nosotros como una muralla de incomprensión. Por todo esto, el haber recibido su carta esta mañana me ha inundado de una emoción difícilmente transmitible y bajo este impacto emotivo es que me atreví anteponer ese ingenuo pero genuino "querida" a su apellido. Sin embargo, pese a la distancia física, pese al océano que nos separa, ¿o nos une?, le aseguro que su presencia espiritual durante la tensa espera fue constante junto a mí.
Vivo en un barrio de Rosario llamado Saladillo. Este barrio, señorita Finnegan,fue originario asentamiento de empleados ingleses del ferrocarril; por lo tantoaún quedan, como testigos de aquella época maravillosa, viejos y señoriales edificios de estilo británico, que me la recuerdan a usted constantemente desde sus muros descascarados, paredes cochambrosas, tapias desconchadas y sus castigados techos de zinc. Pero, además, y esto ya parece una confabulación del destino, cerca de mi casa se levanta el frigorífico Swift, de reconocidos capitales ingleses, y todo el aire que se respira en Saladillo esta impregnadodel perfume que de allí emana. Y es como estar percibiendo su lavanda, señoritaFinnegan, y perdone lo sensorial.
Me ha conmovido, además, el relato suyo sobre su servidumbre hispana y su maravilloso espíritu solidario de aprender el idioma. Esa grandeza hizo colosal su imperio, señorita Finnegan. Me agradaría que me contase más del tema, si noes avanzar demasiado sobre la intimidad de su casa.
Antes de despedirme, con dolor, le solicito dos cosas, y espero que no lo tomea mal: ¿podría envirame alguna foto suya, alguna foto que le sobre, que le haya salido movida o muy oscura? Se convertiría para mí en un verdadero tesoro. Yotra cosa: ¿puedo llamarla Margery?
Suyo,
Lamberto.
2 de Noviembre de 1987.
Amigo Lamberto:
Como verá, yo también me he tomado el atrevimiento de pasar al tratamiento de "amigo", en lugar del impersonal "estimado". Es que, aunque a los súbditos de la corona nos cuesta admitir desequilibrios emocionales, le confieso que yo también aguardo con particular anhelo la llegada de sus líneas, siempre interesantes. Le aseguro que mi demora en contestar no obedece a ningun sentimiento que yo pueda albergar en desmedro de los latinos u otras sub-razas.Después de todo, no es usted un bosquimano o un malayo. Por otra parte, le aseguro que desconocía por completo la existencia de un conflicto en torno a las islas denominadas "Malvinas" o "Falklands". Es mas,ignoraba la existencia de las islas mismas ya que contemplar el mapa más abajode la línea del ecuador me produce vértigo.
Le juro, Lamberto, que estoy estudiando con detención el mapamundi en procurade detectar la ubicación de su país. No me resulta fácil --poco propensa, como soy, a la cartografía-- dilucidar donde se halla la Argentina entre tanta línea de puntos, ríos y elevaciones. Pero ya he señalado Guyana y Venezuela. ¿EsArgentina una superficie triangular, verde clarita? Me complacería me lo confirme. Con respecto a la servidora española, no tuvimos mas remedio quedespedirla ya que nos destruyó gran parte de la vajilla al meterla dentro de la cortadora de cesped con la sana intención de lavarla. El problema es que ella aduce no entender nuestro deficiente español y no se ha dado por enterada del despido. Se ha encerrado en el sótano y clama por su embajador. No es la primera desilusión que me llevo con gente no sajon, amigo Lamberto, pero espero que sea la última.
Cavile mucho sobre su pedido de una foto mía. No soy del tipo de mujer que acostumbra a darse con facilidad, pero intuyo en usted un ser humano sensible y cuidadoso con las fotografías. Disculpe si, al arrancarla del álbum familiar,quedó adherido en el reverso un trozo de una foto de mi perro Excalibur sobre su cojín favorito. Hubiese preferido que nuestras fisonomias quedasen en el anonimato, ya que ello agudiza la imaginación y otorga un halo de misterio siempre beneficioso a una amistad, pero entiendo que un hombre desee conocer a su interlocutora. A la recíproca, también me veo movida por la curiosidad a solicitarle alguna foto a usted, ya que ignoro cuál puede ser el aspecto de alguien que viva en zonas tan alejadas.
Con respecto a la franquicia de llamarme Margery, déjeme pensarlo. Primero,porque no me gusta nada cuando las cosas se hacen de forma tan precipitada. Y segundo, porque Margery no es mi nombre. Si se fija bien en el sobre, observaráque se trata del nombre de la calle, 17th Margery Street. Mi nombre es Annie.
Esperando su próxima carta, lo saluda,
Miss Finnegan.
28 de Noviembre de 1987.
Querida Annie:
Un tumultode sensaciones contrapuestas estremece mi alma. La comprobación de que nuestro contacto epistolar se prolonga y solidifica me ha insuflado nuevos ánimos,pintando de bellos y alegres colores el gris desvaído de mi vida. Le confiesoque su carta me ha llenado de sensaciones olvidadas, me siento como una dolescente, pleno de dudas y ambivalencias. Antes que nada, quiero agradecerleenormemente su fotografía. Sé que le ha significado un esfuerzo económico enviármela. Le juro que no era mi intención inducirla a destruir su álbum, que imagino un documento familiar de insoslayable valor. Es una pena que no hayaseñalizado, precisamente, quién es usted dentro de ese maravilloso ramillete dejóvenes que, sin duda alguna, gozan de los placeres de un pic-nic. Pese a lao scuridad de la toma, pese a lo neblinoso que, al parecer, se presentaba eldía, pese a la poca definición del foco, creo advertir que había algunos muchachos entre ustedes. No es fácil individualizarlos entre los abrigos y las capelinas. No obstante, con tenacidad detectivesca, he logrado separar una quincena de personas entre las que podría encontrarse usted, Annie, bella comosiempre.
Advierto en usted un cierto regusto por el misterio, fiel a los pasos maestrosde la inmortal Agatha Christie. Y no vacilo en arriesgar una posibilidad: ustedes la que reposa sobre el césped, casi bajo el capot de la camioneta, envueltasu cabeza en un echarpe claro, junto a algo blanco que bien podría ser unacabra.
Le remito, en retribución de su gesto, una foto mía. Tardé mucho en seleccionarla, ya que no soy muy afecto a retratarme. El latino, bajo su aparente desfachatez y desparpajo guarda un espíritu austero, Annie, créame,tal vez heredado de José de San Martín o de Edmundo De Amicis.
Deberá disculparme por mi confusión con respectoa su nombre. Es que la excitación que me invade al recibir sus cartas me obnubila hasta el límite de la estupidez. Pero lo que le confieso me embargó de dudas, fue la denominación que usted me da de "amigo". Le seguro que me enorgullece que uted me considere como tal, pero mi secreta ambición es constituírme en otra cosa. Un amigo, así como puede considerarse algo exxcelso y maravilloso tambiénconfigura tan sólo una persona que queda afuera de otro tipo de sentimientos,más profundos, más complejos y más inherentes a la relación hombre-mujer. No sé si me comprende, Annie. Temo que nuestras diferencias culturales impidan que me entienda con claridad. Y si lo entiende, espero que no lo tome a mal. No quisiera ser una decepción más que le brinda alguien no sajón. Para terminar,deseo hacerle una consulta que es posible usted considere audaz o atrevida,pero que quema mi pecho si no lo hago: ¿Hay alguien más en su vida, Annie? ¿Hay otra persona en su esfera sentimental, alguien a quien usted considere más que un "amigo"? De ser así, hágamelo saber, por favor, para no alentar vanas esperanzas.
Suyo,
Lamberto.
14 de Diciembre de 1987.
Lamberto:
Temía este momento. Sabía que iba a llegar y ha llegado. Mi padre estuvo en Dunkerque y mi abuelo cayó en Verdún. Por lo tanto, no son las situaciones difíciles las que pueden hacer vacilar a un miembro de la familia Finnegan.Antes que nada, le agradezco la foto. No imaginaba, a través de su pulido texto, que fuese usted un atleta. Me sorprendió el grosor de sus bíceps en el acto preciso de levantar esas enormes pesas. Y la vastedad de su tórax, como así también lo notorio de la transpiración, lo que me revela un país húmedo. Advertí,asimismo, que esa foto ha sido publicada en alguna revista especializada ya que, al dorso, puede leerse parte de una suerte de tabla de posiciones de algún campeonato, se me antoja de football, nuestro deporte por antonomasia.
Volviendo a lo que a usted lo inquieta, quiero pedirle dos cosas: primero, que tome esto que voy a decirle con serenidad y no cometa el disparate de tomardecisiones apresuradas. Segundo, que no use palabras que me obliguen a recurrira cada momento al diccionario. Me insumió una barbaridad de tiempo hallar elsignificado de la palabra "capelina" que, en un primer momento, me sonó como algo muy grosero.
Le diré, Lamberto, tengo novio. Es una relación que data de mucho tiempo atrás,doce años, para ser mas exacta. En estos momentos estamos algo distanciados ya que Edwin, tal es su nombre, reside en Brisbane, Australia, desde donde ha jurado llamarme para vivir a su lado. Yo ya estoy dudando de que cumpla con supromesa porque, desde el primer año de relación, me viene prometiendo lo mismo.Es un hombre inteligente, educado, pero algo frío en el trato, al menos así se entrevé a través de sus cartas, ya que a él también lo conocí mediante un correo postal que publicara la revista "New Commonwealth", enBelfast, en el año 75. Parece ser buena persona bajo su redacción huraña. Al menos su letra es pareja y redonda, aunque sus cartas, en lo que respecta aprolijidad dejan bastante que desear; suelen venir manchadas de tabaco y con aureolas de alcohol. Su manejo de la sintaxis es pobre y, lo compruebo ahora comparando, su temática se reduce a la descripción de matanzas de hotentotes ya la utilización comercial del cuero de cocodrilo.
Lo advierto ahora, Lambert, cuando he decidido abrir mis fronteras y conocer nuevos mundos, nuevas sensaciones, experimentar el regocijo de contactarculturas diferentes.
Por otra parte, lo considero a usted algo más que un amigo, Lambert. Lo que ocurre es que no hallé en el diccionario una palabra que contuviera, sin caeren excesos, mis apetitos personales.
Annie.
28 de Diciembre de 1987
Annie:
Hay algo que no puedo evitar al recibir sus cartas, en especial si éstas son como la última. Aprecio la curva de su caligrafía y sigo, como un mastín, el ritmode sus trazos. Después, el cabo de madera que sostiene la pluma. De inmediato su mano, su mano sosteniendo ese cabo de madera. Subo, entonces, por su mano,Annie, persiguiendo la tersura enloquecedora de su brazo, esa carne firme aún,la piel blanca y levemente trémula. Imagino entonces, Annie, que deposito mislabios sobre esa piel y la recorro, brazo arriba, hasta el hombro y, allí, nome detiene el bretel angosto de su vestido sastre, no.
Mi boca se entre abre, ávida, húmeda, y va dejando una estela acuosa sobre su hombro desnudo, trepa luego por su cuello tibio, mi rostro se sumerje bajo su cabellera y muerde su nuca estremecida. Usted ya no puede escribir más, Annie.Su cuerpo palpita bajo mis manos curiosas. Mi boca oferente resbala por lacurvatura de su clavícula y mis dedos audaces oprimen los senos formidables. Suletra se ha hecho ilegible y despareja, Annie, del mismo modo que su respiración se torna angustiosa y entrecortada. Se le hace difícil escribirle aun hombre que está, ahora, Annie, encaramado sobre el respaldar de su silla,sujetándola por los pechos, hurgando con los dedos bajo su sostén, mordiéndolef renéticamente una oreja, Annie.
Discúlpeme si mi imaginación se hace algo procaz y arrebatadora, Annie, pero es una condición, la imaginería, particular de los pueblos tercermundistas. Ahora,le he pasado mis dos fornidas piernas por detrás, apresándola por la cintura, y he quedado casi colgado, aferrado como un molusco a sus senos incomparables. No puedo seguir escribiendo, Annie. Me he desatado completamente y siento como si fuera algo inútil e hipócrita continuar so juzgando mi exaltación, mi pasión porusted, mi legítimo reclamo de argentina virilidad.
Lamberto.
Brisbane, 6 de febrero de 1988
Señor LambertoMargulis:
Por una jugarreta del destino, llegó a mis manos una carta que mi prometida Annie Finnegan le enviabaa usted. Sin duda, la costumbre, la vieja costumbre alimentada durante doce años, de escribirme, ha llevado a Annie a colocar en el sobre que me destinaba,la carta que le correspondía a usted, señor Margulis. No me extrañaría que recibiese usted, en cambio, un sobre a su nombre, pero con un contenido destinado a mi persona.
De todos modos, me he visto conmovido por varios factores, principalmente por el total descontrol, el lamentable vocabulario que Annie emplea en esa carta maldita que a usted le escribe, plagada de sucias invocaciones, puercas reflexiones sobre sus atributos masculinos y promesas de todo tipo de bajezas que ella podría intentar de tener en sus manos ciertos apéndices sobresalientesde su físico sudamericano. Jamás, en los doce años de relación, imaginé que la señorita Finnegan, si es que puedo llamarla aún "señorita", pudiese diseminar tamaña cantidad de inmundicias en un texto. Pero, aparte del enojoque me provoca el párrafo que a mí me toca ("australiano bruto e impotente sólo apto para la polución nocturna") que ofende mi condición de profesor de letras de la facultad de Melbourne, no puedo comprender la predilección deuna inglesa por alguien que, como usted, es nacido en tierras dejadas de la mano de Dios y de su Majestad, la Reina. Sólo puedo comprenderlo bajo el carizde una curiosidad animal, o de una perversión rayana en la entomología o lazoofilia. De cualquier forma, lo que más ha herido mi sensibilidad y honorabilidades la noticia, suministrada por la misma Annie, de que se halla embarazada.Ultrajado en lo más profundo de mi dignidad, no me cabe otro camino que citarloa usted en el campo de honor, donde las armas lavarán esta incalificableafrenta.
Dentro de tres años, cuando finalize mi tesis en la Universidad de Melbourne,tengo dispuesto viajar a Puerto Príncipe, aceptando una invitación quegentilmente me hiciera, años atrás, Papá Duvalier, para dar una charla a sus Tonton Macoutes. Si bien, hasta el día de ayer, estaba dudando aceptar dicha oferta, hoy he dispuesto aceptarla, ya que, estando en Haití, península tan cercana a su tierra, señor Margulis, fácil será encontrarnos y dirimir lo nuestro mediante el viril, noble y tradicional reto duelístico.
Edwin Littlehales.
Rosario, 3 de marzo de 1988
Señor Littlehales:
No soy de los que tiran la piedra y esconden la mano. Si fui más allá de lo tolerable con la señorita Finnegan, lo hice mobilizado por el impulso macho que nos caracteriza a todos los argentinos. Seremos tercermundistas y poco desarrollados, pero hay partesde nuestros cuerpos donde el desarrollo se nos da con generosidad asombrosa. Y no le escapamos el bulto al compromiso frente a una mujer, mi querido profesor. Tampoco voy a dar demasiadas explicaciones a un hombre que, si bien se ufana de su condición de profesor de lenguas, no vacila en leer una correspondencia que no le pertenece y fisgonea en ella como un miserable y despreciable ladrón de ideas y sentimientos.
¡Arrojé mi semilla y hallé tierra fértil, eso es todo! La señorita Annie es ya una persona grande, dueña de sus actos y sabe dónde le aprieta el zapato. Nodudo que nuestro hijo llevará, el día de mañana, un nombre con resonancia española, mal que le pese, mi estimado profesor de lenguas.
Puede ser que no llegue a verlo porque, quizás, me toque en suerte caer en el campo de honor, ya que estoy decidido a aceptar su reto. ¡No será un pirata ensoberbecido quien arredre a un caballero criollo! Es más, le dejo la prioridad de elegir armas ya que, de ser por mí, optaría, sin duda alguna, por la vulgar alpargata, con la que ya corrimos en un par de oportunidades, tiempo atrás, a muchos que, como usted, pretendieron invadirnos bajo la inepcia de otro impotente, el australiano Beresford. Y, para demostrarle que no soy lerdo en estos trances, ya he designado mis padrinos. Uno es el ecuatoriano ElpidioFuentes Sepúlveda, de calle 8 entre 14 y 87, Guayaquil, con quien sostengo un contacto epistolar desde hace tres años y quien no sólo le exigirá condiciones vía postal, si no que le propondrá, también, intercambio de sellos postales. Elotro es Bayhan el Qalb, de Adén, quien todavía no me ha contestado, pero que aceptará, sin duda alguna, mi designación, con ese desprendimiento que exalta al pueblo yemenita.
No es mucho más lo que puedo agregar a estas líneas, mi estimado señor.Esperaré a pie firme sus respuestas y no será Haití mal lugar para el encuentro. En tanto, sólo me resta despedirme, parafraseando a un criollo cuyo apellido, Yupanqui, es de difícil traducción a una lengua tan carenciada y precaria como la inglesa:
Yo me voy con mi destino
pal lau donde el sol se pierde,
tal vez alguno se acuerde
que aquí cantó un argentino.
L.M.
MAUD EMPRENDE EL VUELO---Roberto Fontanarrosa.-
Cuando Maud llegó a la casa, la envergadura de sus alas no superaba el metro y medio. De cualquier manera, se trataba ya de un pichón de águila fornido y audaz, tal como lo demostró al procurar llevarse entre sus garras el viejo Porsche 64, de seis cilindros, que era el orgullo de tío Saúl. Maud no consiguió su objetivo, pero sus garras de acero destrozaron la capota del arcaico sedán.
El intento del águila no era novedoso para nosotros,dado que, semanas atrás, la majestuosa ave se había elevado hacia las montañas Bitterroot, ante nuestra sorpresa e impotencia, con la bicicleta de Buddy entre sus poderosas patas.
Por lo tanto, cuando el formidable pájaro se abatió por el conducto de la chimenea de leños cayendo en el medio del living, la primera intención de tío Saúl fue despanzurrarlo de un escopetazo. No hubiese sido fácil concretar ese propósito porque de inmediato el águila se trenzó en lucha feroz con Silver, nuestra mangosta, y porque, además, el viaje hasta el pueblo para comprar una escopeta, le hubiese insumido a cualquiera de nosotros más de un día y medio entre ida y vuelta.
Aún no sabemos cuál fue la causa que indujo al pichón de águila a precipitarse por la chimenea de nuestro hogar, pero ya laconducta del animal nos había desconcertado días antes cuando el pequeño Jeremy llegó a la casa contando que lo había visto cabeza abajo de las ramas de un fresno, durmiendo al más puro estilo murciélago.
Nuestro rancho estaba en el valle que se extiende a lpie de las montañas Bitterroot y la presencia de aves de rapiña me era tan natural como la convivencia con Eve, mi esposa. No pasaba día sin que nos atacase algún gavilán, sobre volase nuestro techo alguna pareja de gallinazos o cruzase el cielo algún helicóptero de la base aérea enclavada al otro lado de la cadena montañosa.
Las águilas no eran tan comunes, pero se dejaban verde vez en vez, especialmente tras la época de las grandes ligas de béisbol. De cualquier manera, nunca habíamos tenido un contacto tan directo con una de esas reinas de las alturas como cuando Maud irrumpió en nuestro grupo familiar. A pesar del lógico temor del primer instante, pronto debimos decidir qué destino dábamos al ave quien, a dos horas de su aparición intempestiva, continuaba enredada en lucha salvaje con la mangosta. Tras largas discusiones, privó el sempiterno espíritu americano de ayuda al prójimo. Comprendimos que el águila se hallaba enferma y que debíamos ayudarla. No era mucho nuestro conocimiento sobre dichas aves y sólo tío Saúl podía esgrimir algunos razonamientos acertados, ya que,cuando joven, había practicado aeromodelismo. Por lo tanto, decidimos llamar aun vecino, el señor Edelmann, un criador de canarios flauta cuyos pupilos habían arrasado con los primeros premios en la Gran Feria del Instrumento de Viento que todos los años se llevaba a cabo en Missoula. El señor Edelmann respondió presto a nuestro llamado y cuatro días después llegó a casa proveniente de Dinamarca, donde se hallaba radicado desde hacía tres años.
Maud, como habíamos decidido ponerle a nuestraáguila (en realidad eran siglas: Mountain Animal Unknown Domestic) a instanciasde Carolina, nuestra hija más pequeña, se hallaba, cuando llegó Edelmann,dentro del lavarropas, donde se había hecho fuerte. Desde allí dentro nosmiraba a través del visor de cristal y en sus ojos implacables podíamosadivinar un nítido acento depredador. Nosotros la alimentábamos con galletasmarinas, cereales y tapioca. Cada tanto, pese a nuestros esfuerzos, Silver, lamangosta, se deslizaba dentro del lavarropas y se reiniciaba la batalla. Ya noshabíamos acostumbrado a la enemistad entre ambas criaturas, pero a lo que nopodía habituarse Eve era a los efectos que dichas riñas causaban en nuestrassábanas, fundas y demás ropa blanca. Para colmo, el jabón en polvo produjo unraro efecto en el rojizo pelaje de Silver, quien destiñó, transmitiendo a Mauduna coloración extraña y anormal en su plumaje.
El señor Edelmann, provisto de un guante de béisbol de mi hijo más pequeño, Bessie, instó a Maud a salir de su refugio. Ante nuestra sorpresa, el águila aceptó el envite, se encaramó sobre la protegida mano derecha de nuestro vecino y, salvo un espasmódico picotazo que desprendió el labio superior de Edelmann, se dedicó a contemplar a su nuevo amigo como si lo conociese desde siempre.
Edelmann nos pidió cordialmente que lo dejásemos a solas con el águila y, durante dos días, pudimos escuchar desde la habitación contigua, cómo le hablaba en un tono convincente y monocorde. Al tercer día,Edelmann salió de su encierro con un informe bastante completo: Maud estaba totalmente sorda. Según Edelmann, el pichón se había visto afectado por la altura: la presión del aire en los altos picos de la montaña había afectado notoriamente sus tímpanos. Mis hijas, mi esposa y tío Saúl, quedaron muy impresionados con el diagnóstico. A mí no me impactó, sin embargo, debido a que también yo había sufrido similar martirio, elevándome en uno de los ascensoresde las torres Twin, cuando viajé en ocasión de la fiesta aniversario por la ejecución de Caryl Chessman. Edelmann nos dijo, asimismo, que deberíamos enfrentarnos a un difícil trabajo de rehabilitación de Maud, dado que en esas circunstancias le era imposible volver a volar.
La empresa no era fácil, debo confesarlo, pues una casa de campo donde habitan un matrimonio con sus niños, no ha sido,generalmente, diseñada para contener las ansias de horizonte de un águila real de Idaho. Pero, nuevamente, privó el espíritu caritativo de nuestra familia: se resolvió la permanencia de Maud en la casa hasta su total rehabilitación mediante el voto democrático. Venció la tendencia afirmativa por seis votos contra cinco, tras una primera votación donde, aún hoy no nos explicamos cómo,el recuento de los once votos dio una total paridad.
De allí en más, vivimos tres años apasionantes y bellos. Maud, nuestra orgullosa águila real, pasó a ser un miembro más de nuestra familia. Poco a poco fue recobrando el sentido auditivo, gracias a nuestros esfuerzos por hablar en voz baja y evitar toda manifestación ruidosa.Llegamos, incluso, a festejarle sus cumpleaños o dejarle pequeños regalos de fin de año bajo el pino navideño.
Una luminosa tarde abril, cuando Maud emprendió carrera desde abajo de la mesa del comedor para tomar vuelo y finalizar estrellándose contra la vitrina que atesoraba los trofeos que el pequeño Les había ganado compitiendo en "Cave el pozo más hondo", comprendimos,con emoción, que había recuperado el sentido del equilibrio y se hallaba en los mismos umbrales de la perfecta condición física. Lo comprobamos con alegría,pero también con inocultable tristeza. Aquello significaba, nada menos, que se acercaba el duro momento de devolver a Maud a la vida salvaje. Aquella noche,encerrados en el sótano, lloramos todos como chicuelos.
A Maud se la veía feliz dentro de la casa; se había convertido a esa altura de la historia en una bella bestia cuyas alas extendidas alcanzaban una longitud de 7,50 metros, y no me cansaba de admirarla aposentada sobre el techo del ropero de la pieza de Franny, la más pequeña de nuestras hijas, contemplando, atenta, el movimiento dentro del hogar. Le divertía juguetear con los niños y los perseguía picoteándoles los talones. Sin embargo, Maud, con ese instinto propio de los rapaces, era consciente de la fortaleza de su pico, y nunca llegó a herir malamente a ninguno de mis muchachos. Pese a todo, pese al ambiente de regocijo que imperó en nuestro rancho durante aquellos felices años, coincidimos con Eve en que debíamos abordar el último tramo en la recapacitación de Maud, antes de su devolución a las montañas. Había que restituirle el ancestral llamado de la caza. Si bien el águila lograba levantar en vilo algunos de los sillones Lafayette de nuestra galería, o se empecinaba en elevar a tío Saúl y estrellarlo contra las rocasdel arroyo cercano, no veíamos en ella la clásica predisposición para detectar una presa y atraparla.
Fue así que recomendamos a Walt, el cuarto de nuestros niños, el adiestramiento de Maud. El sistema era simple: Walt see stacionaba en el medio del prado que se extiende en el frente del rancho,haciendo girar sobre su cabeza una larga cuerda en cuyo extremo se hallaba atado un salame milanés. Maud, en tanto, era conducida dos kilómetros más abajo, casi junto al río, por Georgie, con la cabeza cubierta por una capucha.Al llegar al punto establecido, Georgie le quitaba la capucha y orientaba a Maud hacia su presa. La vista prodigiosa del águila le permitía localizar de inmediato el vuelo circular del salame y se lanzaba sobre él como un meteoro.El primer ensayo no fue exitoso debido a que Maud atrapó a Walt en lugar del salame y se lo llevó hacia las alturas. Se perdió entre las nubes con nuestro hijo, antes de que tuviésemos tiempo de ordenarle el regreso. Eramos conscientesde que Maud gustaba de bromear con nuestros muchachos, pero aquella vez había llevado la broma demasiado lejos. No era exagerada nuestra apreciación: dos días después, Walt telefoneó desde Nampa, ciudad excesivamente alejada de nuestro estado (unos 480 kilómetros) donde había caído, afortunadamente, sobre un ómnibus escolar. Tan distante se hallaba Walt de nosotros que optó por radicarse en Nampa y, aún hoy, solemos cartearnos.
Las dificultades prosiguieron con Maud, dado que Irat omó a su cargo su entrenamiento de caza, siendo atacada por miles de buitres al segundo día en que se dispuso a revolear el salame. Pese a todo, dos semanas después pudimos afirmar que el águila se hallaba en óptimas condiciones de sobrevivir en su original habitat rocoso. Juro que aquella noche no dormimos pensando en la despedida. Pero conscientes de que no podíamos alterar el impertérrito rumbo de la Naturaleza, al día siguiente, con Maud dentro de una bolsa de dormir de Milton, el más pequeño de mis niños, partimos en el LandRover hacia el pie de las montañas Bitterroot. ¡Qué prístina mirada de comprensión adivinamos en los ojos de Maud cuando la pusimos sobre el capot del coche!
Advertía la despedida de todos aquellos que, durantecuatro años, habíamos velado y cuidado por ella. Le quitamos el arnés de cuero,abrimos la cerradura de su collar, aflojamos el rigor de las ligaduras de soga que contenían sus alas formidables y con gritos, movimientos ampulosos de brazos y voces de aliento, la instamos a elevarse rumbo a las montañas.
Maud no tuvo un solo instante de vacilación, con una economía de gestos propia de su grandeza, emprendió el vuelo. Primero describió un amplísimo círculo bordeando el bosque, ante nuestra mirada conmovida, luego pasó oscilando levemente las alas en el internacionalmente conocido planeo de saludo y finalmente se zambulló como una tromba dentro de nuestra casa.
Por ocho veces repetimos el intento. Llegamos a escalar nosotros mismos la ladera de la montaña hasta alcanzar uno de los picos nevados, para convencer a Maud, acerca de cuál era su destino. Pero nada surtió resultado. Maud había elegido el lugar donde madurar y reproducirse.
A tres años de esta historia, Eve y yo, ya nos hemos acostumbrado bastante bien a la vida de montaña, con ese particular sentido práctico de la gente de campo. La caverna en la roca es amplia y el aire, unode los más puros que pueda uno imaginarse. Nuestros hijos permanecen con nosotros, salvo el más pequeño, que optó por compartir el nido con un cuquejo gris, mil metros más arriba. Tío Saúl se desbarrancó el invierno pasado en un abismo, pero confiamos que, en el próximo verano, con el deshielo,recuperaremos su cuerpo.
Cada tanto, nos viene a visitar Maud, que revolotea gozosa en torno nuestro. El miércoles pasado no vino sola, la seguía un hermoso pichón de su mismo plumaje. No se acercó tanto, esta vez, quizás celosa de su cría, pero era obvio que no quería privarse del gusto de mostrárnoslo, en su orgullo de madre.
A veces, cuando el día es diáfano, desde nuestra altura alcanzamos a ver los tejados de nuestro antiguo rancho. Incluso advertimos el humo que sale de su chimenea en las tardes frías. Sabemos,entonces, que allí están Maud y los suyos, en torno al fuego, quizás disputando por un pedazo de conejo, o bien saboreando un trozo de mofeta cruda.
Y, deben creerlo, somos felices
PIZARNIK ALEJANDRA - LA CONDESA SANGRIENTA
Valentine Penrose ha recopilado documentos y relaciones acerca de un personaje
real e insólito: la condesa Báthory, asesina de 650 muchachas.
Excelente poeta (su primer libro lleva un fervoroso prefacio de Paul Éluard), no
ha separado su don poético de su minuciosa erudición. Sin alterar los datos
reales penosamente obtenidos, los ha refundido en una suerte de vasto y hermoso
poema en prosa.
La perversión sexual y la demencia de la condesa Báthory son tan evidentes que
Valentine Penrose se desentiende de ellas para concentrarse exclusivamente en la
belleza convulsiva del personaje.
No es fácil mostrar esta suerte de belleza. Valentine Penrose, sin embargo, lo
ha logrado, pues juega admirablemente con los valores estéticos de esta
tenebrosa historia. Inscibe el reino subterráneo de Erzébet Báthory en la sala
de torturas de su castillo medieval: allí, la siniestra hermosura de las
criaturas nocturnas se resume en una
silenciosa de palidez legendaria, de ojos dementes, de cabellos de color
suntuoso de los cuervos.
Un conocido filósofo incluye los gritos en la categoría del silencio. Gritos,
jadeos, imprecaciones, forman una "sustancia silenciosa", la de este subsuelo es
maléfica. Sentada en su trono, la condesa mira torturar y oye gritar. Sus viejas
y horribles sirvientas son figuras silenciosas que traen, fuego, cuchillos,
agujas, atizadores; que torturan muchachas, que luego las entierran. Como el
atizador o los cuchillos, esas viejas son instrumentos de una posesión. Esta
sombría ceremonia tiene una sola espectadora silenciosa.
LA VIRGEN DE HIERRO
...parmi les rires rouges
des lévres luiantes et les gestes
monstrueux des femmes mécaniques.
R. DAUMAL
Había en Nüremberg un famoso autómata llamado la "Virgen de Hierro". La condesa
Báthory adquirió una réplica para la sala de torturas de su castillo de Csejthe.
Esta dama metálica era del tamaño y del color de la criatura humana. Desnuda,
maquillada, enjoyada, con rubios cabellos que llegaban al suelo, un mecanismo
permitía que sus labios se abrieran en una sonrisa, que los ojos se movieran. La
condesa, sentada en su
trono, contempla. Para que la "Virgen" entre en acción es preciso tocar algunas
piedras preciosas de su collar. Responde inmediatamente con horribles sonidos
mecánicos y muy lentamente alza los blancos brazos para que se cierren en
perfecto abrazo sobre lo que esté cerca de ella --en este caso una muchacha. La
autómata la abraza y ya nadie podrá desanudar el cuerpo vivo del cuerpo de
hierro, ambos iguales en belleza. De pronto, los senos maquillados de la dama de
hierro se abren y aparecen cinco puñales que atraviesan a su viviente compañera
de largos cabellos sueltos como los suyos. Ya consumado el sacrificio, se toca
otra piedra del collar: los brazos caen, la sonrisa se cierra así como los ojos,
y la asesina vuelve a ser la "Virgen" inmóvil en su féretro.
MUERTE POR AGUA
Está parado. Y está parado de
modo tan absoluto y definitivo
como si estuviese sentado.
W. GOMBROWICZ
El camino está nevado, y la sombría dama arrebujada en sus pieles dentro de la
carroza se hastía. De repente formula el nombre de alguna muchacha de su
séquito. Traen a la nombrada: la condesa la muerde frenética y le clava agujas.
Poco después el cortejo abandona en la nieve a una joven herida y continúa
viaje. Pero como vuelve a detenerse, la niña herida huye, es perseguida,
apresada y reintroducida en la carroza, que prosigue andando aun cuando vuelve a
detenerse pues la condesa acaba de pedir agua helada. Ahora la muchacha está
desnuda y parada en la nieve. Es de noche. La rodea un círculo de antorchas
sostenidas por lacayos impasibles. Vierten el agua sobre su cuerpo y el agua se
vuelve hielo. (La condesa contempla desde el interior de la carroza). Hay un
leve gesto final de la muchacha por acercarse más a las antorchas, de donde
emana el único calor. Le arrojan más agua y ya se queda, para siempre de pie,
erguida, muerta.
LA JAULA MORTAL
...Des blessures écarlates et noires écla-
tent dans les chairs superbes.
RIMBAUD
Tapizada con cuchillos y adornada con filosas puntas de acero, su tamaño admite
un cuerpo humano; se la risa mediante una polea. La ceremonia de la jaula se
despliega así:
La sirvienta Dorkó arrastra por los cabellos a una joven desnuda; la encierra en
la jaula; alza la jaula. Aparece la "dama de éstas ruinas", la sonámbula vestida
de blanco. lenta y silenciosa se sienta en un escabel situado debajo de la
jaula.
Rojo atizador en mano, Dorkó azuza a la prisionera quien, al retroceder -y eh
aquí la gracia de la jaula-, se clava por si misma los filosos aceros mientras
su sangre mana sobre la mujer pálida que la recibe impasible con los ojos
puestos en ningún lado. Cuando se repone de su trance se aleja lentamente. Han
habido dos metamorfosis: su vestido blanco , ahora es rojo y donde hubo una
muchacha hay un cadáver.
TORTURAS CLÁSICAS
Fruits purs de tout outrage et vierges de gerçures.
Dont la chair lisse et ferme appelait les morsures!
BAUDELAIRE
Salvo algunas inferencias barrocas --tales como la "Virgen de hierro", la muerte
por agua o la jaula-- la condesa adhería a un estilo de torturar monótonamente
clásicoq ue se podría resumir así: Se escogían varias muchachas altas, bellas y
resistentes --su edad oscilaba entre los 12 y los 18 años-- y se las arrastraba
a la sala de torturas en donde esperaba, vestida de blanco en su trono, la
condesa. Una vez maniatadas, las sirvientas las flagelaban hasta que la piel del
cuerpo se desgarraba y las muchachas se transformaban en llagas tumefactas; les
aplicaban los atizadores enrojecidos al fuego; les cortaban los dedos con
tijeras o cizallas; les punzaban las llagas; les practicaban incisiones con
navajas (si la condesa se fatigaba de oír gritos les cosían la boca; si alguna
joven se desvanecía demasiado pronto se la auxiliaba haciendo arder entre sus
piernas papel embebido en aceite). La sangre manaba como un geiser y el vestido
blanco de la dama nocturna se volvía rojo. Y tanto, que debía ir a su aposento y
cambiarlo por otro (¿en qué pensaría durante esa breve interrupción?). También
los muros y el techo se teñían de rojo. No siempre la dama permanecía ociosa en
tanto los demás se afanaban y trabajaban en torno a ella. A veces colaboraba, y
entonces, con gran ímpetu, arrancaba la carne --en los lugares más sensibles--
mediante pequeñas pinzas de plata, hundía agujas, cortaba la piel de entre los
dedos, aplicaba a las plantas de los pies cucharas y planchas enrojecidas al
fuego, fustigaba (en el curso de un viaje ordenó que mantuvieran de pie a una
muchacha que acababa de morir y continuó fustigándola aunque estaba muerta);
también hizo morir a varias con agua helada (un invento de su hechicera Darvulia
consistía en sumergir a una muchacha en agua fría y dejarla en remojo toda la
noche). En fin, cuando se enfermaba las hacía traer a su lecho y las mordía.
Durante sus crisis eróticas, escapaban de sus labios palabras procaces
destinadas a las supliciadas. Imprecaciones soeces y gritos de loba eran sus
formas expresivas mientras recorría, enardecida, el tenebroso recinto. Pero nada
era más espantoso que su risa. (Resumo: el castillo medieval; la sala de
torturas; las tiernas muchachas; las viejas y horrendas sirvientas; la hermosa
alucinada riendo desde su maldito éxtasis provocado por el sufrimiento ajeno.)
...sus últimas palabras, antes de deslizarse en el desfallecimiento concluyente,
eran: "Más, todavía más, más fuerte!"
No siempre el día era inocente, la noche culpable. Sucedía que jóvenes
costureras aportaban, durante las horas diurnas, vestidos para la condesa, y
esto era ocasión de numerosas escenas de crueldad. Infaliblemente, Dorkó hallaba
defectos en la confección de las prendas y seleccionaba a dos o tres cupables
(en ese momento los ojos lóbregos de la condesa se ponían a relucir). Los
castigos a las costureritas --y a las jóvenes sirvientas en general-- admitían
variantes. Si la condesa estaba en uno de sus excepcionales días de bondad,
Dorkó se limitaba a desnudar a las culpables que continuaban trabajando
desnudas, bajo la mirada de la condesa, en los aposentos llenos de gatos negros.
Las muchachas sobrellevaban con penoso asombro esta condena indolora pues nunca
hubieran creído en su posibilidad real. Oscuramente, debían de sentirse
terriblemente humilladas pues su desnudez las ingresaba en una suerte de tiempo
animal realzado por la presencia "humana" de la condesa perfectamente vestida
que las contemplaba. Esta escena me llevó a pensar en la Muerte --la de las
viejas alegorías; la protagonista de la Danza de la Muerte. Desnudar es propio
de la Muerte. También lo es la incesante contemplación de las criaturas por ella
desposeídas. Pero hay más: el desfallecimiento sexual nos obliga a gestos y
expresiones del morir (jadeos y estertores como de agonía; lamentos y quejidos
arrancados por el paroxismo). Si el acto sexual implica una suerte de muerte,
Erzébet Báthory necesitaba de la muerte visible, elemental, grosera, para poder,
a su vez, morir de esa muerte figurada que viene a ser el orgasmo. Pero, ¿quién
es la Muerte? Es la Dama que asola y agosta cómo y dónde quiere. Sí, y además es
una definición posible de la condesa Báthory. Nunca
nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por eso, tal vez,
representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte?
Volvemos a las costureritas y a las sirvientas. Si Erzébet amanecía irascible,
no se conformaba con cuadros vivos, sino que: A la que había robado una moneda
le pagaba con la misma moneda... enrojecida al fuego, que la niña debía apretar
dentro de su mano. A la que había conversado mucho en horas de trabajo, la misma
condesa le cosía la boca o, contrariamente, le abría la boca y tiraba hasta que
los labios se desgarraban. También empleaba el atizador, con el que quemaba, al
azar, mejillas, senos, lenguas... Cuando los castigos eran ejecutados en el
aposento de Erzébet, se hacía necesario, por la noche, esparcir grandes
cantidades de ceniza en derredor del lecho para que la noble dama atravesara sin
dificultad las vastas charcas de sangre.
LA FUERZA DE UN NOMBRE
Et la folie et la froideur erraient sans
but dans la maison.
MILOSZ
El nombre Báthory --en cuya fuerza Erzébeth creía como en la de un
extraordinario talismán-- fue ilustre desde los comienzos de Hungría. No es
casual que el escudo familiar ostentara los dientes del lobo, pues los Báthory
eran crueles, temerarios y lujuriosos. Los numerosos casamientos entre parientes
cercanos colaboraron, tal vez, en la apariciónd e enfermedades e inclinaciones
hereditarias: epilepsia, gota, lujuria. Es probable que Erzébeth fuera
epiléptica ya que le sobrevenían crisis de posesión tan imprevistas como sus
terribles dolores de ojos y sus jaquecas (que conjuraba posándose una paloma
herida pero viva sobre la frente).
Los parientes de la condesa no demerecían la fama de su linaje. Su tío Istvan,
por ejemplo, estaba tan loco que confundía el verano con el invierno, haciéndose
arrastrar en trineo por las ardientes arenas que para él eran caminos nevados; o
su primo Gábor, cuya pasión incestuosa fue correspondida por su hermana. Pero la
más simpática era la célebre tía Klara. Tuvo cuatro maridos (los dos primeros
fueron asesinados por ella) y murió de su propia muerte folletinesca: un bajá la
capturó en compañía de su amante de turno: el infortunado fue luego asado en una
parrilla. En cuanto a ella, fue violada --si se puede emplear este verbo a su
respecto-- por toda la guarnición turca. Pero no murió por ello, al contrario,
sino porque sus secuestradores --tal vez exhaustos de violarla-- la apuñalaron.
Solía recoger a sus amantes por los caminos de Hungría y no le disgustaba
arrojarse sobre algún lecho en donde, precísamente, acababa de derribar a una de
sus doncellas.
Cuando la condesa llegó a la cuarentena, los Báthory se habían ido apagando y
consumiendo por obra de la locura y de las numerosas muertes sucesivas. Se
volvieron casi sensatos, perdiendo por ello el interés que suscitaban en
Erzébeth. Cabe advertir que, al volverse la suerte contra ella, los Báthory, si
bien no la ayudaron, tampoco le reprocharon nada.
UN MARIDO GUERRERO
Cuando el hombre guerrero
me encerraba en sus brazos
era un placer para mí...
Elegía anglo-sajona (s. VIII)
En 1575, a los 15 años de edad, Erzébet se casó con Ferencz Nadasdy, guerrero de
extraordinario valor. Este coeur simple nunca se enteró de que la dama que
despertaba en él un cierto amor mezclado de temor era un monstruo. Se le
allegaba durante las treguas bélicas impregnado del olor de los caballos y de la
sangre derramada --aún no habían arraigado las normas de higiene--, lo cual
emocionaba activamente a la delicada Erzébet, siempre vestida con ricas telas y
perfumada con lujosas esencias.
Un día en que paseaban por los jardines del castillo, Nadasdy vio a una niña
desnuda amarrada a un árbol; untada con miel, moscas y hormigas la recorrían y
ella sollozaba. La condesa le explicó que la niña estaba expiando el robo de un
fruto. Nadasdy rió candorosamente, como si le hubieran contado una broma.
El guerrero no admitía ser importunado con historias que relacionaban a su mujer
con mordeduras, agujas, etc. Grave error: ya de recién casada, durante esas
crisis cuya fórmula era el secreto de los Báthory, Erzébet pinchaba a sus
sirvientas con largas agujas; y cuando, vencida por sus terribles jaquecas,
debía quedarse en cama, les mordía los hombros y masticaba los trozos de carne
que había podido extraer. Mágicamente, los alaridos de las muchachas le calmaban
los dolores.
Pero estos son juegos de niños --o de niñas. Lo cierto es que en vida de su
esposo no llegó al crimen.
EL ESPEJO DE LA MELANCOLÍA
¡Todo es espejo!
OCTAVIO PAZ
...vivía delante de su gran espejo sombrío, el famoso espejo cuyo modelo había
diseñado ella misma...Tan confortable era que presentaba unos salientes en donde
apoyar los brazos de manera de permanecer muchas horas frente a él sin
fatigarse. Podemos conjeturar que habiendo creído diseñar un espejo, Erzébet
trazó los planos de su morada. Y ahora comprendemos por qué sólo la música más
arrebatadoramente triste de su orquesta de gitanos o las riesgosas partidas de
caza o el violento perfume de las hierbas mágicas en la cabaña de la hechicera o
-sobre todo- los subsuelos anegados de sangre humana, pudieron alumbrar en los
ojos de su perfecta cara algo a modo de mirada viviente. Porque nadie tiene más
sed de tierra, de sangre y de sexualidad feroz que estas criaturas que habitan
los fríos espejos. Y a propósito de espejos: nunca pudieron aclararse los
rumores acerca de la homosexualidad de la condesa, ignorándose si se trataba de
una tendencia inconsciente o si, por lo contrario, la aceptó con naturalidad,
como un derecho más que le correspondía. En lo esencial, vivió sumida en su
ámbito exclusivamente femenino. No hubo sino mujeres en sus
noches de crímenes. Luego, algunos detalles, son obviamente reveladores: por
ejemplo, en la sala de torturas, en los momentos de máxima tensión, solía
introducir ella misma un cirio ardiente en el sexo de la víctima. También hay
testimonios que dicen de una lujuria menos solitaria. Una sirvienta aseguró en
el proceso que una aristocrática y misteriosa dama vestida de mancebo visitaba a
la condesa. En una ocasión las descubrió juntas, torturando a una muchacha. Pero
se ignora si compartían otros placeres que los sádicos.
Continúo con el tema del espejo. Si bien no se trata de explicar a esta
siniestra figura, es preciso detenerse en el hecho de que padecía el mal del
siglo XVI: la melancolía.
Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de
luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte
es asistido por el yo que sufre por esa incercia. Ëste quisiera liberar al
prisionero, oero cualquier tentativa fracasa como hubiera fracasado Teseo si ,
además de ser él mismo, hubiese sido, también, el Minotauro; matarlo, entonces,
habría exigido matarse. Pero hay remedios fugitivos: los placeres sexuales, por
ejemplo, por un breve tiempo pueden borrar la silenciosa galería de ecos y de
espejos que es el alma melancólica. Y más aún: hasta pueden iluminar ese recinto
enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos
y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la
cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y al silencio. La cajita de música
no es un medio de comparación gratuito. Creo que la melancolía es, en suma, un
problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo
sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta
de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado
desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya "la farsa que
todos tenemos que representar". Pero por un instante -sea por una música
salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia-, el ritmo
lentísimo del melancólico no sólo llega a acordarse con el del mundo externo,
sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra
animado por energías delirantes.
Al melancólico el tiempo se le manifiesta como suspensión del transcurrir -en
verdad, hay un transcurrir, pero su lentitud evoca el crecimiento de las uñas de
los muertos- que precede y continúa a la violencia fatalmente efímera. Entre dos
silencios o dos muertes, la prodigiosa y fugaz velocidad, revestida de variadas
formas que van de la inocente ebriedad a las perversiones sexuales y aun al
crimen. Y pienso en Erzébet Báthory y en sus noches cuyo ritmo medían los gritos
de las adolescentes. El libro que comento en estas notas lleva un retrato de la
condesa: la sombría y hermosa dama se parece a la alegoría de la melancolía que
muestran los viejos grabados. Quiero recordar, además, que en su época una
melancólica significaba una poseída por el demonio.
MAGIA NEGRA
Et qui le soleil pour installer le
royaume de la nuit noire.
ARTAUD
La mayor obsesión de Erzébet había sido siempre alejar a cualquier precio la
vejez. Su total adhesión a la magia negra tenía que dar por resultado la intacta
y perpetua conservación de su "divino tesoro". Las hierbas mágicas, los
ensalmos, los amuletos, y aún los baños de sangre, poseían, para la condesa, una
función medicinal: inmovilizar su belleza para que fuera eternamente comme un
rêve de pierre. Siempre vivió rodeada de talismanes. En sus años de crimen se
resolvió por un talismán único que contenía un viejo y sucio pergamino en donde
estaba escrita, con tinta especial, una plegaria destinada a su uso particular.
Lo llevaba junto a su corazón, bajo sus lujosos vestidos, y en medio de alguna
fiesta lo tocaba subrepticiamente. Traduzco la plegaria:
Isten, ayúdame; y tú también, nube que todo lo puede. Protégeme a mí, Erzébet, y
dame una larga vida. Oh nube, estoy en peligro. Envíame noventa gatos, pues tú
eres la suprema soberana de los gatos. Ordénales que se reúnan viniendo de todos
los lugares donde moran, de las montañas, de las aguas, de los ríos, del agua de
los techos y del agua de los océanos. Diles que vengan rápido a morder el
corazón de... y también el corazón de... y el de... Que desgarren y muerdan
también el corazón de Megyery el Rojo. Y guarda a Erzébet de todo mal.
Los espacios eran para inscribir los nombres de los corazones que habrían de ser
mordidos.
Fue en 1604 que Erzébet quedó viuda y que conoció a Darvulia. Este personaje
era, exactamente, la hechicera del bosque, la que nos asustaba desde los libros
para niños. Viejísima, colérica, siempre rodeada de gatos negros, Darvulia
correspondió a la fascinación que ejercía en Erzébet pues en los ojos de la
bella encontraba una nueva versión de los poderes maléficos encerrados en los
venenos de la selva y la nefasta insensibilidad de la luna. La magia negra de
Darvulia se inscribió en el negro silencio de la condesa: la inició en los
juegos más crueles; le enseño a mirar morir y el sentido de mirar morir; la
animó a buscar la muerte y la sangre en un sentido literal, esto es: a quererlas
por sí mismas, sin temor.
BAÑOS DE SANGRE
Si te vas a bañar, Juanilla,
dime a cuáles baños vas.
CANCIONES DE UPSALA
Corría este rumor: desde la llegada de Darvulia, al condesa, para preservar su
lozanía, tomaba baños de sangre humana. En efecto, Darvulia, como buena
hechicera, creía en los poderes reconstitutivos del "fluido humano". Ponderó las
excelencias de la sangre de muchachas --en lo posible vírgenes-- para someter al
demonio de la decrepitud y la condesa aceptó este remedio como si se tratara de
baños de asiento. De este modo, en la sala de torturas, Dorkó se aplicaba a
cortar venas y arterias; la sangre era recogida en vasijas y, cuando las dadoras
ya estaban exangües, Dorkó vertía el rojo y tibio líquido sobre el cuerpo de la
condesa que esperaba tan tranquila, tan blanca, tan erguida, tan silenciosa.
A pesar de su invariable belleza, el tiempo infligió a Erzébet algunos de los
signos vulgares de su transcurrir. Hacia 1610, Darvulia había desaparecido
misteriosamente, y Erzébet, que frisaba la cincuentena, se lamentó ante su nueva
hechicera de la ineficacia de los baños de sangre. En verdad, más que lamentarse
amenazó con matarla si no detenía inmediatamente la propagación de las
excecradas señales de la vejez. La hechicera edujo que esa ineficacia era
causada por la utilización de sangre plebeya. Aseguró --o auguró-- que, trocando
la tonalidad, empleando sangre azul en vez de roja, la vejez se alejaría corrida
y avergonzada. Así se inició la caza de hijas de gentilhombres. Para atraerlas,
las secuaces de Erzébet argumentaban que la Dama de Csejthe, sola en su desolado
castillo, no se resignaba a su soledad. ¿Y cómo abolir la soledad? Llenando los
sobríos recintos con niñas de buenas familias a las que, en pago de su alegre
compañía, les daría lecciones de buen tono, les enseñaría cómo comportarse
exquisitamente en sociedad. Dos semanas después, de las veinticinco "alumnas"
que corrieron a aristocratizarse no quedaban sino dos: una murió poco después,
exangüe; la otra logró suicidarse.
CASTILLO DE CSEJTHE
Le chemin de rocs est semé de cris
sombres
P.J. JOUVE
Castillo de piedras grises, escasas ventanas, torres cuadradas, laberintos
subterráneos, castillo emplazado en la colina de rocas, de hierbas ralas y
secas, de bosques con fieras blancas en invierno y oscuras en verano, castillo
que Erzébet Báthory amaba por su funesta soledad de muros que ahogaban todo
grito.
El aposento de la condesa, frío y mal alumbrado por una lámpara de aceite de
jazmín, olía a sangre así como el subsuelo a cadáver. De haberlo querido,
hubiera podido realizar su "gran obra" a la luz del día y diezmar muchachas al
sol, pero le fascinaban las tinieblas del laberinto que tan bien se acordaban a
su terrible erotismo, de nieve y de murallas. Amaba el laberinto, que significa
el lugar típico donde tenemos miedo; el viscoso, el inseguro espacio de la
desprotección y del extraviarse.
¿Qué hacía de sus días y de sus noches en la soledad de Csejthe? Sabemos algo de
sus noches. En cuanto a sus días, la bellísima condesa no se separaba de sus dos
viejas sirvientas, dos escapadas de alguna obra de Goya: las sucias,
malolientes, increíblemente feas y perversas Dorkó y Jó Ilona. Éstas intentaban
divertirla hasta con historias domésticas que ella no entendía, si bien
necesitaba de ese continuo y deleznable rumor. Otra manera de matar el tiempo
consistía en contemplar sus joyas, mirarse en su famoso espejo y cambiarse
quince trajes por día.
Dueña de un gran sentido práctico, se preocupaba de que las prisiones del
subsuelo estuvieran siempre bien abastecidas; pensaba en el porvenir de sus
hijos --que siempre residieron lejos de ella; administraba sus bienes con
inteligencia y se ocupaba, en fin, de todos los pequeños detalles que rigen el
orden profano de los días.
MEDIDAS SEVERAS
...la loi, froide par elle-même, ne saurait
être accesible aux passions qui peuvent
légitimer la cruelle action du meurte.
SADE
Durante seis años la condesa asesinó impunemente. En el transcurso de esos años,
no habían cesado de correr los más tristes rumores a su respecto. Pero el nombre
Báthory, no sólo ilustre sino activamente protegido por los Habsburgo,
atemorizaba a los probables denunciadores. Hacia 1610 el rey tenía los más
siniestros informes --acompañados de pruebas-- acerca de la condesa. Después de
largas vacilaciones, decidió tomar severas medidas. Encargó al poderoso palatino
Thurzó que indagara los luctuosos hechos de Csejthe y castigase a la culpable.
En compañia de sus hombres armados, Thurzó llegó al castillo sin anunciarse. En
el subsuelo, desordenado por la sangrienta ceremonia de la noche anterior,
encontró un bello cadáver mutilado y dos niñas en agonía. No es esto todo.
Aspiró el olor a cadáver; miró los muros ensangrentados; vió la "Virgen de
Hierro", la jaula, los instrumentos de tortura, las vasijas con sangre reseca,
las celdas --y en una de ellas a un grupo de muchachas que aguardaban su turno
para morir y que le dijeron que después de muchos días de ayuno les habían
servido una cierta carne asada que había pertenecido a los hermosos cuerpos de
sus compañeras muertas... La condesa, sin negar las acusaciones de Thurzó,
declaró que todo aquello era su derecho de mujer noble y de alto rango. A lo que
respondió el palatino:... te condeno a prisión perpetua dentro de tu castillo.
Desde su corazón, Thurzó se diría que había que decapitar a la condesa, pero un
castigo tan ejemplar hubiese podido sucitar la reprobación no sólo respecto a
los Báthory sino a los nobles en general. Mientras tanto, en el aposento de la
condesa, fue hallado un cuadernillo cubierto por su letra con los nombres y las
señas particulares de sus víctimas que allí sumaban 610...
En cuanto a los secuaces de Erzébet, se los procesó, confesaron hechos
increíbles, y murieron en la hoguera. La prisión subía en torno suyo. Se muraron
las puertas y las ventanas de su aposento. En una pared fue practicada una
ínfima ventanilla por donde poder pasarle los alimentos.
Y cuando todo estuvo terminado erigieron cuatro patíbulos en los ángulos del
castillo para señalar que allí vivía una condenada a muerte. Así vivió más de
tres años, casi muerta de frío y de hambre. Nunca comprendió por qué la
condenaron. El 21 de agosto de 1614, un cronista de la época escribía: Murió
hacia el anochecer, abandonada de todos. Ella no sintió miedo, no tembló nunca.
Entonces, ninguna compasión ni admiración por ella. Sólo un quedar en suspenso
en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve
rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio
constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable. Como
Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory
alcanzó, más alla de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una
prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible.
El viaje
Oriol Vall, que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de
Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo.
Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés
manotean, como buscando a alguien.
Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los
viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.
Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y
por muchas palabras que le pongamos. A eso, así de simple, se
reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el
viaje.
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El nacimiento
El hospital público, ubicado en el barrio más copetudo de Río de
Janeiro, atendía a mil pacientes por día. Eran, casi todos, pobres
o pobrísimos.
Un médico de guardia contó a Juan Bedoian:
-La semana pasada, tuve que elegir entre dos nenas recién
nacidas. Aquí hay un solo respirador artificial. Ellas llegaron al
mismo tiempo, ya moribundas, y yo tuve que decidir cuál iba a
vivir.
Yo no soy quién, pensó el médico: que decida Dios.
Pero Dios no dijo nada.
Eligiera a quien eligiera, el médico iba a cometer un crimen. Si
no hacía nada, cometía dos.
No había tiempo para la duda. Las nenas estaban en las
últimas, ya yéndose de este mundo.
El médico cerró los ojos. Una fue condenada a morir, y la otra
fue condenada a vivir.
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Primeras letras
De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimo s a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos la vela.
¿Quién nos habrá enseñado las malas mañas? ¿De quién
aprendimos a atormentar al prójim o y a humillar al mundo?
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Instrucciones para triunfar en el oficio
Hace mil años, dijo el sultán de Persia:
-Qué rica.
Él nunca había probado la berenjena, y la estaba comiendo en
rodajas aderezadas con jengibre y hie rbas del Nilo.
Entonces el poeta de la corte exaltó a la berenjena, que da
placer a la boca y en el lecho hace milagros, porque para las
proezas del amor es más poderosa que el polvo de diente de tigre
o el cuerno rallado de rinoceronte.
Un par de bocados después, el sultán dijo:
-Qué porquería.
Y entonces el poeta de la corte maldijo a la engañosa
berenjena, que castiga la digestión, llena la cabeza de malos
pensamientos y empuja a los hombres virtuosos al abismo del
delirio y la locura.
-Recién llevaste a la berenjena al Paraíso, y ahora la estás
echando al infierno –comentó un insidioso.
Y el poeta, que era un profeta de los medios masivos de
comunicación, puso las cosas en su lugar:
-Yo soy cortesano del sultán. No soy cortesano de la berenjena.
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La historia que pudo ser
Cristóbal Colón no consiguió descubrir América, porque no tenía
visa y ni siquiera tenía pasaporte.
A Pedro Alvares Cabral le prohibieron desembarcar en Brasil,
porque podía contagi ar la viruela, el sarampión, la gripe y otras
pestes desconocidas en el país.
Hernán Cortés y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de
conquistar México y Perú, porque carecían de permiso de trabajo.
Pedro de Alvarado rebotó en Guatemala y Pedr o de Valdivia no
pudo entrar en Chile, porque no llevaban certificados policiales de
buena conducta.
Los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar, porque
en las costas de Massachusetts no había cuotas abiertas de
inmigración.